DIEZ PELÍCULAS PARA ENTENDER LOS NOVENTA

Durante un par de semanas, el reeestreno de la versión en 3D de “El Rey León” se ha colocado como líder de recaudación de taquilla en Estados Unidos, algo que ninguna otra película reestrenada había conseguido antes. Esta semana se ha situado en el tercer lugar del box-office y ya ha recaudado cerca de ochenta millones de dolares (según Box Office Mojo, desde su estreno en 1994, la cinta de animación ha recaudado 882 millones de dolares en todo el mundo). Esto sólo significa una cosa: el revival de los 90 ya está con nosotros.

Y con esta excusa, voy a hacer una selección de diez películas que marcaron aquella década prodigiosa. Aclaro que es una lista completamente subjetiva y que, ni de lejos, pretender reunir los mejores títulos de los noventa. Los comentarios, en la sección del mismo nombre.

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1. “Pretty Woman”, Garry Marshall. El 23 de marzo de 1990 Disney estrenaba una película que había comenzado siendo durante su preproducción un sórdido drama sobre el mundo de la prostitución y acabó convirtiéndose en el cuento de hadas de la década. Como protagonistas, un Richard Gere cuya carrera atravesaba un bache en aquel momento, y una prácticamente desconocida Julia Roberts. A estas alturas no es necesario que os recuerde el argumentos, ni que os cante los temas de su banda sonora, ni que mencione que Julia se convirtió en la novia de América. Todos habéis visto la película y lo volvéis a hacer cada vez que la echan por televisión. Su éxito, sumado al que tuvo “Ghost” unos meses después, hizo que una ola de amor invadiera a los ejecutivos de los estudios y que cada cierto tiempo una nueva comedia romántica llegara a nuestras pantallas. Julia Roberts repitió en “Notting Hill”, “La boda de mi mejor amigo” o “Novia a la fuga”, pero el modelo fue perfeccionado por actrices como Sandra Bullock (“Mientras dormías”) o Meg Ryan (“Algo para recordar”, “French Kiss”, “Adictos al amor”). “Cuatro bodas y un funeral” fue la aportación británica al género. Los hermanos Farrelly estuvieron a punto de destruirlo a golpe de humor grueso en “Algo pasa con Mary”, pero es muy difícil luchar contra el amor. Millones de personas sueñan con vivir románticas historias marcadas por un toque de humor y dificultades fácilmente superables, ambientadas en bonitas ciudades en las que suenan clásicos del pop y canciones de moda. Toda la culpa es de Richard Gere por parar su coche en Hollywood Boulevard.

El silencio de los corderos

2. “El Silencio de los Corderos”, Jonathan Demme. El día de San Valentín de 1991 se estrenó en Estados Unidos este thriller que terminó convirtiéndose en el éxito sorpresa de la temporada. Un año después, la Academia premiaba a la película con sus cinco galardones principales: Película, Director, Actriz Protagonista (Jodie Foster), Actor Protagonista (Anthony Hopkins) y Guión Adaptado. Quizás como forma de compensar los excesos de sacarina provocados por los sucedáneos de “Pretty Woman”, los estudios decidieron dar luz verde a una serie de producciones con guiones enrevesados y truculentas escenas de violencia. En 1992 “Instinto Básico” añadió el sexo a la ecuación y David Fincher terminó de destilar la fórmula con “Seven” en 1995. Los distribuidores españoles recurrieron a todas las combinaciones posibles entre fatal, final, letal y mortal para hacer frente a la avalancha de estrenos del género. Películas como “La mano que mece la cuna”, “Mujer blanca soltera busca” o “Copycat” nos acostumbraron a poner un psicópata asesino en nuestras vidas.

