Resumen musical anual

En los años 90, cuando el Eurodance dominaba las pistas de baile y, por consiguiente, la radiofórmula, yo sabía distinguir perfectamente los sencillos de Snap, Culture Beat, 2 Unlimited o Corona sin problemas. Mi madre, devoradora de música desde los años sesenta, decía, en cambio que eran todas la misma canción. Hagamos ahora un flashforward hasta 2016 y me encuentro en la misma situación: no soy capaz de distinguir los temas del llamado Tropical House o “folkito fresquito” que ahora dominan el panorama comercial. Major Lazer, Kygo, The Avener, Lost Frequencies… ¿no acaban haciendo todos la misma canción, con los mismos tics y las mismas bases musicales? Los que llegaron para superar el EDM han acabado saturando el mercado y agotando a mis oídos. En fin, siempre nos quedará Calvin Harris, que escapó de la serpiente y volvió a cantar en un sencillo. My way es mi videoclip favorito de 2016.

Calvin, además, es de los que ha sabido que en el actual mercado publicar un disco es irrelevante. Un sencillo o dos te bastan para mantenerte en el candelero y construir tu carrera. Enrique Iglesias lo sabe y su Duele el corazón fue número uno en medio universo latino y países como Hungría, República Checa, Suiza o Rumanía. Shakira lo ha puesto en práctica con La Bicicleta y Chantaje. Justin Timberlake ha hecho de su Can’t stop the feeling fue una de las canciones más escuchadas del año. Jennifer Lopez lo intentó con Ain’t your mama, curiosamente ignorado en USA y UK, un éxito en el resto del mundo. Maroon 5 también se han apuntado a la moda con Don’t Wanna Know. Con permiso de Twenty One Pilots, Zara Larsson y The Chainsmokers han conseguido convertirse en dos de los artistas revelación de 2016 sin ningún disco a sus espaldas. En un mundo donde importan más las reproducciones en Spotify y los visionados en Youtube que las ventas reales, el LP parece un concepto del pasado.

Sin embargo, la carrera de los artistas sigue midiéndose por sus discos de larga duración, ya que parece que estos son declaraciones de intenciones y definen etapas estilísticas o temáticas. Adele ha sido la que más millones de copias ha vendido este año con 25, a punto de superar los 20 millones de ejemplares. Eso sí, hay que decir que ninguno de los sencillos que publicó este año ha conseguido igualar la fama de Hello o los que se extrajeron de 21. También hay que decir que el esfuerzo que hace en promocionarlos en casi nulo y así es como When we were young y Water under the bridge se han quedado sin videoclip.

Beyoncé ha sido la segunda artista más vendedora del año con Lemonade, disco con el que seguramente arrasará en la próxima edición de los Grammy. Paradójicamente, lleva sin tener un sencillo de auténtico éxito desde los tiempos de Sasha Fierce: se ha escuchado más en radios su colaboración con Coldplay en Hymn for the weekend que cualquier tema de Lemonade. Rihanna, en cambio, siempre se asegura tener un sencillo de éxito: por mucho que se suponga que Anti es su intento de hacer un disco coherente y ambicioso, al final no es tan diferente al resto de trabajos de su discografía. Lady Gaga apostó por el rock y el country en Joanne: quizás nunca vuelva a vender como en los tiempos de The Fame Monster pero por lo menos ha superado el bache creativo de ArtPop. Tras Hotline Bling, Drake se confirmó como una estrella global después de varios discos a sus espaldas gracias a One Dance. Lo mismo ha hecho The Weeknd, instalado ya entre los artistas más vendedores de la mano de Daft Punk. O Sia, convertida a estas alturas de su carrera en una inverosímil estrella pop. Bruno Mars no consiguió colocar 24K Magic en el número uno, pero viendo como agotó las entradas para su gira mundial en minutos no parece que tenga razones para preocuparse. Britney Spears, en cambio, quiso hacer un regreso por todo lo alto con Glory, pero se quedó a medio gas. Tampoco fue buen año para Kanye West: ser Dios en la tierra y estar casado con Kim Kardashian es demasiado para un hombre solo. La estrellita del pop del año ha sido, seguramente, Ariana Grande con su Dangerous Woman. Y si en años anteriores Miley Cyrus y Justin Bieber ya nos demostraron que nunca hay que despreciar a las estrellas del pop adolescente, este año fue Zayn el que nos dio Mind of mine, uno de los discos de pop más redondos del año. El más guapo de One Direction era el que tenía más talento.

Entre los favoritos de la crítica de este años nos encontramos con viejos conocidos como Bon Iver o Radiohead, mientras que lo nuevo de James Blake, The Last Shadow Puppets, M83 o Anohni fue algo ignorado en comparación con sus trabajos anteriores. También gustaron muchos los discos de la hermanísima Solange o Blonde, de Frank Ocean, que pueden terminar resultando más largos que un día sin pan. Sospecho que el paso del tiempo no les sentará nada bien. Creo, en cambio, que cualquier día Michael Kiwanuka se convertirá en una gran estrella. 2016 fue también el año en que vimos publicado, por fin, un nuevo disco de The Avalanches, quince años después de su debut. Un poco menos -11 años- les ha costado a los Rolling Stones publicar otro disco. Ellos siguen fieles al rock, ese estilo que cada vez vemos menos en las listas, al igual que Red Hot Chili Peppers, Metallica, Kings of Leon o Biffy Clyro.

Y como no, 2016 será el año que recordaremos por haberse llevado a George Michael, Leonard Cohen, Prince, Sharon Jones, Glenn Frey, Juan Gabriel, Manolo Tena, Black, Pete Burns… No olvidaremos como se despidió de todos nosotros David Bowie en Lazarus.

¿Y en España? El reguetón se ha convertido en el gran dominador del mercado de sencillos, con Maluma y J Balvin en cabeza. La sombra de La Voz es muy alargada en nuestra lista de ventas, mientras que en otoño nos dimos un baño de nostalgia y cobras recordando la primera edición de Operación Triunfo. Los 40 Principales nos sorprendieron al comenzar a pinchar a grupos como Love of Lesbian, Sidonie, Crystal Fighters o The XX, algo que tiene su lógica si tenemos en cuenta que no hay ciudad de España que no tenga su festival de música indie: hay ahí un enorme mercado por explotar. Volvimos a fracasar en Eurovision a pesar de llevar nuestra mejor propuesta en años y de que el Say Yay de Barei haya sido uno de los temas de esta edición más escuchados en Spotify. Y en 2017, nuevos discos de Lori Meyers, Los Planetas y La Casa Azul a la vista.

Vuelven a las listas por Navidad: “Last Christmas”, de Wham

Que las listas de sencillos incluyan las descargas digitales y las reproducciones en servicios de streaming han servido para que, desde hace varios años, haya canciones que reaparezcan en ellas cada Navidad. De hecho, Mariah Carey lleva años sobreviviendo gracias a lo que recauda con All I want for Christmas is you en cuanto las tiendas comienzan a decorar sus escaparates con espumillón y renos. George Michael, como autor, productor y voz de este tema, seguro que tampoco se queja de haber grabado a lo largo de su carrera un tema llamado Last Christmas.

Publicada en diciembre de 1984, Last Christmas se quedó en el segundo puesto de la lista británica, ya que el número uno navideño de aquella temporada fue Do they know it’s Christmas, el sencillo benéfico de Band Aid. Los de Frankie Goes To Hollywood fueron más listos, ya que lanzaron su The Power Of Love a finales de noviembre, ocupando el puesto más alto la primera semana de diciembre y regalándole al mundo pop otro clásico navideño. Sin embargo, a diferencia de ellos, el tema de Wham! volvió a colocarse en el segundo puesto en un relanzamiento en 1985, un sexto en 1986, un 45 en 1987 para después volver a entrar todos los años en las listas desde 2007. ¿Hay alguien en Reino Unido que no tenga ya la canción? Con casi dos millones de copias, es el sencillo más vendido que no ha alcanzado nunca el número uno en Reino Unido.

¿Y por qué? Quizás porque sea una de esas canciones que van directas al estribillo desde el primero momento, apostando por uno tan facilón como pegadizo. O por su videoclip, al más puro estilo telenovela de los ochenta, grabado en la estación de esquí suiza de Saas-Fee, repleto de laca y hombreras y en el que George Michael se mostró al mundo afeitado por última vez en su carrera. O quizás porque haya decenas de versiones a cargo de gente como Ashley Tisdale, Carly Rae Jepsen, Whigfield, Billie Piper, Cascada, Crazy Frog, Taylor Swift, Alcazar… O quizás por algo tan sencillo como tener la palabra “Christmas” en el título.

Animales nocturnos

…y donde encontrarlos

Susan Morrow, dueña de una galería de arte, lee la primera novela escrita por su exmarido y dedicada a ella. Eso es todo lo que debería saber el espectador del argumento de Animales Nocturnos. Es la mejor manera de disfrutar de una película que tanto puede sorprender y cautivar como repeler desde sus impactantes títulos de crédito. En serio, no se os ocurra perderoslos.

El diseñador Tom Ford debutó como director en 2009 con Un hombre soltero. La crítica, preparada para despellejar a un advenedizo, tuvo que guardar sus cuchillos y reconocer que era una ópera prima más que correcta, brillantemente interpretada por Colin Firth y con un acabado estético fascinante. Animales nocturnos comparte con ella varios de sus aspectos, como excelente interpretaciones, una cautivadora fáctura estética y el hecho de ser adaptaciones literarias. En ese caso, se basa en Tony y Susan, novela de 1993 de Austin Wright que ahora ha sido reeditada en Estados Unidos con el título de la película (Wright, fallecido en 2003, debe estar removiéndose en su tumba). Puede que a veces la forma venza al fondo y esto afecta al componente emocional de la película; quizás se pueda decir que Ford, más que dirigir la película, la diseña, pero éste acaba siendo un defecto perdonable. Además, esa cierta frialdad le sienta estupendamente a una película nocturnal como ésta, poblada por personajes que han sepultado sus sentimientos y deseos.

Animales nocturnos, en un juego que encantaría a Almodóvar (que perfectamente podría haber dirigido esta película), funciona como una muñeca rusa, encerrando una ficción dentro de otra y salpicando una de ellas con reveladores flashbacks. Resulta curioso el doble papel de Jake Gyllenhaal: en su mente, Susan coloca a su exmarido como protagonista de la novela que lee. Sin embargo, el papel que le correspondería a ella misma está representado por Isla Fisher, una actriz casi clónica a Amy Adams. Ésta se llevará las nominaciones a los premios por su papel en La Llegada, pero su trabajo aquí es mucho más matizado, contenido y difícil: la escena final, en la que consigue transmitir toda la carga emocional de su personaje sin palabras y casi sin gestos, es antológica. Junto a ella hay que destacar el trabajo de Michael Shannon, Aaron Taylor-Johnson y Laura Linney en un pequeño papel. Jake Gyllenhall, que sale guapo como pocas veces le hemos visto últimamente, se ve superado por algunos excesos melodramáticos… aunque cabe preguntarse si la novela que lee Susan es realmente buena o una historia tópica y convencional, con los defectos que eso conlleva.

Muy bien recibida en el Festival de Venecia, candidata a varios premios en los Globos de Oro, Animales Nocturnos puede ser una de las protagonistas de la temporada de premios que se avecina o terminar ignorada por completo. Es una de esta películas que provoca amores u odios. Eso sí, yo espero que a Abel Korzeniowski le compensen el haber sido ignorado en los Oscars por su arrebatadora banda sonora para Un hombre soltero con una nominación por su trabajo en esta cinta, una partitura más sutil que la anteriormente citada pero en la que por momento suena como un resucitado Bernard Herrmann, compositor fetiche de Orson Welles y Alfred Hitchcock.

Colorado: Yo te siento así

Estos días se ha filtrado en las redes Song for Her, el sencillo que tres de las Spice Girls – Geri, Emma y Mel B- han presentado bajo el nombre de Spice Girls – GEM. Sin embargo, para el adolescente de los 90 que vive en mí, los únicos G.E.M. que existen son los que en los 90 llenaron pistas de baile con dos temas, tanto en sus versiones en inglés como en español: Yo te siento así (I feel you tonight) y Quiero Volar (I wanna fly).

Como es fácil de sospechar, el nombre del grupo estaba formado por las iniciales de sus integrantes: Germano Martucci, Enrico Buatti y Martina Parenti, aunque entre los compositores de este tema destaca el simpar Stefanpo Secchi. Si Italia ya había dominado el panorama del dance durante los 80, no se iba a quedar atrás durante la edad dorada del eurobeat noventero, regalándonos una serie de clásicos tan facilones como imperecederos a cargo de artistas como Double You, Corona, Alexia, Co.Ro feat Taleesa… Música absolutamente denostada en su momento y que, como le ha sucedido al Disco, ha envejecido muchísimo mejor de lo esperable. De hecho, Yo te siento así da para que un grupo indie de Albacete llamado Colorado (por el apellido de su líder, Modesto Colorado, un veterano que ya ha pasado con proyectos anteriores por Elefant y Jabalina) se presente al gran público con una curiosa versión entre acústica, intimista y melancólica que no hace sino subrayar las virtudes melódicas del tema.

Arrival: La llegada

La invasión de las lentillas gigantes del espacio exterior
La invasión de las lentillas gigantes del espacio exterior

En la Universidad aprendí que la comunicación es “un compartir sin pérdida de material espiritual”, una definición que me parece tan exacta como bella. En Teoría de la Información hablábamos también del carácter epifánico del lenguaje, de como el mundo se nos revela y se construye a través de las palabras, signos, simbolos e indicios. “El medio es el mensaje”, decía MacLuhan. Seguramente, a todos mis profesores de la facultad les encantará esa parte de Arrival que trata sobre el encuentro entre dos civilizaciones y el laborioso proceso que conlleva entenderse con una inteligencia alienígena. Porque de eso trata esta película, de la aventura personal de una profesora universitaria de Lingüística encargada de hacer la pregunta esencial a los visitantes llegados del espacio: ¿por qué estáis aquí?

Éste seguramente sea el aspecto más redondo e interesante de la película con la que el director canadiense, Denis Villeneuve, termina de confirmarse como el principal competidor de Nolan en el corazón de algunos cinéfilos. Eso sí, a diferencia de éste, Villeneuve es más sutil, más imaginativo en su puesta en escena y, desde luego, no permite que sus guiones estén llenos de agujeros… aunque recurran igualmente a trucos y artificios que terminan resultando más superficiales que interesantes. El guionista Eric Heisserer, autor de los libretos de películas de terror como No apagues la luz, La Cosa o Destino Final 5, ha sido el encargado de adaptar el relato de Ted Chiang, La historia de tu vida, ganador del premio Nebula al mejor relato corto en el año 2000. Heisserer ha solventado con éxito los aspectos más complejos de la adaptación y Villeneuve se ha encargado de darles un brillante acabado formal, excelentemente ayudado por la fotografía crespúscular de Bradford Young y la banda sonora de Jóhann Jóhannsson (aunque los temas del comienzo y del final son de Max Richter, compositor de la banda sonora de The Leftovers y Vals con Bashir). Todos ellos deberían ser firmes candidatos a los Oscars de este año. Y por supuesto, Amy Adams, estrella indiscutible de la película y que, después de cinco nominaciones, bien se merece ya una estatuilla por un trabajo tan completo como sutil y poco estridente, carente de dramatismos histriónicos a los que otras intérpretes se habrían arrojado sin dudarlo.

A pesar de todo ello, Arrival no termina de resultar redonda. Como sucede con las películas de ciencia ficción que se toman demasiado en serio a sí mismas, no sabe renunciar a hablar de temas “importantes” y no evita trampas narrativas que sólo consiguen darle apariencia de complejidad. De hecho, lo menos interesante de la película son las consecuencias que conlleva aprender el lenguaje alienígena mientras que se echa de menos un mayor desarrollo de algunas ideas sobre las consecuencias que tendría para la humanidad la llegada de una docena de naves extraterrestres y que quedan meramente apuntadas (el miedo, el fanatismo religioso, la tentación de responder con violencia…). Parece que, sin envolverse de trascendencia y hablar de los misterios insondables del alma humana, uno no puede hacer una película de ciencia ficción que tenga apariencia respetable para la crítica.

The way I are a telephone

Ayer estábamos pasando el rato viendo videoclips en 40TV, esa cadena donde se atreven a emitir como “clásicos” clips de artistas que jamas sonaron en los 40 principales como Fiona Apple o Sigur Ros. VH1, mientras tanto, recordaba la década de los ceros con temas como el The way I are, de Timbaland ft Keri Hilson & D.O.E, una canción que sonó repetidas veces en la primera edición de Fama, a bailar.

Editado en julio de 2007, The way I are fue el segundo sencillo de Shock Value, disco en solitario que Timbaland publicó cuando era el productor más de moda del mundo gracias a su trabajo con Justin Timberlake en FutureSex/LoveSounds y con Nelly Furtado en Loose. Así pues, sólo tuvo que hacer unas llamadas de teléfono para contar con ellos dos en su disco, además de a 50 Cent, Dr. Dre, The Hives, Fall Out Boy, OneRepublic y hasta Elton John. A pesar de todo, Shock Value sólo llegó a un quinto puesto en el Billboard y a una segunda posición en las listas ingleas. Eso sí, los críticos alabaron a Timbaland por haber incorporado sonidos futuristas a la música negra del momento, aportando un toque electrónico, sexy y sofisticado al rnb de siempre. The way I are es uno de los mejores ejemplos del estilo Timbaland al que hasta Madonna se acabaría rindiendo pidiéndole que produjera Hard Candy, su último intento en serio de ser relevante y comercial para la juventud estadounidense. La canción vendió tres millones de copias en USA, fue número uno en UK, sirvió para que Keri Hilson iniciara su carrera como cantante en solitario después de años componiendo para otros artistas como The Pussycat Dolls y Britney Spears… pero si me llamó la atención anoche es porque, si aceleramos un poco el ritmo, acaba sonando igual que el “‘Cause I’m out in the club and I’m sippin’ that bub, and you’re not gonna reach my telephone” del Telephone de Lady Gaga ft Beyoncé, un tema que no necesita presentación.

Los de Popjustice ya destacaron esta similitud en su momento… ¿será que al final todas las canciones se parecen a otras?

Yo no te pido la superluna

La distancia de la Tierra a la Luna oscila entre los 357.000 y 406.000 kilómetros. Cuando se encuentra en fase de luna llena o luna nueva a menos del 10% de su distancia más próxima a nosotros -lo que se llama perigeo-, podemos disfrutar de una superluna y ver a nuestro satélite hasta un 14% más grande en el cielo. Esta noche podremos ver la superluna más intensa desde el 26 de enero de 1946 y no tendremos otra igual hasta 2 de diciembre de 2052. Esperemos que los cielos estén despejados.

Y entre todas las miles y miles de canciones dedicadas a la Luna, hoy me quedo con un clásico de mi tierna infancia ochentera: Yo no te pido la Luna, de Fiordaliso. O lo que es lo mismo, Non voglio mica la Luna.

Non voglio mica la Luna quedó quinta en el Festival de San Remo de 1984, que tuvo como ganadores a Al Bano y Romina Power con Ci Sarà. Compuesto, entre otros, por Zucchero, el de Baila Morena, se convirtió en el mayor éxito en la carrera de Fiordaliso, una cantante de pop de aires rockeros, y aunque el tema sea un one hit wonder en toda regla para el público hispano, la artista tiene más de una docena de discos a sus espaldas en el mercado italiano, el último publicado en el año 2015.

Yo no te pido la Luna llegó a nuestros oídos gracias a la mexicana Daniela Romo, que fue la primera en cantarla en español, adaptando la letra a su manera, apresurándose Fiordaliso a regrabarla y lanzarla en nuesto idioma al ver el éxito en listas de esta versión. Y aunque en España creo que es más recordada la versión de la italiana, en Sudamérica Yo no te pido la Luna terminó convertido en un clásico de la carrera de la mexicana. Y como no, tenemos unas cuantas versiones posteriores para todos los gustos: en los últimos años la han cantado también Pastora Soler, Sergio Dalma y la inigualable Javiera Mena.