34

Este lunes fue mi cumpleaños. 34. Nunca me ha importado ir cumpliendo años, a pesar de la broma recurrente de los “veinticatorce”. Sin embargo, empieza a parecerme un número contundente. Grande. Tengo la sensación de que estoy adentrándome en la zona ecuatorial de mi vida, como si estuviera en lo alto de una meseta situada a la misma distancia tanto de mi infancia pasada como de mi vejez futura e hipotética. Todo se resume en un sencillo cálculo:

34 x 2 = 68

Me cuesta muchísimo imaginarme con 68 años, pero pensar que el tiempo que me falta para llegar a esa edad es el mismo que me ha costado llegar hasta el día de hoy me produce cierto vértigo.

Pero todo eso es futuro y, por tanto, terreno brumoso e indefinido. Prefiero centrarme en el ahora. Y ahora mismo, hoy mismo, tengo la sensación de estar, en muchos sentidos, mejor que nunca. Y esta noche estaré aun mejor.

7 comentarios en “34”

  1. Sí, el vértigo se acelera poco a poco conforme pasa el tiempo …

    Los 34 son una edad genial, pará mí lo fueron a pesar de todo … mucho mejor que los 38, donde va a parar!

    Y que me alegro, y que lo disfrutes :-)

    Besicos!

  2. Hoy en… ¿Cómo torturarnos? vamos a multiplicar nuestra edad por dos, ¿por qué? no se sabe. A ver por 5: 170, DIOS SANTO!!! eso sí que es ser viejo.
    JAJAJAJA

  3. Gracias por las felicitaciones! :-) (Voy a ver si tu comentario está en Spam, Dorothy).

    No es por torturarme, sólo es cuestión de matemáticas. Está claro que 170 años no voy a vivir, por lo que ya ha pasado más de la quinta parte de mi vida… En cambio, cuando tenía 18 años, sí que era factible alcanzar los 90 años. Es sólo una manera de pensar en cuanto he vivido.

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