La bella y la bestia

3. “La Bella y la Bestia”, Gary Trousdale y Kirk Wise. En noviembre de 1991 se estrenó en Estados Unidos esta cinta de animación producida por Walt Disney que no llegaría a Europa hasta el año siguiente (Oh, aquellos tiempos en que Internet no existía…). Ni Disney ni el género de animación tuvieron unos buenos ochenta, pero la cosa cambió con el estreno de “La Sirenita” a finales de 1989. Sin embargo, “La bella y la bestia” marcaría un hito al ser la primera cinta de animación en conseguir ser nominada al Oscar a Mejor Película. Los éxitos comerciales siguieron con “Aladdin”, “El Rey León”, “Pocahontas”, “Mulan”, “Tarzan”… Los estudios rivales abrieron divisiones de animación para sumarse a la moda. La Fox lo intentó aliándose con Don Bluth para estrenar “Anastasia” en 1997 (entre nosotros, es un horror de película) y Dreamworks Animation debutó a finales de 1998 con “El Príncipe de Egipto” (entre nosotros, es una gran película). A finales de la década, el modelo de animación tradicional empezaba a mostrar signos de agotamiento, pero el estreno de “Toy Story” en 1995 permitía sospechar que el futuro del género estaba en manos de los genios de Pixar.

Dracula

4. “Drácula, de Bram Stoker”, Francis Ford Coppola. En Noviembre de 1992, Coppola estrenaba uno de sus mayores éxitos de taquilla: una versión cinematográfica de la historia del Conde Drácula que se vendió como la más fidedigna a la historia original que se había hecho hasta entonces. La crítica lo desmintió como ardid publicitario, pero eso no impidió que en años siguientes se estrenaran una serie de películas que se vendieron como las versiones cinematográficas más fieles de novelas que iban desde “Frankenstein” en versión de Kenneth Brannagh a “Mujercitas”. El truco estaba en añadir el nombre del autor al título de la película. El éxito de “Drácula” y sus océanos de tiempo también hizo que los estudios se lanzaran a producir títulos de ambientación gótica como “Entrevista con el vampiro” y adaptaciones literarias exquisitamente ambientadas como “La edad de la inocencia”. Y por supuesto, si no llega a ser por “Drácula”, ni Wynona Ryder ni Keanu Reeves habrían terminado convirtiéndose en rostros icónicos de la década.

Pulp Fiction

5. “Pulp Fiction”, Quentin Tarantino. Tarantino ya había empezado a convertirse en un director de culto gracias a su ópera prima, “Reservoir Dogs”, pero fue el jurado del festival de Cannes de 1994 quien terminó de consagrarle al conceder su máximo galardón a “Pulp Fiction” (o “Tiempos Violentos”, como la bautizaron en Sudamérica). El público se rindió ante este pastiche pop de referencias cinéfilas con aroma de serie B y canciones semiolvidadas donde la violencia se convertía en fuente de risas. “Pulp Fiction” es cine posmoderno, ya que su referencia no es la realidad sino otras películas. Su influencia estética y estilística es evidente en la obra de su colega Robert Rodriguez (“Abierto hasta el amanecer” o “Desperado”) y en cintas como “Four Rooms”, “Tú asesina que nosotras limpiamos la sangre”, “Very Bad Things” o la mismísima “Airbag”, entre otras muchas (y olvidables) películas. Además de resucitar la carrera de John Travolta, “Pulp Fiction” convirtió a Miramax en la compañía de referencia del cine independiente estadounidense… a pesar de que Disney la había comprado ya en el año 1993.

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6. “Independence Day”, Roland Emmerich. El concepto “blockbuster” existe desde el éxito de “Tiburón” en los años 70, pero esta cinta sobre una invasión de alienígenas con escasos conocimientos de seguridad informática estrenada en julio de 1996 es seguramente la que mejor represente las características del género durante los años noventa: guiones flojos, personajes estereotipados, despliegue de efectos especiales generados por ordenador y entretenimiento para las masas. “Independence Day” y sus sucesoras (“Armaggedon”, “Men in black”, “Deep Impact”, “Godzilla”, “Twister”…) son como una atracción de feria en la que se suceden secuencias visualmente espectaculares conectadas entre sí por un argumento casi inexistente. De ahí que sea más cómodo inspirarse en viejas películas, series de televisión o comics para hacerlas. Eso sí, si no llega a ser por la combinación de blockbuster, romanticismo y películas de época, “Titanic” no se hubiera convertido en la película más taquillera de la historia en 1998.

