CAPITALIZACIONES Y OTRAS OPERACIONES FINANCIERAS

A principios de febrero me llegó una carta de mi oficina del INEM. Me convocaban a un curso que no había pedido y que, realmente, tampoco estaba muy relacionado con ninguno de los que había solicitado, pero como creo que es mejor estar ocupado y activo que pasar los ratos muertos en casa mirando las musarañas, fui con interés a la presentación del mismo: sistema financiero, contabilidad, productos bancarios, tablas del Excel… A los cinco minutos, en cuanto el director de la Academia había perfilado el contenido del curso y había indicado el horario del mismo, prácticamente todos los asistentes se fueron levantado para irse. Yo me quedé. A veces tengo estos arranques de responsabilidad. O quizás, simplemente, me amoldo con demasiada facilidad a lo que me presenta la vida.

Desde mediados de febrero paso mis tardes, hasta finales de abril, en un viejo piso de un viejo edificio del centro de Madrid. El lugar es como volver a mi antiguo colegio: luces fluorescentes, pupitres de conglomerado, pizarra y tizas, un suelo de frías baldosas. Marcan las diferencias nuestros ordenadores y el hecho de que el recreo de media hora a media tarde no es para jugar, sino para fumar. Escuchando hablar a mis compañeros durante esas pausas he aprendido más sobre el paro que leyendo cualquier reportaje periodístico.

-¿Sólo llevas dos meses en el paro? Eso no es nada, yo llevo ya catorce meses. Lo he pasado muy mal, he llegado a vender ropa que compré por 500 euros a menos de 50. Ahora me ha salido una oferta de trabajo, el sueldo es casi el mismo que cobraba hace diez años, pero lo voy a aceptar, por supuesto.

-Sí, yo cuando veo en Infojobs un trabajo en el que el sueldo llega a los veinte mil euros, se me hacen los ojos chiribitas.

-Infojobs. Antes me salían de ahí una decena de entrevistas de trabajo al mes. Ahora, desde que empezó la crisis, apenas he hecho un par en el último año.

-Dicen que estamos ahora en lo peor de la crisis…

-Pues yo creo que lo peor aun está por llegar. Ya veréis cuando seamos seis millones.

-Pero en algún momento esto tendrá que mejorar. O dejar de empeorar, por lo menos.

-Sí, cuando seamos como Rumanía o Polonia o algún país de esos.

-Mi empresa es lo que ha hecho, trasladar oficinas a Polonia, que ahí la gente cobra tres veces menos. De hecho, traen gente de Polonia a España para que se formen y cuando ya están formados, te echan a ti y al polaco lo mandan de vuelta a su casa.

-¿Y tú tienes que formar a tu sustituto?

-Sí, hijo, sí.

Después subimos a clase y hacemos ejercicios en los que analizamos qué productos financieros recomendaríamos a gente con mucho dinero. Planes de pensiones, fondos de inversión, depósitos, seguros de vida o hipotecas. Manejamos cifras con muchos ceros que, ahora mismo, nos parecen ciencia ficción. Mi compañera de pupitre, una mujer de unos cuarenta y pico años, marcadas ojeras y fumadora compulsiva, volvió a clase después de una semana y media sin venir. Cuando le pregunté qué tal estaba, me dijo que había estado enferma. Y después, bajando la voz, añadió: “Tengo depresión”.

6 thoughts on “CAPITALIZACIONES Y OTRAS OPERACIONES FINANCIERAS”

  1. Puf… Yo siempre he sido de los que “ha negado” la crisis hasta no hace tanto. No tenía ningún amigo en paro, salía por la noche y todo estaba lleno… más o menos justo hasta el año pasado. Hoy día, con la MITAD de mis amigos en paro y muchos restaurantes a los que solía ir cerrados, me empiezo a acojonar bastante.
    Sólo espero que la crisis traiga al menos un poco de sentido común en muchas personas que no la tenían y que nos hermane de alguna manera cuando nos demos cuenta que TODOS podemos estar en la situación del otro.
    Un saludo.

  2. Está clarísimo que no hay ofertas de nada y las que van a venir no serán buenas tampoco. Yo creo que nos están diciendo a gritos que hay que ganarse la vida de otra forma (o que hay que tener varios empleos)…cosa que ya sucede en otros países…
    Eso sí, no vas por mal camino…los únicos negocios que funcionan, los del sector servicios dedicado a los ricos. Esos cada vez más ricos.
    Cambiando de tema: ¿Cuándo nos hacéis una visita? Tengo “mantecadas gigantes” de Lobón

  3. Ornitorrinco, yo también tuve esa actitud hasta hace unos meses. El caso es que, para muchas personas, esto de la crisis es un “todo o nada”: si mantienes tu trabajo y tus ingresos, no hay crisis para ti. Si lo pierdes, caes de lleno en lo más profundo de la crisis.

    Joserra, y supongo que las conversaciones no serían muy distintas.

    Di, tan demoledora como real. :-(

    Ro, ya estoy concertando una visita con mce, ;-)

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