Desmitificando los noventa

Para el que escribe esto no hubo otra década como los noventa, pero eso se debe básicamente a que en aquellos años era un tierno adolescente y un joven universitario aficionado a la música, un mundo en el que todo sonaba nuevo y excitante: teníamos grunge, teníamos britpop, teníamos eurodance, teníamos todo lo necesario para ser felices… Pero el tiempo pasa, uno se hace mayor y termina descubriendo que sus héroes no eran unos genios con un inmenso talento creativo, sino que eran continuadores de tradiciones y sonidos que vienen de décadas atrás. Ahora entiendo a quienes decían que los grandes nombres de la música indie de los 90 “no hacían nada nuevo”, porque es lo que yo digo ahora cuando escucho a los grandes nombres actuales de la música alternativa. Nadie hace nada nuevo y para demostrarlo, recopilamos cinco grandes momentos musicales de los 90 que son tan icónicos como inspirados por obras ajenas.

5. The Offspring. Why don’t you get a job?

Comenzamos con una tan evidente que parece mentira que no hubiera una demanda en cuanto la canción fue publicada como sencillo. The Offspring habían arrasado a mediados de los 90 con Smash, vendiendo unas veinte millones de copias en todo el mundo de un disco repleto de himnos punk tan contundentes como fáciles de tararear. El disco que vino después, Ixnay on the hombre, grabado ya con una multinacional, pasó tan desapercibido que uno puede creer que nunca existió y que después de Smash vino directamente Americana. En este disco, The Offspring se abrieron a sonidos más pop y consiguieron algunos de los sencillos más exitosos de su carrera. Que Why don’t you get a job? fuera una simple adaptación de Ob-La-Di, Ob.La-Da, de The Beatles, y Cecilia, de Simon & Garfunkel, no fue ningún problema. Es lo que se llama “un homenaje a los clásicos”.

4. Oasis.Whatever.

Se puede decir que toda la carrera de Oasis es un permanente “homenaje” a The Beatles, pero sus abogados nunca se animaron a denunciar a los hermanos Gallagher. Otros, en cambio, sí que les llevaron a los tribunales acusándoles de esa cosa tan fea llamada plagio. The New Seekers se llevaron medio millón de libras por el parecido entre Shakermaker y I’d like to teach the world to sing, el clásico jingle publicitario de CocaCola… aunque entre nosotros, Shakermaker no es de los mejores temas de Oasis, así que podemos obviarlo. Lo de Whatever es diferente: fue el primer tema de Oasis en colocarse en el Top5 británico y también la primera vez que Oasis demostró, gracias a ese acompañamiento de cuerda y sus más de seis minutos de duración, que eran un conjunto con ambiciones artísticas (o ínfulas) y no un grupo de garrulos ingleses (o algo más aparte de eso). Sin embargo, la melodía de Whatever está parcialmente inspirada en How sweet to be an idiot, un tema de 1973 del músico inglés Neil Innes, colaborador habitual de Monthy Python y compositor de canciones humorísticas y paródicas que, gracias a un acuerdo entre abogados y sellos discográficos, terminó recibiendo un 25% de los royalties de la canción.

3. The Verve. Bitter Sweet Simphony.

En 1997 The Verve publicaron Bitter Sweet Simphony, uno de los momentos musicales más brillantes de los 90 e himno incontestable del BritPop. Utilizada en anuncios y películas y con unas ventas excelentes en todo el mundo, Richard Ashcroft nunca ha visto ni un duro de todos los beneficios generados por este tema. Todo empezó cuando The Verve pidió permiso para samplear una prácticamente desconocida versión orquestal que el productor Andrew Loog Oldham había hecho de The Last Time de The Rolling Stones como base del tema. Sin embargo, cuando la canción fue publicada, ABCKO, poseedores de los derechos de autor del catálogo de los Rolling Stones, demandaron a la banda alegando que el acuerdo inicial había sido vulnerado y que Bitter Sweet Simphony hacía algo más que “samplear” The Last Time. La alternativa que les dieron era retirar la canción del mercado o ceder el 100% de los royalties a Mick Jagger y Keith Richards, lo que llevaría a Richard Ashcroft a decir que Bitter Sweet Simphony era el mejor tema que ambos habían escrito en más de veinte años. Por una parte, es cierto que toda la base musical de la canción surge de esta versión orquestal…