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7. “Trainspotting”, Danny Boyle. En septiembre de 1996 se estrenó en España la polémica “Trainspotting” entre acusaciones de glorificar el consumo de heroína. Cualquiera que haya visto la película y la escena en la que Ewan McGregor combate el mono mientras un bebé cadáver le acecha desde el techo de su dormitorio habrá llegado fácilmente a la conclusión de que las drogas, cuanto más lejos, mejor. “Trainspotting” sería algo así como la aportación del Brit Pop al séptimo arte y la demostración de que había otro cine británico más allá de las sobrias adaptaciones literarias de James Ivory (“Lo que queda del día” o “Regreso a Howards End”) y el realismo social a lo Ken Loach (“Lloviendo piedras”). Con el tiempo, Ewan McGregor terminaría siendo Obi Wan Kenobi y Danny Boyle ganaría el Oscar por “Slumdog Millionaire”.

Rompiendo las olas

8. “Rompiendo las olas”, Lars Von Triers. El cine de arte y ensayo ha existido siempre. Los noventa ya nos habían dado grandes momentos de cine intelectual a través de películas como “El piano” de Jane Campion, la obra de Hal Hartley (“Amateur”, maravillosa) o la trilogía de los colores de Kieslowski. Sin embargo, el universo gafapasta implosionó con el estreno en 1996 de “Rompiendo las olas”. El festival de pretenciosidad y trascendencia prosiguió en la entrega de los Oscars del año siguiente, en el que la Academia nominó y premió a películas como ésta, “Secretos y mentiras”, “Fargo”, “Shine”, “Sling Blade”, “Lone Star” o “El paciente inglés”, la triunfadora de la noche en una edición más parecida al mitificado festival de Sundance que al glamour hollywoodiense. Incluso en años siguientes, la Academia se atrevió a nominar y premiar en sus principales categorías a películas extranjeras como “La vida es bella”, “Estación Central de Brasil”, “Tigre y dragón” o “Hable con ella”. Lars Von Triers, por su parte, volvió a estafarme con la deplorable “Bailar en la oscuridad” y yo ya no me digne ver ninguna de sus otras películas. La industria cinematográfica danesa nunca estará lo suficientemente agradecida a esa ocurrencia del bueno de Lars denominada “Dogma 95”.

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9. “Scream”, Wes Craven. Para competir contra tanto bostezo, nada mejor que una película de terror adolescente que triunfó por sorpresa a finales de 1996 gracias al inteligente trabajo de un guionista novato llamado Kevin Williamson y el buen hacer de un veterano director como Wes Craven. A base de referencias cinéfilas (oh, el posmodernismo ataca de nuevo, gracias Quentin) y logradas escenas de tensión, la película se bastó ella sola para resucitar un género muerto desde finales de los ochenta y generar secuelas e imitadoras que los universitarios de la época disfrutamos con placer, aunque fuera por sus momentos de humor involuntario: “Sé lo que hicisteis el último verano”, “Leyenda Urbana”, “The Faculty”, “Halloween H20″… El mundo descubrió a través de estas películas (y la serie de televisión de Williamson, “Dawson crece”) a actores y actrices como Jennifer Love Hewitt, Sarah Michelle Gellar, Ryan Phillippe, Jared Leto, Joshua Jackson, Michelle Williams o Katie Holmes. En 1999, el estreno de “El proyecto de la bruja de Blair” traería novedades que serían desarrolladas durante la nueva década: actores desconocidos, aire documental, campaña publicitaria en Internet, cámara en mano…

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10. “The Matrix”, Andy y Larry Wachowski. 1999 estaba marcado en el calendario como el año en que se estrenaba una de las películas más esperadas de todos los tiempos: “La Amenaza Fantasma”. Afortunadamente, el trauma que nos causó Jar Jar Binks pudo ser superado gracias a los hermanos Wachowsky. “The Matrix” ofrecía un argumento ingenioso, efectos especiales y movimientos de cámara nunca antes vistos en una gran pantalla y un diseño de vestuario y dirección artística que definiría el sentido de la palabra “cool” durante toda la primera década del siglo XXI. De la mano de Neo, Morfeo y Trinity llegamos al futuro. ¿A qué parece mentira que ya haga más de doce años que se estrenó? ¿A qué es mejor olvidarnos de que hubo un par de secuelas?

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Bonus Track: “Tesis”, Alejandro Amenábar. Durante los noventa, el cine español vivió una corta pero feliz historia de amor con el público. Una hornada de nuevos directores se olvidó de los típicos tópicos de nuestro cine y decidieron dejar de hablar de la Guerra Civil y la posguerra para hacer películas de género o un cine de autor que supo conectar con las corrientes del momento. Isabel Coixet, Julio Medem, Fernando León, Benito Zambrano, Gracia Querejeta, Manuel Gómez Pereira, Álex de la Iglesia o Santiago Segura serían algunos de los nombres claves de la década junto a una generación de actores y actrices que han conseguido un reconocimiento internacional jamás conseguido anteriormente por nuestro cine. Sí, hablo de Penélope y Javier, claro. El alumno estrella de la promoción sería, sin duda alguna, Alejandro Amenábar. Con apenas 24 años, estrenó “Tesis”, una cinta de suspense verdaderamente eficaz que marcaría el inicio de una exitosa carrera cinematográfica. Unos años más tarde, el cine español decidió volver por sus fueros y dar la espalda al público… y así hemos llegado hasta el 2011.

16 comentarios en “DIEZ PELÍCULAS PARA ENTENDER LOS NOVENTA”

  1. Gran post! Y creo que he visto todas y cada una de las pelis que mencionas. No sé si eso es bueno o malo. Lo que sí dice es mucho de mi y de mi adolescencia…

  2. está claro que soy un chico de los noventas. yo creo que ya he contado alguna vez que fui a ver tantas veces pretty woman al cine en segovia que cuando cambiaron la cartelera, la taquillera me regaló el cartel. así me luce el pelo.

    :D

    me gusta mucho esta entrada (que sí me he leído entera :-D) eso sí, yo creo que winona es quien es por reality bites, pero eso igual es una percepción más mía.

    un besote.

  3. Nunca he visto “El silencio de los corderos” y de “Pretty Woman” sólo escenas sueltas. La gente cuando digo esto, no se lo cree. Pero no es para hacerme el finolis que sólo ve calité… Scream no sé las veces que la he podido ver, la última hace un par de meses, y cada día me gusta más. Soy un fans de esos repugnantes que hablan, cuentan los guiños a la saga, a la cultura del cine de terror, chillan una y otra vez…. qué marranada tan guay.

  4. Me sumo a la lista de los que no han visto nunca ‘Pretty woman’, jajaja. Habré visto todas las románticas del ciberespacio y más allá, pero no creo que nunca llegue a verla. Será que me gusta la canción de Roy Orbison sin asociarla necesariamente a una escena de la película, porque si no no me lo explico :P

  5. Por favor, todos los que no hayáis visto Pretty Woman, si me queréis irse a verla ahora mismo!!!! De hecho, todas las pelis de esta lista hay que verlas mínimo diez veces cada una, jajajaja… genial Antoine! Yo quizá habría puesto El Rey León en vez de La bella y la bestia, no? Bueno, no sé, son todas muy oportunas la verdad, gran retrato de los noventa! Haz lo mismo con discos, eso estaría genial!

  6. Sólo una aportación: Meg Ryan y Billy Crystal estrenaron “Cuando Harry encontró a Sally”, de Rob Reiner, en 1988 y, en mi opinión, eso encendió la mecha para la renovación de la comedia romántica en los 90. Sí, “Pretty Woman” será la más conocida y la más vista, y Julia Roberts ha ganado un Oscar y es una gran actriz y no se ha hecho mil operaciones, pero Meg Ryan fue la reina del género :).

  7. Una gran lista, de verdad. Todas toditas vistas en el cine (sí, uno tiene ya una cierta edad) que entonces se podía ir sin empeñar el hígado o un riñón. Y estoy de acuerdo con poner “La bella y la bestia” antes que “El rey León”, tuvo más impacto y es, para mi gusto, mejor que la segunda.

