25 años de “Like a Prayer”

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Hace 25 años medio planeta estaba escandalizado porque Madonna acababa de estrenar un videoclip que algunos asociaciones religiosas llegaron a calificar de “blasfemo”. Bailes entre cruces en llamas, estigmas en las manos, santos negros que cobran vida para enrollarse con Madonna, una letra llena de dobles sentidos e insinuaciones sexuales… La polémica estaba servida.

Lo que estaba claro es que Like a Prayer suponía un distanciamiento con todo lo que había hecho Madonna hasta entonces, tanto musical como estéticamente. Con el pelo moreno, dejando claras sus raíces italianas, su cuarto disco iba a ser el más intimista y personal en lo que llevaba de carrera. Coproducida por Madonna y Patrick Leonard, Like a Prayer fue la primera canción que se grabó del disco, en otoño de 1988, y sería la que marcara su desarrollo. Con los treinta recién cumplidos, Madonna atravesaba una etapa de crisis personal (fracasos cinematográficos, el divorcio con Sean Penn) y todo ello acabaría reflejándose en el disco con el que alcanzó la madurez artística y que terminaría convirtiéndola en la Reina del Pop.

Un buen ejemplo de esta voluntad de querer ir más allá es el corte que cierra el disco, Act of Contriction, en el que Madonna “reza” para pedir perdón por sus pecados sobre una pista distorsionada de Like a Prayer -al más puro estilo experimental de Radiohead- y la guitarra de Prince, coproductor del tema. Prince es también coproductor y coautor del dueto Love Song, el tema más sexual del disco y un cierto adelanto de los caminos seguidos por Madonna en Erótica. El tema incluye la estrofa “time goes by so slowly for those who wait/those who run seems to have all the fun”, versos que reaparecerían década y media después en Hung Up.

Cuando la polémica causada por el videoclip de Like a Prayer parecía olvidarse, llegó un nuevo escándalo entre las mentes bienpensantes con el estreno del de Express Yourself, en el que la cantante aparecía desnuda y encadenada en una cama. Dirigido por David Fincher, con el modelo Cameron Alborzian de coprotagonista, un presupuesto de 5 millones de dólares y la película Metrópolis como inspiración (de ahí es la cita que lo cierra), Express Yourself es el videoclip y el tema de ritmos bailables y mensaje feminista que toda aspirante a diva del pop sueña hacer algún día. Sí, Lady Gaga, estamos pensando en ti…

Cherish sería el tercer sencillo de Like a Prayer, un tema inspirado musicalmente en el pop de los años sesenta, cercano en espíritu a lo que ya había hecho Madonna con la canción True Blue. Alejándose un poco de la polémica causada por sus dos videoclips anteriores, Madonna escogió al fotógrafo Herb Ritts para dirigir el de Cherish, una obra en blanco y negro y generosas dosis de anatomía masculina al más puro estilo de su autor.

Oh Father fue el cuarto sencillo del disco. La balada, acompañada de un bello videoclip dirigido una vez más por David Fincher, no repitió el éxito de sus predecesores, pero se ha ido convirtiendo en uno de los temas más reivindicados de la carrera de Madonna. En ella hace una especie de ajuste de cuentas con su padre, liberándose de su autoridad y poder. No es el único corte de Like a Prayer de carácter autobiográfico: Promise to try habla de la muerte de su madre, acaecida cuando Madonna tenía cinco años, mientras que Till death do us appart gira en torno a su fracasado matrimonio con Sean Penn.

Keep it together, un tema funk sobre la importancia de mantener a la familia unida, fue el último sencillo de Like a Prayer en Estados Unidos, un privilegio que en Europa tuvo Dear Jessie, canción de aires infantiles e instrumentación que algunos críticos consideran deudora de los Beatles dedicada a la hija pequeña de Patrick Leonard y reflejo, quizás, de las ansias de Madonna por ser madre.

Pray for spanish eyes, un nuevo guiño de Madonna al mundo y los sonidos latinos, fue lanzada como sencillo promocional en algunos mercados, pero la vida comercial de Like a Prayer terminó, quizás antes de tiempo, casi exactamente un año después de su publicación y quince millones de copias vendidas en todo el mundo. En marzo de 1990, Madonna lanzaba Vogue como adelanto de I’m breathless, su siguiente trabajo. El éxito descomunal del tema, unido al de su iconica gira mundial, el Blond Ambition Tour, convertirían a Madonna en la mayor estrella femenina de la música pop, además de confirmarla como una intérprete que había alcanzado su madurez artística, sobreviviendo a unos ochenta que había ayudado a definir y encarando unos años noventa en los que nos ofrecería algunos de los momentos musicales más interesantes de su carrera.

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