…pero paradójicamente, Keith Richards declaró en 2003 que The Last Time nació como una adaptación de un clásico gospel, This may be the last time, grabado por The Staple Sisters en 1955. ¿Es la historia de la música una continua sucesión de plagios?

2. Radiohead. Creep.

Radiohead llevan años sin tocar Creep en sus conciertos. Puede que se avergüencen de ella, pero fue la canción que les dio a conocer y el mejor corte de un disco, Pablo Honey, que en ningún momento permitía adivinar que sus responsables iban a ser capaces algún día de crear Ok Computer o Amnesiac. Publicado en septiembre de 1992, el tema pasó completamente desapercibido en Reino Unido pero fue consiguiendo fama poco a poco durante los meses siguientes en países como Israel o Nueva Zelanda llegando así hasta las emisoras universitarias de Estados Unidos. En esos tiempos de efervescencia de la Generación X y su gusto por sentirse fuera de lugar en el universo consumista heredado de los ochenta, una canción sobre un inadaptado social que no se atreve a hablar con una chica guapa estaba destinada a convertirse en un éxito. Tampoco se le escapó al abogado correspondiente que la canción copiaba la progresión armónica y la melodía de parte de The air that I breathe -especialmente evidente en la parte en que Thom Yorke canta lo de “she’s running out the door”-. Aunque la canción es conocida principalmente por la versión de 1974 de The Hollies, había sido compuesta un par de años atrás por Albert Hammong y Mike Hazlewood, ambos reconocidos oficialmente como coautores de Creep después de la demanda judicial correspondiente.

1. Nirvana. Smells like teen spirit.

Se puede decir que musicalmente los 90 comenzaron cuando Smells like teen spirit llegó a las emisoras de radio y se convirtió en un éxito internacional a finales de 1991. Con solo una canción, Nirvana consiguió que todo el rock hecho en la década de los 80 pasara de moda instantáneamente y que la música alternativa se convirtiera en el mainstream de los 90. Smells like teen spirit es, seguramente, EL himno musical de los 90… pero como aquí nadie está libre de pecado, es también un tema con “cierta” inspiración en otra canción. La letra, la rabia, la actitud, la distorsión son originales de Nirvana, por supuesto, pero su riff guitarrero se basa directamente en el de un tema tan inocuo como More than a feeling, el clásico de 1976 de Boston.

Al menos, Kurt Cobain era consciente de ello y lo dejó patente en entrevistas como ésta publicada en Rolling Stone en 1994: “Teen Spirit” was such a clichéd riff. It was so close to a Boston riff or “Louie, Louie.” When I came up with the guitar part, Krist looked at me and said, “That is so ridiculous.” (Teen Spirit tenía un riff tan tópico. Estaba cerca de un riff de Boston o Louie, Louie. Cuando aparecí con la parte de la guitarra, Krist me miró y dijo: “Eso es tan ridículo”). Actuaciones como ésta del Festival de Reading de 1992 lo dejan más que patente.

Pero aunque no hubo demanda de plagio, el hecho de que un clásico de los 90 como Smells like teen spirit esté parcialmente inspirado en un tema tan propio de emisoras como M80 no deja de ser un poco doloroso para los que fuimos adolescentes en aquella época. Desconfiad de todo lo que escuchéis.

