EN EL BALNEARIO

Este viernes fue el cumpleaños de mi abuela. 92 años ya. Nietos y bisnietos le mandamos felicitaciones por e-mail a través de mi madre e incluso le llegó un ramo de flores naranjas desde América. Considerando que hace pocos días que ha salido del hospital, era una celebración muy especial. Mi hermano y yo nos acercamos el fin de semana a Pamplona para ver qué tal estaba en la residencia donde va a pasar estas semanas, haciendo rehabilitación para recuperarse y ver si puede volver a caminar por sí misma.

Como mi otra abuela lleva años en una residencia, ya estamos acostumbrado al ambiente melancólico -por no decir, triste- que suele haber en ellas. Lo habitual, a la hora de visitas, es que los ancianos estén reunidos en un salón, con la televisión de fondo. En efecto, cuando llegamos, mi abuela estaba dormitando en el cuarto de la televisión. Se alegró mucho de vernos y en seguida dimos una vuelta por todo el edificio, limpio, moderno y diáfano. Incluso salimos con la silla de ruedas a la calle para tomar un poco el sol primaveral.

-¿Echas de menos tu casa, abuelita?
-Los primeros días, sí. Es todo tan diferente. Por la noche, hasta los ruidos suenan distintos.
-¿Pero ahora estás a gusto?
-(sonriendo) Sí, sí.
-Tú piensa que estás en un hotel. En un balneario. Dentro de unas semanas, estarás de vuelta en casa. Como nueva.
-Ojalá.

Como decía una nota que le había dejado escrita una de mis tías en la habitación, una de las claves para recuperarse es el buen humor y estar animada. Somos una familia de optimistas, está claro.

2 comentarios en “EN EL BALNEARIO”

  1. Seguro que se recupera pronto y vuelve a su casa.
    Mis dos abuelas estuvieron en su casa hasta que fallecieron. Yo creo que también quisiera estar en mi casa hasta el final … joer, que es mi casa, no quiero una residencia …
    … aunque claro, todo depende de las circunstancias y de en qué estado lleguemos …

    Lo dicho, y felicita a tu abuela!!!

  2. Yo también preferiría morir en mi casa que en un hospital… aunque será la vida quien lo diga, claro.

    Yo espero que mis abuelas aun duren un poquito más. :-)

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