DEBATE DEL DEBATE, EDICIÓN 2011

En febrero de 2008, resumí el debate entre Zapatero y Rajoy en un artículo de mi viejo blog. Casi cuatro años después, Rajoy se ha enfrentado a un nuevo candidato socialista, Rubalcaba. Mientras que en las anteriores elecciones hubo dos debates, en esta campaña los líderes sólo se verán las caras en una sola ocasión. El resultado del debate de anoche, en mi opinión, fue bastante insatisfactorio. O quizás es que yo esperaba bastante más de los candidatos y del debate en sí mismo.

A priori, es evidente que Rubalcaba es un orador infinitamente superior a un robótico Rajoy que se limita a leer sus apuntes. Lo hemos visto en sus intervenciones en el Congreso, declaraciones públicas y todo tipo de entrevistas. Sin embargo, ayer le vi menos brillante que de costumbre. La corbata torcida y un traje que parecía irle grande no le ayudaron a transmitir imagen de confianza. De todas formas, en cuestiones de imagen, el suspenso más rotundo se lo lleva la Academia de Televisión por el diseño rancio y gris que hicieron del programa. Decorados, grafismo, sintonía… todo parecía sacado de un archivo de los primeros ochenta. También creo que el formato del 2008 con un mayor número de bloques y unas pausas mínimas entre ellos le daba mayor dinamismo y agilidad al debate.

Empleo y economía fueron los temas principales de la noche, algo que hizo que muchos otros asuntos se quedaran en segundo plano o fueran obviados. En 2008, el terrorismo y el estado de las autonomías protagonizaron momentos importantes del debate. En 2011, los candidatos han dedicado un minuto a hacerle adiós con la manita a ETA (que el terrorismo deje de ser utilizado con intereses políticos es un gran avance para el país) y no dijeron ni una palabra sobre nacionalismo, estatutos o autonomías (por lo que supongo que ambos dan por hecho que CiU va a arrasar en Cataluña y el nacionalismo vasco en Euskadi). En las cuestiones económicas, hubo una parte en la que ambos se reprocharon lo que hicieron o dejaron de hacer sus respectivos partidos cuando estuvieron en el Gobierno: Rubalcaba habló acertadamente de la Ley del Suelo de 1998, pero Rajoy se fue demasiado lejos en el tiempo cuando mencionó una reforma socialista de 1992 (aunque después aun se iría más lejos en el tiempo para matizar que las Diputaciones fueron fundadas en 1836). Cuando a la gente le preocupa el futuro, cuanto menos se hable del pasado, mejor.

La estrategia de Rubalcaba quedó bastante clara: consistió en poner contra las cuerdas a Rajoy creando una duda razonable sobre las verdaderas intenciones del programa electoral popular, haciendo especial hincapié en una reforma de las prestaciones de desempleo. Rajoy se limitó a decir que el candidato socialista no entiende lo que dice el programa o que, simplemente, no le gusta lo que le responde. Personalmente, pienso que Rubalcaba tenía que haber sido más categórico (las frases del tipo “yo creo que lo que van a hacer es…” no le ayudaron) y que Rajoy fue bastante hábil al reservar una batería de propuestas concretas para el final del final de su intervención (propuestas dirigidas a las empresas, a mí como ciudadano no me dijeron nada). En resumen, terminamos la noche sin saber qué va a hacer el PP con las ayudas a los parados, pero esta incertidumbre no fue explotada lo suficiente como para inclinar la balanza a favor del PSOE. Hablando en términos futbolísticos, Rajoy empleó un catenaccio realmente eficaz, a pesar de patinazos tan grandes como afirmaciones del tipo “no soy un experto en economía”, y Rubalcaba no supo aprovechar estos momentos de debilidad para rematar.

Educación y sanidad fueron otros temas principales del debate. Se habló de su financiación y por supuesto, se enfrentaron el modelo público y el privado. Todos estamos de acuerdo en que es esencial defender una educación y una sanidad públicas de calidad y al servicio de todos los ciudadanos. Sin embargo, creo que hay argumentos que se emplean en este debate que terminan perjudicando al sector público que pretenden defender. Afirmar que “la sanidad privada está desviando a la sanidad pública los enfermos costosos” es mencionar una realidad, pero hay que saber explicar por qué eso es malo para nuestro modelo sanitario (porque así dicho, puede parecer que desviar al enfermo a la sanidad pública es como condenarlo a una muerte segura). Afirmar que “la educación privada se deshace de los alumnos conflictivos y los dirige a la pública” es pintar un panorama en que la enseñanza pública es una especie de ghetto y dar por hecho implícitamente que la enseñanza privada es mejor. Para defender lo público hay que subrayar sus ventajas y sus excelencias y no oponerlo a un hipotético sector privado elitista y lujoso.

Al final de la noche, me di cuenta de que el nombre de Zapatero apenas fue mencionado (del supuesto lapsus de Rajoy mejor no decir nada). Nuestro presidente ha cometido errores, pero dentro de unos años se le reconocerán todos sus aciertos. En un panorama político dominado por el pragmatismo y el cinismo, Zapatero ha puesto idealismo y talante. A veces se confunde idealismo con ingenuidad, pero tengo claro que la España de 2011 es en muchos aspectos mucho mejor que la de 2004. Las crisis económicas van y vienen, pero hay muchos logros de estas dos legislaturas que serán permanentes (o deberían serlo). Pase lo que pase el veinte de noviembre, yo le echaré de menos.

8 thoughts on “DEBATE DEL DEBATE, EDICIÓN 2011”

  1. Pues a mi me dio sueño…menudo tostón nos metieron ambos, nada nuevo, todo predecible y bueno, la frase de Rubalcaba, sé que vas a bajar los niveles de paro dirigida a Rajoy me parece echarse tierra encima…
    Respecto al debate público-privado en sanidad y educación, pues mi opinión es hay que reinventarlas porque el modelo actual no funciona…una cosa es tener instituciones públicas y otra abusar de ellas y aquí hemos abusado y mucho y, al menos, en estos puntos, hace falta una reforma.

  2. Rocío, seguramente haya que reinventar muchas cosas en este país, además de los modelos de educación y sanidad. Al final sólo saldremos de esta crisis con grandes reformas.

    Y para eso hace falta idealismo! Y utopías! Vale, y un poco de pragmatismo también… ;-)

    Lux, hay cosas que ya no se pueden cambiar. Y si se retrocede… que sea sólo para tomar impulso.

  3. @Jgts No estás solo!

    Y para saber el modelo de sanidad del PP no hay más que ver el que están implantando en Galicia, en el que por ejemplo para operarte te exigen 6 meses de residencia en la comunidad. Y no es para extranjero ¿eh? a cualquier españolito también se lo van a aplicar.
    También hablan de penalizar (ni idea de cómo) a los que hagan mal uso de la sanidad (tampoco explican en qué consiste) pero eso abre una puerta muy peligrosa…

  4. Qué bien, más zapateristas! :-)

    Yo estoy convencido de que sí, con el tiempo, se le reconocerán todos sus méritos. Ha cometido errores, y algunos grandes, pero su primera legislatura fue excelente. Y digan lo que digan, él no ha sido responsable de la crisis.

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