Lista Promusicae: una semana casi sin novedades

Enero es un mes de transición para la industria discográfica. Pasadas las Navidades, la época del año en la que más discos se venden, no hay tiempo ni ganas para hacer grandes lanzamientos, salvo excepciones como la de Bruce Springsteen, que sigue por segunda semana consecutiva en el número uno de la lista de discos más vendidos en España gracias a High Hopes. Esto se traduce en que esta semana sólo nos encontramos una novedad en la lista: The U.S. Albums, la caja que recopila las ediciones estadounidenses de los discos de The Beatles, en el 82.

Si, de Malú, y el disco homónimo de Dani Martín completan el top3 de nuestra lista. Nueve puestos escala esta semana la BSO de Frozen, colocándose ya en el 13, su mejor posición hasta el momento. La banda sonora de El tiempo entre costuras, a cargo de Cesar Benito, también consigue un puesto destacado en su segunda semana en lista, ascendiendo hasta el 35. Por último, destacamos que dos trabajos superan ya el centenar de semanas entre los cien discos más vendidos en España: Born to die, de Lana del Rey, con 101 semanas, y Up all night, de One Direction, que ya lleva 103. Pronto dejarán de figurar en la lista debido a una absurda norma de Promusicae, que deja fuera a los discos que lleven publicados más de dos años.

En la lista de sencillos, como era previsible, David Bisbal ha entrado directamente al número uno con su nuevo tema, ese intento de folk en castellano llamado Diez mil maneras.

Happy, de Pharrell Williams, sube hasta el segundo puesto, mientras que Avicii se mantiene en la tercera posición con Hey Brother. El dueto de Shakira y Rihanna, Can’t remember to forget you, que debutó la pasada semana en el 2, baja hasta el 4. Otras novedades que nos encontramos en la lista son XO, de Beyoncé, en el 38; uno de los cortes de la BSO de El tiempo entre costuras, Tema de Sira, en el 39; Demons, de Imagine Dragons, en el 42; y All Night, de Icona Pop, en el 50.

Lista UK: Buenas noticias para Sophie Ellis-Bextor y Clean Bandit

Ellie Goulding vuelve a lo más alto de la lista británica con Halcyon, desplazando a High Hopes, de Bruce Springsteen, a la segunda posición. Beyoncé aguanta en la tercera posición y en la cuarta plaza nos encontramos con la entrada más fuerte de la semana: Wanderlust, de Sophie Ellis-Bextor. El disco con el que la cantante abandona el pop bailable y recupera los sonidos intimistas y oscuros de Theaudience, su primera banda, se ha convertido en su mejor debut comercial en el Reino Unido desde su brillante ópera prima, Read my lips. Parece que haber participado en la versión inglesa de Mira quien baila le ha venido bien. Nos alegramos por ella.

El resto de novedades de la semana se completan con el disco homónimo de Warpaint en el 9; lo último de Mogwai, Rave Tapes, en el 10; el recopilatorio de grandes éxitos de Mike & The Mechanics en el 18; Songs from the movie, de la cantante country Mary Chapin Carpenter, en el 95; y Brothers and sisters of the eternal sun, de Damien Jurado, en el 100.

En la lista de sencillos, el cuarteto Clean Bandit -de quien nos gustaron mucho sus anteriores sencillos, Mozart’s House y Dust Clears– consiguen su primer número uno con Rather Be, tema del que han vendido 163.000 copias en su primera semana a la venta. Su combinación de arreglos de cuerda y pop electrónico empieza a calar entre el gran público.

Happy, de Pharrell Williams, y Wild Heart, de la boyband Vamps, completan el Top3.

Grammys 2014: Random Access Memories, disco del año

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Anoche se entregaron los premios Grammy y el dúo robótico francés Daft Punk completó su 2013 triunfal llevándose a casa algunos de los galardones más importantes. Get Lucky se impuso a Radioactive, de Imagine Dragons, Royals de Lorde, Locked out of heaven, de Bruno Mars y Blurred Lines, de Robin Thicke, en la categoría de Grabación del Año, mientras que Random Acces Memories se llevó el premio a Disco del Año frente a The Blessed Unrest, de Sara Bareilles, Good kid M.A.A.D. City, de Kendrick Lamar, The Heist de Macklemore & Ryan Lewis y Red, de Taylor Swift.

Get Lucky también ganó en la categoría de Mejor Interpretación Pop de Dúo o Grupo, mientras que -lógicamente- Random Acess Memories obtuvo el galardón a Mejor Disco de Electrónica o Dance, donde también estaban nominados Settle, de Disclosure, y 18 Months, de Calvin Harris, entre otros. La quinta gramolita para Daft Punk vino de una de las categorías técnicas: la de mejor arreglo para álbum, no clásica (best enginereed album, non classical). Pharrell Williams, por su parte, se llevo el premio a productor del año.

Curiosamente, Get Lucky no estaba nominada a Canción del Año, esa categoría que premia solamente a los compositores y no al intérprete y equipo de producción, por lo que pudo llevarse el premio la artista revelación de 2013: Lorde. Royals ganó también en la categoría de Mejor Interpretación Pop Solista.

Otros de los triunfadores de la noche fueron Macklemore y Ryan Lewis. El dúo rapero ganó el premio a Mejor Artista frente a James Blake, Kendrick Lamar, Ed Sheeran y Kacey Musgraves, así como los correspondientes a Mejor Interpretación Rap y Mejor Canción Rap por Thrift Shop y Mejor Disco Rap para The Heist, imponiéndose a artistas consagrados como Jay-Z, Kanye West o Drake.

Entre los demás nombres destacados de la noche nos encontramos a Bruno Mars, ganador del premio a Mejor Disco Pop por Unorthodox Jukebox; Clarity, de Zedd ft Foxez, triunfadora en la categoría de Mejor Canción Dance frente a temas de Calvin Harris, Kaskade o Armin Van Buuren; Michael Bublé, premiado por To Be Loved al Mejor Disco de Pop Tradicional; Imagine Dragons, que se llevaron el premio a Mejor Interpretación Rock por Radioactive frente a temas de Led Zeppelin, David Bowie, Jack White o Queens of the Stone Age; Vampire Weekend, ganadores en la categoría de Mejor Disco Alternativo por Modern Vampires of the City, imponiéndose a Tame Imapala, Neko Case, Nine Inch Nails y The National; Rihanna ganó el Grammy a Mejor Disco Urban Contemporáneo por Unapologetic y Alicia Keys el de Mejor Disco de R&B por Girl on Fire; Gipsy Kings y Ladysmith Black Mambazo ganaron ex-aqueo el premio a Mejor Disco de World Music; Adele sumó un premio Grammy más a su trayectoria gracia a Skyfall, galardonada tanto en la categoría de Mejor Canción Escrita Para Un Medio Visual como en la de Mejor Banda Sonora; Lana del Rey se estrenó en esto de los Grammys llevándose el de Mejor Remix por la remezca de Cedric Gervais para Summertime Sadness; y Justin Timberlake ganó el premio a Mejor Videoclip del año por Suit & Tie.

High Hopes

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¿Cuál es el status actual de Bruce Springsteen? Está claro que la época en que era una superestrella y hasta un icono de los ochenta ya quedó atrás y que seguramente su último éxito entre el gran público fuera la ya lejana Streets of Philadelphia, pero el caso es que el Boss sigue conservando un amplio número de seguidores que hacen que sus discos alcancen buenas cifras de venta y, sobre todo, que sus giras sigan siendo multitudinarias. Liberado del peso de tener que ser un superventas a toda costa como en los tiempos de Born in the USA y Tunnel of love, Springsteen puede dedicarse a publicar los discos que le apetezca cuando quiera y como quiera, ya sea una colección de versiones de Pete Seeger o su visión de la realidad estadounidense del momento: Springsteen nunca ha tenido miedo a cantar sobre el mundo y la gente que le rodea y ahora no iba a ser menos.

