De como los estadios terminaron coreando a The White Stripes

Eurocopa 2012, Italia se enfrenta a Inglaterra. Ambos equipos parecen empeñados en terminar el partido en empate. La gente se aburre y anima a sus equipos. Y entre otros cánticos, ahí está, ese Ló-lolololo-looo-ló que las masas son capaces de repetir hasta la extenuación, masas que seguramente no saben que están cantando un tema de uno de los grupos favoritos de la crítica: Seven Nation Army, de The White Stripes.

Seven Nation Army se publicó en primavera de 2003 como sencillo de presentación del cuarto disco de The White Stripes, Elephant. Acompañada de un hipnótico videoclip en blanco y rojo, los colores de la banda, y ese inconfundible riff de guitarra (que no de bajo, como pudiera parecer en una primera escucha: Jack White utilizó una guitarra semiacústica de los 50 y un pedal Whammy para lograr ese efecto), pronto se convirtió en la canción más emblemática del duo y uno de sus mayores éxitos comerciales y críticos, Grammy a la mejor canción rock incluido.

Pero, ¿cómo se pasa de los blogs gafapastas a las gradas de los estadios? La culpa es de los italianos. O de los belgas. La historia comienza el 22 de octubre de 2003, cuando un grupo de aficionados del Brujas, escuchan el tema en un bar de Milán antes de enfrentarse al equipo de la ciudad. Les gusta el riff y empiezan a tararearlo durante el partido que, contra todo pronóstico, ganan. La canción se convierte en el himno del Brujas hasta que, el 15 de febrero de 2006, se enfrenta en su estadio local al Roma en un partido de la Copa de la UEFA. La Roma gana y los aficionados italianos se llevan el lololó con ellos (PoPoPó la llaman ellos) y lo van extendiendo por los campos del Calcio, hasta que se convierte en el himno extraoficial de la selección italiana en el Mundial de Alemania de ese año. Italia gana el campeonato frente a Francia y sus lololós se escuchan por todo el país en todo tipo de versiones. Y como si fueran un virus, los hinchas de las demás selecciones terminan añadiéndolo a sus repertorios mientras que la canción suele sonar por los altavoces antes de los enfrentamientos en las competiciones siguientes: la Eurocopa, el Mundial de Sudáfrica… Seven Nation Army se instala así en el inconsciente colectivo sin necesidad de que la gente conozca el resto de la canción o a The White Stripes.

¿Y qué opina Jack White de todo esto? Según cuenta la Wikipedia, el cantante y guitarrista dijo esto al respecto: “Me siento honrado de que los italianos hayan adoptado esta canción como suya… No hay nada más bonito que el hecho de que la gente haga suya una melodía y la dejen entrar en el panteón de la música popular. Como compositor es algo imposible de planear, especialmente en estos tiempos. Me encanta de que casi todos los que la cantan no tienen ni idea de dónde ha salido. Eso es la música folk”.

3 comentarios en “De como los estadios terminaron coreando a The White Stripes”

  1. Existe una leyenda urbana que dice que en la final del mundial 2006, Zidane reventó de un cabezazo a Materazzi porque el italiano no paraba de canturrear “Seven Nation Army”, y Zizou no soportaba a los White Stripes…
    ¿Realidad, ficción? A mí me gusta pensar que es cierto.

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