  8. “Pretty Woman” es una película que hay que ver, aunque sólo sea por interés sociológico y cultural. Además, es bastante entretenida, el reparto de sencundarios es estupendo y sirve de puente entre los ochenta y los noventa. Me he acordado de “Cuando Harry encontró a Sally”, pero yo creo que era una película que tenía ciertas aspiraciones intelectuales a lo Woody Allen que las sucesoras de “Pretty Woman” no tenían… Pero sí, Meg Ryan es la reina del género en los 90, eso es indiscutible: “Hechizo de un beso”, “El genio del amor”…

    He de reconocer que “El silencio de los corderos” la vi con diez años de retraso y no me pareció gran cosa, ya que, después de haber visto muchas de sus imitadoras, no me pareció demasiado original. A mí fue “Seven” la que me marcó, pero he de reconocer que fue la primera en volver a poner de moda el tema.

    “Scream” es muy grande… aunque he de confesar que siento debilidad por “Sé lo que hicisteis el último verano”. Lo divertido que era ir al cine a ver película de terror adolescente.

    “El rey león” no es de mis películas preferidas de Disney de la época… Si he escogido “La Bella y la Bestia” es porque demostró que lo de “La Sirenita” no fue un casualidad y por lo de la nominación al Oscar. Además, en la carrera hice un trabajo sobre la película, :-)

    Yo descubrí a Winona en “Drácula”. Puede que otros digan que el papel con el que se reveló sea el de “Beetlejuice” o “Eduardo Manostijeras”. Cuando se estrenó “Reality Bites”, creo que ya se la consideraba la musa de la Generación X. A todo esto, qué mala era esa película…

    “Jumanji” estaría dentro de los “blockbusters”… donde, por cierto, me he olvidado de hacer referencia a “Parque Jurásico” y sus secuelas.

    Y por comentarme a mí mismo: ace, te has olvidado de poner “Beautiful Girls”, de Ted Demme, como ejemplo de película coral independiente americana. Terminamos la década conociendo los pequeños pueblos nevados del norte de Estados Unidos como si fueran nuestra casa. Y ni una sola mención a “Clerks”, hay que ver…

    A todo esto, me alegro de que os haya gustado el artículo. :-)

  9. Bueno ya te han comentado varias cosas, pero yo destacaría varios olvidos.

    “Go Fish” de ROse Troche, o la revelación de que las lesbianas hacían tan mal cine como los gays militantes, pero que como colectivo perverso eran capaces de ascender a categoría importante las mayores mierdas mundiales.

    “Tierra” de Julio MEdem, la autoría española de los 90 comienza con esta peli (es del 97). Y la confirmación de que en españa una nueva estrella no tiene porque ser una buena actriz (la horrenda Silke, tan bien aprovechada aquí).

    “Un lugar en el mundo” de Adolfo Aristarain. El comienzo del “nuevo cine argentino”, o como Darin , Luppi y cia se pusieron de moda (siendo grandes actores, con buenas pelis). “Un lugar en el mundo” para mi fue el comienzo que aun continua (Martin (Hache), Nueve Reinas, El hijo de la novia)…

  10. No somos mayores. Somos maduros y sabios!

    No he visto “Go Fish”. En cambio, “Tierra” es una de mis películas favoritas de todos los tiempos. Y sí creo que es muy representativa del momento, pero al ser “cine de autor” siempre será más inclasificable.

    Ahora que mencionas “Un lugar en el mundo” (aunque quizás el “nuevo cine argentino” comenzaría con “La historia oficial” en los ochenta), se me ocurre que no he hecho referencia a que en los 90 empezaron a llegar a nuestras pantallas películas de Irán (“El sabor de las cerezas”) y de China (“La linterna roja”, “Adiós a mi concubina”). Cualquier lista siempre termina quedándose corta.

  11. Winona es una DIVORRA desde Bitelchús. Preety es una maravilla, El Silencio ni que digamos…
    Matrix aún no la he visto… entera, y Rompiendo las olas tampoco, deudas impagables, jajaja

  12. Bueno, “La Historia Oficial” ganó un Oscar y todo eso, pero el boom del cine argentino en España, para mí, comienza con esa peli de Aristarain. Desde entonces se esperaban sus pelis, como ahora se esperan las de Campanella. Y eso antes no ocurría con otros argentinos…

    Ay, si, el boom chino fue en los 90 y el zzzzz iraní también.

    “Beautiful Girls” significa mucho para los de mi generación. Para los de después poquita cosa. Y para los de ahora, nada.

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