Toda esa libertad y esa personalidad se nota en High Hopes. Ajeno a cualquier sonido de moda y a cualquier necesidad de ser moderno, Springsteen sólo es fiel a sí mismo. Su manera de hacer rock y de cantar ya son intemporales, clásicos en sí mismos. Pero eso no evita que High Hopes resulte ser un disco un tanto desconcertante, por su combinación de antiguos temas regrabados, canciones descartadas para otros discos ahora recuperadas y versiones de otros artistas. El sencillo que da título al disco es un buen ejemplo de esta diversidad temática: Bruce Springsteen ya habría grabado High Hopes, un tema compuesto por Tim Scott McConnell -artista que se denomina a sí mismo “el maestro del blues gótico”-, para el EP Blood Brothers, de 1996, cuando volvió a juntarse con su banda de siempre, la E Street Band, para grabar una serie de temas nuevos para su primer recopilatorio de grandes éxitos. Otros temas que se recuperan en este disco son American Skin (41 shots), tema incluido en su disco Live in New York City de 2001 y que aparece aquí en su versión de estudio, y The Ghost of Tom Joad, regrabado en una versión donde cobra un especial protagonismo la guitarra de Tom Morello, miembro de Rage Against The Machine y acompañante de Springsteen a lo largo de su última gira. El mensaje de la canción, publicada originalmente en 1995 e inspirada en el protagonista de Las uvas de la ira, sigue estando de plena actualidad en estos tiempos de crisis económica.

Además de High Hopes, dos son las versiones que aparecen en el disco: Just like fire would, un tema de 1986 del grupo de punk australiano The Saints, y Dream Baby Dream, versión de la canción publicada por Suicide en 1979. Mientras que la primera apenas aporta nada al original, la segunda es toda una recreación en clave folk-rock de un tema synthpop y una buena manera de cerrar este disco. Del resto del disco, descartes de las sesiones de grabación de los trabajos de Bruce Springsteen de los últimos años, encontramos temas con sabor al rock clásico americano, que van desde los coros de Heaven’s Wall hasta las reminiscencias de I’m on fire que podemos encontrar en Down in the hole. Especialmente destacables son Hunter of invisible game y The Wall, inspirada por una visita del rockero de New Jersey al monumento en memoria de los soldados caídos en Vietman de Washington. Todas ellas son un buen reflejo del talento de Springsteen, pero también una prueba de que, para lo bueno y para lo malo, sus canciones están por encima de modas: realmente da igual cuando fueron compuestos estos temas, ninguno de ellos suena antiguo… pero tampoco novedoso.

Un lugar llamado mundo

El programa Un lugar llamado mundo prosigue su andadura en EuropaFM con la colaboración de San Miguel. Presentado por Javier Limón y con colaboradores como David Trueba, Javier Garbajosa, Jorge Drexler, Lluvia Rojo o Santi Millán, por él han pasado ya algunos de los artistas más interesantes del panorama nacional e internacional. En una de sus últimas emisiones actuaron en directo, entre otros, Arizona Baby, Loquillo, Maga y The New Raemon.


En Un lugar llamado mundo hay sitio para todos los estilos y artistas, ya sean nombres veteranos o grupos indies. Podéis escuchar este programa todos los sábados, en EuropaFM, de 17.00 a 19.00.

Lista UK: el jefe sigue mandando

Como era de prever, Bruce Springsteen ha debutado esta semana en lo más alto de la lista británica con High Hopes. Con este ya son diez los discos de Springsteen que han ocupado el número uno en el Reino Unido, posición que también ha conseguido en Estados Unidos. En su país natal el rockero de New Jersey puede presumir de haber colocado once de sus trabajos en la primera plaza del Billboard, cifras que le colocan entre los artistas más exitosos de la historia.

