CUANDO LLEGA SEPTIEMBRE…

…las calles vuelven a llenarse de coches y los autobuses intentan atropellarte al cruzar el paso de cebra, ese paso de cebra que tiene un semáforo que se pasa el 80% de su tiempo en rojo. Solución: ¡Correr! Pero, por si acaso, no te olvides de mirar a ambos lados. Ahora, además, hay que tener cuidado de no atropellar a un ciclista o patinador incauto. Disminuyen las emisiones de CO2, aumenta el consumo de vendas, tiritas y escayola.

…las aceras se llenan de gente que no quiere volver a trabajar y que tiene que ir esquivando a turistas extranjeros y zanjas profundas de las obras que “se hacen en verano para no molestar a la ciudadanía” y que luego no terminan hasta el mes de noviembre… ¿de que año? La puerta del Sol y sus alrededores se han convertido en un infierno. Ah, debe de ser para celebrar el 70 aniversario de la Segunda Guerra Mundial. Pero si aquí no tuvimos de eso…

…repites la misma conversación de “holaquetallasvacaciones-quemorenaestas-quepenatenerquevolver” con intercambio de besos (broma sobre nueva gripe incluida) a personas con las que habitualmente sólo intercambias gruñidos insignificativos e insignificantes.

…acto seguido, te planteas si eres un borde o demasiado sincero, cual concursante conflictivo de Gran Hermano eliminado en la segunda semana. “La casa/academia/oficina no me entiende”.

…los kioskos se llenan de interesantes colecciones y fasciculos variados. ¿Alguien tiene la paciencia suficiente para construir el Titanic esperando cada semana a poder encajar una pieza más? Yo me volvería loco. Eso sí, qué mona quedaría la colección de “soperas del mundo” o “sacacorchos singulares” en una estantería Lack puesta en mi cocina. Ah, que en mi cocina no cabe ninguna estantería. Ah, que hoy no me he tomado la medicación. Ah, que era de sustitución. Ah.

…uno escucha en el telediario que “las temperaturas van a bajar” y casi está a punto de abrazar al televisor y cubrirle de besos después de noches y noches y noches durmiendo abrazado al ventilador. Y luego se extrañarán de que en verano se rompan las parejas.

…se produce una singularidad en la continuidad espacio-tiempo que hace que, a los pocos minutos de entrar en el lugar de trabajo, las vacaciones parezcan pertenecer a tiempos lejanos, muy lejanos, en galaxias lejanas, muy lejanas. Más allá de la nebulosa de Orión, de las puertas de Tannhauser y de Omicron-Persei.

…uno se pone a dieta hasta que llega la hora de desayunar. Acto seguido, uno se vuelve a poner a dieta hasta que llega la hora de comer. Acto seguido, uno se dice que “total, dentro de nada es Navidad y uno se pone las botas y no hay que volver a enseñar el torso hasta el verano que viene”.

…uno se propone apuntarse a cosas nuevas. Resulta que las cosas viejas se ponen celosas y se agarran a tu piel como garrapatas supervitamidas en esteroides.

…descubre que le vienen a la mente canciones como “September” de Earth, Wind & Fire sin que lo pueda evitar. Y ya verás cuando llegue el día siete y sea nuestro aniversario y no sepamos si besarnos en la cara o en las manos.

Menos mal que yo volví a trabajar hace dos semanas y ya he vivido mi propio septiembre. Que llegue ya el otoño, por favor.

9 comentarios en “CUANDO LLEGA SEPTIEMBRE…”

  1. “…acto seguido, te planteas si eres un borde o demasiado sincero, cual concursante conflictivo de Gran Hermano eliminado en la segunda semana. “La casa/academia/oficina no me entiende”.

    Tú también te sientes así en la ofi???? Snifffff :(

  2. Me ha encantado, me he sentido muy identificada con todo.
    Sobretodo con lo de las tipicas conversaciones post-verano.
    Un dia se me ira la cabeza y hare mi propia coleccion de fasciculos: colecciona los primeros fasciculos de cada coleccion!
    Te ire leyendo,un beso.

  3. Jo, pues yo estoy como siempre. Eso sí, he desarrollado aversión a “¿qué tal las vacaciones? Cortas, ¿eh?”. Cuando alguien me lo dice respondo que se me han hecho eternas. Las reacciones son variopintas.

  4. Me quedo con lo de no volver a enseñar carnes hasta el verano que viene…es lo mejor del final del verano, bueno, eso y lo de poder dormir arropada, que no veo el momento, eh??? ¡que no lo veo! grrr….

    Beseles!

  5. Genial post, como siempre :-)

    Me he reído mucho con el momento “anuncio línea directa” (entre otros)

    Besicos!

    PD: por dios, que llegue ya, por favor!!!! Ni te imaginas lo que estamos sufriendo por aquí con una humedad relativa en el ambiente que esto ya da miedito…

  6. Gracias! :-)

    Es que lo mejor es tomarse septiembre con humor. Además, hoy ya no hay que saludar a la gente… volvemos a los gruñidos!

    Cuando llegue el frío, echaremos de menos el calor, ya veréis.

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