EL TOPO

Hay una escena de “El Topo” en la que coinciden en pantalla Benedict Cumberbatch y Laura Carmichael. Él es el Sherlock Holmes contemporáneo de la BBC y ella es Lady Edith Crawley, la hermana fea de “Downton Abbey”. El teléfilo en su vertiente más británica se alegra al verlos y reconocerlos y se congratula de la facilidad con la que los actores pueden saltar actualmente de la pequeña a la gran pantalla, algo que en los 80 y en los 90 era prácticamente inconcebible. Éste es sólo un indicio más de que el tópico de que “el mejor cine se hace ahora en televisión” es una Gran Verdad Incuestionable.

Pero “El Topo” (en su versión original “Tinker Tailor Soldier Spy”, un título que hace referencia a una canción infantil inglesa) es precisamente una de esas películas que pueden reconciliar al público con el cine actual, una propuesta cinematográfica para el espectador maduro y exigente que sabe disfrutar con una propuesta excelentemente escrita, dirigida e interpretada. “El Topo” es la adaptación a la gran pantalla de la novela escrita en 1974 por John le Carré y ambientada, lógicamente, en el mundo de los espías de la Guerra Fría. Gary Oldman, nominado por primera vez al Oscar gracias a su trabajo en esta película, interpreta a George Smiley, un agente encargado de descubrir al topo que los soviéticos han conseguido infiltrar en la cúpula de los servicios secretos británicos. ¿Quién será el traidor?

Desde el arranque de la película, ambientado en un café de Budapest, el director sueco Tomas Alfredson -quien dio el salto internacional con su anterior cinta, “Déjame Entrar”- sumerge al espectador en una espiral de intriga y tensión sin descuidar la caracterización de cada uno de los personajes principales de la acción, envolviéndolos en una sutil ambigüedad moral. “El topo” es una película de suspense, pero también una disección de un grupo de personajes que dan la oportunidad de lucirse a un brillante conjunto de actores, desde los veteranos como Ciaran Hinds, Colin Firth, John Hurt o Toby Jones hasta lo más jóvenes como Tom Hardy o el ya mencionado Cumberbatch, tan feo que resulta irresistiblemente atractivo.

En resumen, si sólo vais al cine a ver una película al año, “El topo” sería una de las opciones más recomendables. Ah, y con su partitura para ella, el español Alberto Iglesias ha conseguido su tercera candidatura al Oscar.

5 comentarios en “EL TOPO”

  1. esta película me va a traer a mi un disgusto con mi contrario. Tú te crees que el otro día que le toca elegir a él y sabiendo que quiero verla va y me mete a promoción fantasma??? coño, que yo también apoyo el cine español pero que llevo semanas queriendo ver ésta!. En fin, me voy a ir yo sola y así no me molestará nadie, que además según la ponéis todos de los que me fío, me va a encantar.

  2. La vi hace casi un mes y me encantó. Una película de espías al estilo clásico, o más bien una antipelícula de espías, porque se basa todo en buscar, investigar y cuadrar la información. Nada de persecuciones, tiroteos y escenas imposibles. Una pena que no haya obtenido algunas nominaciones más porque es de lo mejorcito que ha estado en el cine en los últimos meses.

  3. Ros, tienes que ir a verla! A todo esto, ¿qué tal “Promoción Fantasma”? Porque mi contrario también quiere llevarme a verla.

    Alex, ya sabes que las películas realmente buenas terminan siendo ignoradas en los Oscars. Al final esos premios son pura anécdota.

    Mce, te felicito por tu buen gusto! ;-)

  4. Pues es una peli bastante correcta. No es la película española definitiva pero tampoco está mal :). Se deja ver y si te dejas llevar no le pones muchas pegas (esto no lo voy a reconocer yo delante de mi chico pero aquí si :) )

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