La llegada de Springsteen desplaza a Halcyon, de Ellie Goulding, a la segunda posición. Beyoncé, Bastille y Gary Barlow completan el Top5 de una lista que esta semana presenta las siguientes novedades: Post Tropical, de James Vincent McMorrow, en el 28; London Boy American Dreaming del rapero británico DVS en el 53; Dark Days, de Canterbury, en el 84; y Total Striffe Forever, de East India Youth, en el 85.

En la lista de sencillos, Pharrell Williams sigue una semana más en el número uno con Happy, una de las candidatas a llevarse el Oscar a Mejor Canción en la próxima entrega de los premios. Timber, de Pitbull ft Ke$ha, sigue en la segunda posición, al igual que Hey Brother de Avicii en la tercera. Entre las novedades nos encontramos en el 11 al dueto de Shakira y Rihanna, Can’t Remember To Forget You.

La gran belleza

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Cuentan los libros de historia que hubo un tiempo en que el cine europeo tenía una industria tan potente como la estadounidense. No olvidemos que, al fin y al cabo, el cine fue inventado por unos hermanos franceses a finales del siglo XIX y que antes de que fuera sonoro y de que las guerras mundiales arrasaran con todo, alemanes y rusos estaban en la vanguardia del séptimo arte. No olvidemos tampoco que durante los 50 y los 60 las filmografías europeas alumbraron interesantes movimientos cinematográficos que traspasaron sus propias fronteras y redefinieron el lenguaje cinematográfico clásico. Pero después de aquello llegó la nada, y el cine europeo parece haber quedado relegado a una curiosidad cinéfila, a producciones que intentan seguir el modelo hollywoodense, a las obras de un puñado de autores y a alguna rareza que logra llegar a nuestras pantallas gracias a festivales y distribuidores locos. Con salvedad de la muy subvencionada cinematografía francesa cuyas producciones siguen estrenándose, más o menos, en nuestras salas, ¿qué sabemos del cine de países como Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Grecia o Italia más allá de dos o tres títulos sueltos y el nombre de algún director concreto?

El resultado es que cualquier película europea se nos antoja extraña o diferente y en gran parte se debe a que nos hemos acostumbrado a ver obras audiovisuales al estilo estadounidense, creadores de una fórmula narrativa muy definida y de un paradigma de guión estructurado que se aplica a todas sus creaciones. Sin embargo, del mismo modo que el lenguaje escrito permite crear más allá de la novela, el lenguaje cinematográfico también tiene muchas posibilidades expresivas. Por eso, La gran belleza, candidata por Italia a llevarse el Oscar a mejor película en habla no inglesa es una gran oportunidad para ver otra forma de contar una historia en imágenes. Aparentemente deslabazada, visualmente excesiva, esta obra de Paolo Sorrentino enlaza perfectamente con la tradición cinematográfica italiana: los paseos nocturnos por una Roma solitaria nos remiten evidentemente al Fellini de La Dolce Vita, pero las fiestas de la clase alta que aparecen en la película no son tan diferentes en espíritu a las que retrataba Antonioni en La Notte. La combinación constante de lo vulgar y lo sublime es el eje que utiliza el director para plasmar la vacua existencia de Jep Gambardella, periodista y vividor que tras celebrar por todo lo alto su 65 cumpleaños comienza a replantearse el sinsentido de su vida. Autor en su juventud de una única pero prestigiosa novela, Gambardella ha dedicado su existencia a ir de fiesta en fiesta en el mundo de la alta sociedad romana, supuestamente progresista, supuestamente intelectual, un universo propio de hedonismo y exceso que contrasta con la serena belleza clásica de una Roma que pocas veces ha aparecido tan bella y majestuosa en la pantalla. De la mano de Gambardella y Sorrentino iremos conociendo los entresijos de ese mundo y los secretos de sus habitantes, un viaje en busca de “la gran belleza” tan fascinante como repulsivo en ocasiones que, quizás, no nos lleve a ningún destino.

Con un duración algo alargada y seguramente perjudicada por la repentina aparición de un par de personajes religiosos en su parte final, La gran belleza no es una película redonda y puede resultar desconcertante y desquiciante por momentos. Sin embargo, hasta entra dentro de lo lógico que una película sobre la vacuidad de la vida tenga su toque de imperfección y de inconsistencia. Recurrir al absurdo termina siendo la única manera de hablar de lo absurdo, y si además se hace a través de escenas y planos visualmente potentes y en ocasiones emocionantes, el espectáculo cinéfilo está servido. Estoy seguro de que ningún espectador podrán mantenerse impertérrito ante el gran momento en que los personajes de la película, en medio de una fiesta, se ponen a bailar esa inolvidable pieza musical que dice Mueve la colita, mamita rica

Oscars 2014: estafadores, esclavos y astronautas a la deriva

Ya están aquí las nominaciones a los Oscars, que nos servirán para discutirlas unas cuantas semanas y luego olvidarnos por completo de ellas hasta el año que viene. Este año, tenemos nueve candidatas a mejor película: La gran estafa americana, Gravity, 12 años de esclavitud, Nebraska, El lobo de Wall Street, Capitán Phillips, Dallas Buyers Club, Her y Philomena. Las cinco primeras tienen nominados a sus directores: David O. Russell, Alfonso Cuarón, Steve Mc Queen, Alexander Payne y Martin Scorsese. Russell, Payne y Scorsese son ya rostros habituales en esta categoría; Cuarón y McQueen se estrenan este año, aunque Cuarón ya ha sido candidato a la estatuilla en otras ocasiones por su trabajo como guionista y montador de Hijos de los Hombres y como guionista de Y tu mamá también.

En el apartado interpretativo, nos encontramos a Christian Bale (La gran estafa americana), Bruce Dern (Nebraska), Leonardo DiCaprio (El lobo de Wall Street), Chiwetel Ejiofor (12 años de esclavitud) y Mathew McConaughey (Dallas Buyers Club) en la categoría principal y a Barkhad Abdi (Capitán Phillips), Bradley Coooper (La gran estafa americana), Jonah Hill (El lobo de Wall Street), Michael Fassbender (12 años de esclavitud) y Jared Leto (Dallas Buyers Club). Los grandes ausentes quizás sean Tom Hanks por su trabajo en Capitán Phillips y Daniel Brühl por Rush. Entre las actrices están Cate Blanchett (Blue Jasmine), Meryl Streep (Agosto), Judi Dench (Philomena), Sandra Bullock (Gravity) y Amy Adams (La gran estafa americana) como protagonistas y Julia Roberts (Agosto), Sally Hawkins (Blue Jasmine), Lupita Nyiong’o (12 años de esclavitud), Jennifer Lawrence (La gran estafa americana) y la octogenaria June Squibb (Nebraska). Aquí podríamos echar de menos a Emma Thompson por su papel en Al encuentro de Mr.Banks. Como curiosidad, podemos comentar que de las cinco actrices nominadas como protagonistas la única que no tiene un Oscar es Amy Adams, a pesar de haber sido candidata en cuatro ocasiones en la categoría de actriz secundaria, y que David O’Russell ha vuelto a conseguir, como en El lado bueno de las cosas, tener a intérpretes de su película presentes en las cuatro categorías.

Entre los guiones candidatos al Oscar figuran, en la categoría de Mejor Guión Original, Woody Allen por Blue Jasmine (es la decimosexta ocasión que está nominado por su trabajo como guionista); Spike Jonze por Her; Eric Singer y David O’Russell por La gran estafa americana; Bob Nelson por Nebraska; y Craig Borten y Melissa Wallack por Dallas Buyers Club. Los candidatos al Mejor Guión Adaptado son Richard Linklater por Antes de Anochecer (ya estuvo nominado por Antes del atardecer); Billy Ray por Capitán Phillips; John Ridley por 12 años de esclavitud; Terence Winter por El lobo de Wall Street y Steve Coogan y Jeff Pope por Philomena.

