40 años de “Tubular Bells”

El 25 de mayo de 1973 salía a la venta un disco instrumental con el que se presentaban ante el público tanto un sello independiente como un jovencísimo músico que acababa de cumplir los 20 años. Pocos podían adivinar que se trataba de un disco que acabaría formando parte de la historia de la música. Estamos hablando, por supuesto, de Tubular Bells, de Mike Oldfield.

TubularBells

Y para celebrar sus cuatro décadas de existencia, hemos recopilado una serie de datos y curiosidades relacionados con ese disco, uno de los favoritos de quien escribe este blog:

Tubular Bells se grabó entre otoño de 1972 y primavera de 1973. A sus 19 años, Mike Oldfield se encargó de tocar prácticamente todos los intrumentos que suenan en el disco, incluyendo las campanas tubulares, por supuesto.

Tubular Bells fue el primer disco publicado por el sello Virgin Records. Su éxito fue, seguramente, el primer paso que permitió a Richard Branson convertirse en millonario.

-Mike Oldfield tenía planeado llamar al disco Opus One, mientras que Branson propuso titularlo Breakfast in Bed.

-El nombre definitivo se le ocurrió a Oldfield cuando escuchó a Vivian Stanshall cerrar la presentación de los distintos instrumentos al final de la primera parte del disco con un “plus… tubular bells”.

-Fallecido en 1995, Vivian Stanshall era un cantautor, pintor, poeta y humorista británico. En los años 60 fundó una banda llamada Bonzo Dog Doo-Dah Band, entre cuyos temas se encuentra Death Cab for Cutie, canción que serviría de inspiración a Ben Gibbard para bautizar su grupo.

-Debido a la muerte de Stanshall, cuando Mike Oldfield volvió a grabar Tubular Bells en 2003 su papel de “maestro de ceremonias” recayó en el actor John Cleese. En Tubular Bells II, editado en 1992, el encargado de presentar a los instrumentos fue otro actor: Alan Rickman.

coleccion tubular

-Las otras secuelas de Tubular Bells son: Tubullar Bells III, editado en 1998, y The Millenium Bell, editado a finales de 1999. En 1975 se publicó The Orchestral Tubular Bells, versión sinfónica de su obra en la que Oldfield toca la guitarra junto con la Royal Philarmonic Orchestra.

-La leyenda cuenta que Branson quería que una de las partes del disco incluyera voz. Un indignado Oldfield, que no quería introducir a ningún cantante en su trabajo, habría grabado diez minutos de gritos y aullidos después de tomarse una botella de whiskey. El resultado sería la parte de la cara B del disco denominada Caveman.

-En el Reino Unido, Tubular Bells fue subiendo poco a poco en las listas de ventas, no alcanzando el número uno hasta un año después de su publicación. El disco al que desplazó de lo más alto fue Hergest Ridge, el segundo trabajo de Oldfield. Las ventas de Tubular Bells en ese mercado superan los dos millones y medio de copias mientras que su total mundial se acerca a los 17 millones de copias.

-En Estados Unidos, el disco se conoce, sobre todo, debido a que su primer movimiento fue seleccionado por William Friedkin para formar parte de la banda sonora de El Exorcista. De hecho, se editó un sencillo que resumía los primeros ocho minutos de Tubular Bells sin la autorización de Mike Oldfield… a pesar de que el sencillo se lanzó con el nombre de Mike Oldfield’s Single. El tema alcanzaría el puesto 7 en el Billboard, una lista en la que jamás entrarían sus temas más exitosos de los 80 como Moonlight Shadow o Family Man. Misterios del mercado.

-Aparte de las secuelas de Tubular Bells, Olfield ha reutilizado partes de la composición original en otros trabajos. Por ejemplo, en la banda sonora de la primera película de Expediente X combinaba sus campanas tubulares con la sintonía de la serie en una pista llamada Tubular X. También la utilizó en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

-La que podríamos considerar la última entrega de esta saga ha sido Tubular Beats, un disco en el que remezcla junto con el productor Torsten Stenzel varios temas de su carrera. Eso sí, el resultado está más cerca de los años ibicencos de Olfield que del rock sinfónico.

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