AL CAER LA TARDE

Caía la tarde en el Pirineo. En el parque nuevo del pueblo, inaugurado apenas un mes y medio antes, mi madre y mi tía hablaban de distintos asuntos relativos a la casa de la abuela y las cosas que en ella se guardan mientras yo trasteaba con mi cámara de fotos digital. Era la típica conversación sobre qué hacer con sus vestidos, con sus manteles, con todos los objetos que se acumulan en torno a una persona durante su vida. De repente, tras un momento de silencio, mi madre reflexionó en voz alta:

-Yo creo que mamá decidió que ya había llegado su momento de irse. Que se había cansado de que la vida fuera una lucha continua. Sólo así me explico el cambio tan fuerte que dio en aquella media hora que se quedó sola con la monitora. Decidió tumbarse en la cama y esperar.

Y con 92 años, uno puede irse de la vida cuando quiera y con la cabeza bien alta, pensé yo en silencio. Tratando de contener las lágrimas, dirigí mi cámara hacia las montañas. El pueblo ya estaba en sombras, pero el sol aun iluminaba las cumbres, tiñéndolas de rojo.

4 comentarios en “AL CAER LA TARDE”

  1. Se ve que tu abuela siempre tuvo estilo hasta para irse… sin embargo hay otras (y no lo digo por las mías) que amenazan con irse durante años y años, y las jodías nunca se van:
    – Bueno, pues ya he visto el nacimiento de tu hijo, no creo que llegue al bautizo.
    – Bueno, pues ya he visto el bautizo, no creo que llegue a la comunión.
    – Bueno, pues ya he visto la comunión, no creo que llegué a la boda
    – Bueno, pues muy bonita la boda, no creo que llegue a ver a sus hijos..
    – Bueno, pues muy guapos los hijos, no creo que llegue a su bautizo..y así… ;-)

    Molaría que colgaras las fotos esas de las que hablas

  2. Llevo un rato intentando escribir varias ideas, varios sentimientos …. pero no lo consigo, borro este comentario una y otra vez. Así es que mejor no digo nada.

    Un besico.

  3. Ley de vida, sí, CT, pero es triste… Aunque creo que en este caso, es más triste para los que se quedan que para ellas.

    Orni, mi otra abuela es más de ese tipo. Lleva diciendo cosas de ese estilo desde hace tiempo. El problema es que se lo cree de verdad.

    Lux, un beso!

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