En el apartado musical tenemos a John Williams consiguiendo su nominación número 50 por La ladrona de libros; Steven Price por Gravity; Thomas Newman por Al encuentro de Mr. Banks; Alexander Desplat por Philomena y Arcade Fire por Her. Entre las canciones nominadas no se ha colado Lana del Rey con Young and beautiful, pero sí U2 por su tema Ordinary Love para el biopic de Mandela; Pharrell Williams con Happy para Gru 2; Karen O por The Moon Song para Her; el veterano compositor de bandas sonoras para cine y TV Bruce Broughton por Alone yet not alone para la película del mismo nombre; y el matrimonio Kristen Anderson-Lopez y Rober Lopez por Let it go para Frozen.

Entre las películas en habla no inglesa se encuentran La gran belleza por Italia, La Caza por Dinamarca, Alabama Monroe por Bélgica, Omar por Palestina y L’image manquante, una mezcla de documental y cine de animación sobre las atrocidades de los Jemeres Rojos por Camboya. Los largometrajes animados son Frozen, Los Croods, Gru 2; la francesa Ernest y Celestine y Se levanta el viento, de Miyazaki. El corto que precedía a Frozen, Get a Horse, también está nominado en su categoría. En cambio, ninguna de las producciones de Pixar de este año ha conseguido colarse en los apartados destinados a la animación.

Del resto de categorías podemos destacar que Jackass Presents: Bad Grandpa va a poder presumir de tener una nominación al Oscar a Mejor Maquillaje y Peluquería; que The Grandmaster, la última película de Wong Kar Wai es candidata en las categorías de Vestuario y Fotografía; el fracaso de A propósito de Llewyn Lewys, de los hermanos Coen, sólo presente en las categorías de Montaje de Sonido y Fotografía; la inexplicable ausencia de Pacific Rim en las categorías técnicas; y por supuesto, la aportación española materializada a través del madrileño Esteban Crespo, nominado al Mejor Cortometraje por Aquel no era yo.

Lista Promusicae: Violetta, reina de la Navidad

Pasada la Navidad, el período del año en que más discos se venden (¡gracias, Reyes Magos!), ya podemos afirmar que la gran triunfadora ha sido Violetta: Hoy somos más, el tercer volumen de la banda sonora de esta serie de Disney Chanel no se ha movido de lo más alto de la lista en todas estas semanas. Tanto, de Pablo Alborán, y Dos Orillas, de Antonio Orozco, la acompañan en el Top3. A las adolescentes españolas también les han traido muchos discos de One Direction, Auryn y Abraham Mateo, mientras que sus madres se han encontrado con copias de Malú, Alejandro Sanz o Dani Martín. Curiosamente, es ahora cuando Beyoncé consigue la posición más alta para su disco homónimo en su cuarta semana, colocándose en la octava posición.

Sólo nos encontramos con dos novedades en nuestra lista: el pack conjunto de Humbug y Suck it and see, de Arctic Monkeys en el 70, y la banda sonora de La vida secreta de Walter Mitty en el 86.

En al lista de canciones, el número uno es para Avicii, que repite el éxito de Wake me up con Hey Brother, ayudado además por una campaña publicitaria de cigarillos electrónicos.

Entre las novedades de la semana nos encontramos a Wild & Free, de Fonsi Nieto ft David Ross en el 36 (recordemos que Así soy yo de Kiko Rivera llegó al número uno, esta semana está en el 16); Of the night, de Bastille, en el 37; Say Something, de A Great Big World y Christina Aguilera, en el 38; Lágrimas de cristal, de Versilia, en el 45; y Papaoutai, de Stromae, en el 50. También podemos destacar que Do What U Want está experimentando una segunda vida en la lista a raíz de su reedición con Christina Aguilera en lugar de R.Kelly, colocándose esta semana en el 14, y que el público prefiere comprar la versión de Let it goLibre soy en versión española- de Martina Stoessel (aka Violetta) en vez de la de Gisela. Esta semana está en el 30.