Canciones para un Festival de Eurovisión: “Euro-Vision”

Esta tarde se celebra el Festival de Eurovisión y todo el mundo pop girará en torno a su escenario. Sería curioso analizar como el evento ha superado en los últimos años el marasmo y la decadencia en las que estuvo sumergido durante los ochenta y noventa: ¿habrá sido el televoto? ¿las redes sociales? ¿Operación Triunfo? En todo caso, este resurgimiento nos ha proporcionado horas de diversión memorables, eurodramas que duran años (algunos aun reivindican una carrera discográfica para Anabel Conde), grandes momentos televisivos, grandes momentos de vergüenza ajena, millones de tweets y un puñado de One Hit Wonders de consumo fácil y olvido rápido.

Pero mucho antes, en la prehistoria de la televisión, antes de la existencia de Internet, el festival ya nos había dejado unas cuantas joyas memorables para el Pop (con mayúsculas), desde Waterloo hasta Puppets on the string, pasando por La La La, Poupée de cire, poupée de son o Volare. Y por supuesto, esta canción: Euro-Vision, de Telex.

Era 1980 y los sintetizadores estaban de moda. Eso sí, nadie los esperaba en un festival donde la orquesta aun era un elemento esencial. Pero los belgas decidieron enviar a Telex, un grupo de synthpop que se destacaba por su sentido del humor y sus versiones ralentizadas de temas clásicos del rock. Claramente seguidores de Kraftwerk y Giorgio Moroder, temas suyos como Moskow Diskow no desentonarían hoy en un disco de Chromeo, Neon Neon o Daft Punk. Como su nombre indica, Euro-Vision es una canción sobre el festival de Eurovisión que termina con las notas del Te Deum, la composición de Marc-Antoine Charpentier identificativa de la emisión de la UER. La puesta en escena no tiene desperdicio: incluye coreografía con bufandas a cargo de un cantante, con gafas y barba, que saca puñados de lentejuelas de sus bolsillos para lanzarlos al aire y termina su actuación haciendo una fotografía al público. Y pensábamos que Sebastian Tellier era moderno…

El plan de Telex era quedar los últimos, pero Portugal se lo fastidió al concederles 10 puntos: terminaron penúltimos y siguieron con su computerizada carrera musical durante los ochenta. ¿El ganador de ese año? Johnny Logan, representando a Irlanda con What’s Another Year.

Un pensamiento en “Canciones para un Festival de Eurovisión: “Euro-Vision”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *