NO MORE BRICKS IN THE WALL

Hace veinte años el muro de Berlín estaba cayendo, como bien nos han contado los medios de comunicación este fin de semana. En 1989 yo tenía 13 años, así que recuerdo lo extraño que fue ver cómo en menos de un año el mundo cambiaba radicalmente sin previo aviso. Las dictaduras comunistas de Europa del Este iban cayendo una tras otra, como castillos de naipes. Checoslovaquia, Hungría, Bulgaría, Rumanía… De repente, todo lo que había estudiado en el colegio unos meses antes había quedado obsoleto: aparecieron nuevos países y todos los temas sobre el “bloque comunista”, “Pacto de Varsovia” y “la guerra fría” se desactualizaron en semanas.

Recuerdo ver las imágenes de la gente destrozando el muro de hormigón que dividía Berlín y tener la sensación de estar viendo algo muy importante. Hasta entonces, se daba por hecho que el mundo estaba dividido en dos bloques separados por el telón de acero y que en cualquier momento se podía desatar el Holocausto Núclear. Lo veíamos en películas como “Juegos de Guerra” o “El día después”, series de televisión donde los malos siempre eran fríos y cerebrales militares soviéticos acompañados de científicos enloquecidos, incluso recuerdo dos o tres videoclips ochenteros culminados con explosiones de hongos nucleares. Además, se suponía que el mundo iba a ser así PARA SIEMPRE. En las películas futurísticas, o bien la tierra había sido reducida a cenizas, o bien los soviéticos seguían dominando su parte del cosmos con naves y armas de diseño comunista (mucho más racional, minimalista y moderno que el capitalista, todo hay que decirlo). De repente, de la noche a la mañana, unos berlineses se ponen a saltar un muro y descubrimos que el telón de acero se convertía en una cortinilla de papel de plata. Parecía que la Guerra Fría se convertía en un mal sueño, que la democracia se extendía por el planeta, que entrábamos en una época de paz, esperanza y buenos propósitos…

…hasta que comenzó la guerra en la antigua Yugoslavia y vimos que en realidad el mundo no había cambiado nada. En fin, quedemonos con lo maravilloso de aquellos días en que los periódicos sólo traían buenas noticias en portada.

11 thoughts on “NO MORE BRICKS IN THE WALL”

  1. Es ciertoooo… yo me acuerdo de estar viendo en la tele las imágenes de la gente rompiendo el muro, los recuerdo con caras llenas de emoción. A ver si me compro un trozo de muro en plan “merchandising de la historia”.

  2. Yo tenía 7 años y recuerdo las imágenes de la tele. No entendía muy bien pero parecía algo importante y festivo.
    No creo que el mundo sea maravilloso pero sí un poquito mejor porque por lo menos Europa del Este tiene democracia.

  3. Yo siempre me hacía un lío con lo de RDA y RFA, porque la RDA, al llevar la palabra democrática me pensaba que era la buena y siempre me suspendían.

    Aprovecho para decirle a Joserra, que creo que es amigo tuyo, que hoy he entrado en su blog para comentarle y un virus fatal ha atacado mi ordenador y han empezado a saltar pantallas y no había forma de pararlo, lo he pasado fatal porque estaba en el curro, no sé si este hecho tiene relación con que le haya desaparecido un post que escribió, lo que sé es que ya no me atrevo a entrar más a su blog :-(

  4. Jejeje, a mí también me pasaba lo de pensar que la RDA era la buena! :-D

    Como yo estudié geografía política por última vez en séptimo de EGB, me libré de estudiar todos esos nuevos países por unos meses. Menos mal que está el Festival de Eurovisión para suplir esas carencias. Gracias a Rosa de España, todos sabemos que Tallin es la capital de Estonia.

    Hablando en serio, yo creo que fue uno de los grandes momentos de la historia. Desde luego, es mucho mejor el actual modelo de Europa que tener el continente dividido en dos bloques enemigos.

  5. pues yo recuerdo que había un Gorbachov con una mancha en la frente, las palabras telón de acero y Perestroika o algo así, pero, como casi todo con 10 años, no sé de qué iba ni nada, al poco hubo guerra en el Golfo, eso lo recuerdo mejor y a continuación la guerra de los Balcanes…y todo eso en nada de tiempo…Era cómo si necesariamente tenía que pasar algo en el mundo, y cuando no pasaba fuera, ETA daba la lata, creo que fueron unos años de terrorismo muy malos, parece que hace tanto tiempo, pero hace nada…

    Por cierto, a mi nunca me pasó nada con el blog de Joserilla, que siempre tiene unos videos superchulos ;D (cd escribe, claro)…

  6. A mí como me cogió en plenos 17/18 … pues imagínate, miles de proyectos, de historias y de cosas para hacer, lo que pasaba en Alemania sí, era importante y lo tenías que ver, por cojones, pero lo realmente importante eran los cambios y las revoluciones caseras y locales …
    ;-)

    Besicos!

  7. Yo tampoco he tenido problemas con tu blog, Joserra. No se puede decir lo mismo de tu mail, jejeje

    Las revoluciones caseras y locales, esas sí que son importantes. :-)

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