¡CONSPIRACIÓN!

Hubo una etapa de mi vida en la que solía ver “Cuarto Milenio” y surcaba los cielos catódicos en la nave del misterio de Iker Jiménez. Siempre me han llamado la atención las historias sobre fenómenos paranomarles, casas encantadas, visitantes del espacio exterior y otros sucesos inexplicables. A veces es divertido dar rienda suelta a la fantasía y pensar en que existen otras realidades alternativas y otros mundos ocultos en éste. Si Arthur Conan Doyle creía que las hadas realmente existían y que unas niñas se hicieron fotos con ellas a principios del siglo XX, ¿por qué no voy a creer yo en Damas Blancas, temponautas y terribles experimentos realizados en bases secretas?

¡Las hadas son reales! ¡No son de cartón!

¡Las hadas son reales! ¡No son de cartón!

Estas historias tienen una doble utilidad. Por una parte, despiertan una cierta fascinación ya que están relacionadas con aspectos desconocidos, ocultos y misteriosos de nuestra naturaleza, como la muerte, el tiempo o la vivencia de lo sobrenatural, siendo una especie de sucesoras de las antiguas leyendas y mitos. Por otra parte, deberían servir para abrir la mente y el espíritu crítico, ser una invitación a plantearse la realidad y los hechos desde otras perspectivas menos académicas, clásicas o complacientes. Eso sí, sin perder el contacto con esa misma realidad y manteniendo los pies sobre la tierra.

Por eso, me sacan de quicio las típicas teorías conspirativas sobre cualquier hecho más o menos importante que haya sucedido en los últimos 100 años o más, ya sea el asesinato de JFK, la llegada del hombre a la Luna o los atentados del 11S. Hoy me he encontrado con unos cuantos usuarios de Meneame que defienden tranquilamente la patraña de que “ningún avión se estrelló en el Pentágono”. Dicen que miles de pruebas indican que, en realidad, fue un misil. Sin entrar en el análisis de todas las fotografías que sí demuestran que fue un avión lo que impactó contra el edificio, yo me pregunto entonces dónde acabó el aparato que sabemos que desapareció aquella mañana… Por no hablar de cuál sería el sentido final de crear toda esa conspiración. ¿Una excusa para atacar Afganistán e Irak? En aquellos momentos, con los talibanes sembrando el terror y vulnerando los Derechos Humanos (y el sentido común) todos los días, cualquier intervención militar extranjera para derrocarles habría sido bien recibida. En lo que respecta a Irak, ya sabemos que Bush & Cia se inventaron directamente la patraña de las “Armas de Destrucción Masiva” y habría que preguntarse que, si tan hábiles fueron para montar el 11S, se lo podrían haber currado un poco más para que no les pillaran las fotografías trucadas que enseñaron al Consejo de Seguridad de la ONU.

Lo único que consiguen los conspiranoicos absurdos es aumentar la cortina de humo que oculta los hechos y seguir el juego a los mismos que pretenden desenmascarar. Al fin y al cabo, lo que sí sabemos todos es que una mentira mil veces repetida puede terminar pasando por una verdad. Seguramente haya hoy más gente convencida de que ETA tuvo algo que ver con el 11M que la que había en 2004.

6 pensamientos en “¡CONSPIRACIÓN!

  1. Joserra

    Hombre, el 11 de Septiembre los teletipos que salieron hablaban de una “explosión en el Pentágono”, vamos, los leí yo. Ese día había un avión más de los que finalmente se contabilizaron y ese día se habló de que cazas norteamericanos habían derribado el avión de Pensylvania, todo eso lo leí yo en teletipos.
    Si, lo confieso, me gustan las teorías conspirativas, jajaja

    Responder
  2. luxaurumque

    A mí la conspiranoia me pone de los nervios. Sobretodo cuando se basan en argumentos pseudocientíficos delirantes y cuando te topas con algún talibán irracional y analfabeto con el que es imposible discutir. Lo reconozco, me acabo alterando pero es que con ellos no hay manera!!!

    Dicho lo cual, a mí el Jiménez no me gusta mucho, prefiero de lejos “Espacio en blanco” que escuchaba en RNE. O todo ese mogollón de libros sobre fenómenos paranormales, OVNIS y demás que tan de moda estaban en los 80 (y que mi hermano y yo pedíamos en Círculo de lectores y nos encantaba leer)
    ;-)
    Besicos!

    Responder
  3. ace76 Autor

    Sí, según los teletipos de ese día, también explotó un camión en la puerta de la Casa Blanca o del Capitolio. También se calculó que iba a haber muchos más muertos de los que luego hubo… Durante el 11M también se cometieron errores periodísticos. Es normal, dada la confusión.

    Lux, yo me acuerdo de los programas tipo “Misterios sin resolver” o “Esto es increible”, que a veces hablaban de casas encantadas y fantasmas. Luego no podía pegar ojo, pero no podía dejar de verlos. Del Circulo, tengo un libro llamado “Atlas de lugares misteriosos” que es muy interesante.

    RMN, pues sí, lo mejor es optar siempre por la explicación más simple… aunque este aforismo no se cumple en todas las ocasiones.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *