CHOCOLATE CON CHURROS EN SAN GINÉS

Ayer por la tarde estuve merendado un chocolate con churros en San Ginés. La excusa era celebrar el cumpleaños de una de mis amigas… aunque éste hubiera tenido lugar dos meses antes. Yo me lo pasé muy bien, devoré churros como un campeón y me rei mucho. Después estuve pensando en varios detalles que se produjeron a lo largo de la velada.

“Nadie me ha hecho tanto daño nunca”, dice una amiga que cortó hace poco con su novio. Yo no puedo evitar pensar en que, a veces, somos nosotros los que, inconscientemente, damos poder a las otras personas para hacernos daño. Hay que ser capaz de darse cuenta de que, a veces, una ruptura es la salida más lógica y racional a una relación que no va a ninguna parte. También hay que aprender a darse cuenta de que el hecho de que dejes de ser importante para otra persona no te hace ser menos importante. La autoestima debería venderse en capsulas en las farmacias con el nombre de Egolitrol o algo así.

“¿Pero qué es lo que ve en él?” es lo que nos preguntamos cuando conocemos al nuevo novio de un amigo a quien nunca le ha faltado suerte para emparejarse y que no es, desde luego, ni el chico más guapo ni el más simpático del mundo. El amor es ciego y sordo, ya se sabe. En un momento dado, el nuevo novio repite mis palabras sobre algo que he contado antes sobre mi propia experiencia y me dice que “lo importante es encontrar a alguien con quien puedas ser tú mismo”. Pienso entonces que el secreto de mi amigo es su autenticidad: siempre dice lo que piensa, incluidas barbaridades varias y meteduras de pata diversas, y no muestra el más mínimo interés en cuidar su imagen.

“¿Quién no ha echado tres polvos en un mismo día?”. Al final, siempre se acaba hablando de sexo en cualquier conversación y siempre hay alguien que tiene que disimular su incomodidad respecto al tema. Se supone que, a cierta edad, todo el mundo tiene una vida sexual plena, satisfactoria y apasionante. Esto es, seguramente, una de las grandes mentiras sociales de nuestro tiempo. Hay mucha más gente de la que pensamos que, por las razones que sean, no tienen vida sexual. Creo que somos muchos los que sólo tenemos vida sexual cuando tenemos pareja y la soltería nos condena a la virginidad forzosa. Pero esto es algo de lo que no se habla, un tabú que a veces se lleva como una carga y se sufre en silencio, como las hemorroides.

La velada terminó con una empanada gallega que quedó amarga y un marmitako de difícil cocción pero que puede resultar delicioso.

14 thoughts on “CHOCOLATE CON CHURROS EN SAN GINÉS”

  1. Hmmm… no se yo si me ha sentado bien eso de leer cosas de comida rica a estas horas…

    Lo de que la conversación siempre salgan las mismas cosas que cuando se tenia 15 años no sé yo si es bueno o no

  2. Sí, la verdad es que oir hablar de relaciones sexuales, relaciones sentimentales y demás cuando uno no se come una rosca ni un corazón pues como que agobia un poquito.
    No sé, uno se siente como… fracasado

  3. Pues yo creo que el secreto está en saber sobre lo que hablar y con quien hablarlo. Si la vida amoroso/sexual de tu amigo o amiga es más bien escasa, mejor no preguntarle, por si acaso.

  4. suena interesante esa conversación, con un poco de todo y seguro que risas. echo de menos algo así, últimamente son todo bis a bis y añoro más gente alrededor. y no creo que abandonar el sexo mientras no se esté emparejado deba ser tabú, es una decisión tan digna como follar todo lo que se ponga a tiro y no debe ser discutible.

  5. Nils, el problema está en si el abandonar el sexo no es una decisión, sino una obligación impuesta por las circunstancias, sean las que sean. Como dice Joserra, eso se vive como un fracaso y una vergüenza. Lo digo por experiencia propia.

    Pues claro que hay temas de conversaciones que no varían desde los 15 años, jajaja… Es que hay cosas que siguen siendo igual de interesantes!

  6. En tu “disertación” sobre la primera frase no estoy de acuerdo del todo. Obviamente, somos nosotros los que damos “el poder” a nuestra pareja para hacernos daño, vale. Pero, al menos en mi caso, ese poder viene de haber compartido TODO, de haber abierto de par en par tu alma … obviamente, la persona que ha compartido tu vida tiene más armas y sabe como usarlas para hacerte daño, y tú, contra eso, tienes poca defensa … al principio. En cuanto te repones de la sorpresa de que alguien a quien tanto has querido te haga tanto daño puedes levantar tus defensas y mandarlo a la mierda :-) Y no siempre es cuestión de autoestima, aunque también viene bien.

    En cuanto a lo del sexo … eso qué es?

    Besicos!

  7. Lux, tú tienes mucha razón en lo que cuentas. La noticia de una ruptura es claramente una bomba. Por eso quiero aclarar que pensaba más en el caso de mi amiga, a la que veo un tanto refugiada en cierta pasividad y autoengaño. Un besazo!

  8. Es imposible evitar que alguien a quien le has dado todo te haga daño cuando te abandona. Lo digo por experiencia propia.

    Por otra parte, la carencia de amor o sexo motivada por las razones que sean siempre resulta frustrante y todos pasamos por eso. Nadie debería avergonzarse por no follar.

    Afortunadamente, la vida nos regala otras cosas en compensación.

  9. No quiero dar la impresión de tener el corazón de hielo, eh? :-)

    Yo también lo he pasado mal por culpa de rupturas y fracasos amorosos. Afortunadamente, también he visto que llega un momento en que eres capaz de salir adelante y, en muchos casos, me he dado cuenta de que la ruptura era lo mejor para la pareja. Pero claro, cuesta… A veces hay que hacer un esfuerzo especial por nuestra parte.

    Y sí, menos mal que en la vida hay muchas cosas aparte del sexo (al que, a veces, se le da más importancia de la que de verdad tiene).

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