AUTORRETRATO DE ROBERT CORNELIUS, 1839

Un día de octubre de 1839, en Philadelphia, en la calle octava, entre Market y Chesnut, Robert Cornelius salió del negocio familiar con los trastos necesarios para probar si su invento funcionaba o no. Éste fue el resultado.

...ahora lo llaman "selfie"
…ahora lo llaman “selfie”

Pocos meses antes, el francés Louis Daguerre había presentado un invento que permitía fijar las imágenes sobre una superficie: el daguerrotipo. El Gobierno francés le compró la patente y, a cambio de una pensión vitalicia para Daguerre, lo cedió al mundo como un regalo gratuito. La curiosidad por este descubrimiento se extendió rápidamente y no tardó en llegar hasta Estados Unidos. Uno de los que se sintió atraido por él fue el joven Robert Cornelius. Hijo de una familia de inmigrantes holandeses dedicada al negocio de las lámparas y los candelabros, Cornelius, junto con el químico local Paul Beck Goddard, desarrolló un proceso que reducía el tiempo de reacción a la luz de la placa de cobre con haluros de plata de una hora a algo menos de un minuto y permitiendo, por tanto, que la invención sirviera para retratar a personas. Su autorretrato es, casi seguramente, la primera fotografía de un ser humano que se conserva. Sin embargo, como la imagen salió descentrada, Cornelius prefirió utilizar una fotografía de su colega Goddard a la hora de presentar su hallazgo a la Asociación Filosófica Americana.

Pero puede que sea esa imperfección la que hace que la imagen parezca contemporánea. Como reflexionan en el texto donde descubrí esta historia, gracias al Tumblr de Virch, a pesar de que han pasado más de 170 años desde que se hizo esta foto, Robert Cornelius podría pasar por un fotógrafo de moda o un músico de ahora mismo. Parece una persona real, inmediata, como si la imagen tuviera el poder de disolver el más de siglo y medio que nos separan de ese momento. Hay algo de misterio y de magia en este daguerrotipo: quizás no estaban tan desencaminados los pueblos primitivos cuando decían que la cámara roba el alma del retratado.

6 comentarios en “AUTORRETRATO DE ROBERT CORNELIUS, 1839”

  1. Es interesante el cornelius, sí, eso sí, a saber dónde está ya. Y sí, las fotos antiguas, muy muy antiguas tienen algo de inquietante.

    Un post de John Cobra ya!!!

  2. Lo que deja claro la foto es que la gente no se repeinaba tanto en el siglo XIX como nos quieren hacer creer las películas… :-D

    Y por supuesto que podría convertirse en una película. Podríamos acercarnos a la figura de los pioneros de la fotografía como “magos de la luz”, gente que con productos químicos quería atrapar las imágenes, lo veo, lo veo… :-)

    Cuanto antes olvidemos a John Cobra, mejor.

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