EL VERANO DEL GUINCHO

Aparte de casar a hermanos pequeños, este verano me fui al Arenal Sound, un festival de música que se celebra en Burriana (Castellón) a precios populares: compramos la entrada en abril a poco más de treinta euros. En cabeza de cartel, Scissor Sisters y Hurts. En letras más pequeñas, muchos otros artistas interesantes como La Habitación Roja, Delorean, Russian Red, Triángulo de Amor Bizarro, Vetusta Morla, Dorian… También vino Calvin Harris, pero he de confesar que me gusta bastante más escuchar sus discos que verle pinchar.

El festival en sí mismo me dio la impresión de ser el hermano pobre del Summercase o del FIB: patrocinadores de poco nivel, restaurantes y tiendas de mercadillo callejero y un camping que parecía más bien un campamento de refugiados por alguna catástrofe natural. Nosotros nos alojábamos en un hotel de Castellón, la ciudad donde el urbanismo es una ciencia aun por descubrir, pero nos enteramos de primera mano de lo que sucedía entre lonas y sacos de dormir. “No os bañéis en esa playa”, nos dijeron. “Hay cacas flotando en el agua”.

Sin embargo, lo importante de un festival es la música y en este aspecto no tengo ninguna queja. Buen cartel, buenos montajes, horarios respetados escrupulosamente y una serie de descubrimientos que ya fueron comentados en su momento en Twitter. Recapitulemos: Jake Shears está cada día más cachas, Ana Matronic es maravillosa y Scissor Sisters son espectaculares en directo (incluso cuando los falsetes de Jake son sepultados por el sonido del resto de la banda). Vetusta Morla son un grupo que tiene numerosas fans adolescentes que suspiran por los huesos de Pucho, un cantante que cualquier día será portada de Loka y Superpop (si no lo ha sido ya): “Pucho, hagamos pucheritos”, decía una pancarta llevada por un par de quinceañeras en éxtasis; a mí me gustaron, suenan bien y tienen algo de lo que carecen otras bandas españolas: ambición. Los chicos de Hurts, aunque vayan disfrazados de lánguidos cantantes de technopop de los ochenta, son en realidad un par de hooligans ingleses. Las letras de Triángulo de Amor Bizarro son incomprensibles en directo… y grabadas también; sin embargo, nos hicimos fans en cuanto acabaron el concierto. “Tienes veinte años y pareces una vieja” (extracto de “El baile de los caidos”, finalista como canción del verano). Delorean, en directo, son prácticamente una banda instumental con un teclista loco y un cantante que pasa completamente desapercibido. La Habitación Roja fueron ligeramente decepcionantes, mientras que Supersubmarina y Los últimos bañistas cumplieron. Dorian tiene canciones espectaculares como “La tormenta de arena”. Russian Red es una chica bajita y pizpireta que hace bonitas canciones y que sabe acompañarse de buenos y bellos músicos. Entre los descubrimientos interesantes, un grupo español que hace música al estilo de la movida española llamado Varry Brava (hacer una versión de “Fiesta de los Maniquíes” de Golpes Bajos es toda una declaración de intenciones) y The Leadings, un grupo murciano de música electrónica que suena mucho más potente en directo que en disco (hacer una versión de “In your eyes”, de Kylie Minogue, es toda una declaración de intenciones).

Sin embargo, para mí, la auténtica revelación del festival fue El Guincho, un chico de Canarias que basa su música en la mezcla de samplers con sonidos tropicales y ritmos africanos. Como dice la entrada en inglés que tiene en la Wikipedia, él mismo ha descrito su sonido como “space-age exotica”. La prensa musical especializada nacional e internacional le adora. Y es que el chico es bastante adorable cuando le ves en directo, cantando, tocando el piano y golpeando el tambor a la vez. Fue una hora de concierto en la que no dejamos de bailar como si fuéramos miembros de una tribu primitiva en una ceremonia de agradecimiento y rogativas al dios del ritmo. Incluso algunas chicas se quitaron sus camisetas y sus sujetadores llevadas por el frenesí. “Guincho, hagamos guinchitos”.

Dentro vídeo con “Bombay”, mi canción del verano. Advertencia: salen tetas.

No te vayas a China, que ahí no tienen cortinas…

4 comentarios en “EL VERANO DEL GUINCHO”

  1. Coque, cuesta un poco entrar en la música de El Guincho, pero vale la pena.

    Por supuesto, que meteré canciones de 2010 en mi lista. Qué le voy a hacer si llegan con retraso a mi vida.

    Joserra, no sabes lo que me he reído con tu comentario. Lástima que no lo pille nadie. :-D

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *