Archivo por meses: junio 2013

She & Him: Volume 3

Si eres guapa, sales enfocada.

Si eres guapa, sales enfocada.

Hace unas semanas Zooey Deschanel y M. Ward publicaron el tercer trabajo de su proyecto musical conjunto, She & Him, el cuarto si incluimos su disco navideño de 2011, A Very She & Him Christmas (que, curiosamente, parece ser su disco más vendido). En un alarde de originalidad lo han llamado Volume 3, lo que indica una clara voluntad de mantener una continuidad con sus trabajos anteriores, Volume 2 y Volume 1. Continuidad estilística y musical es lo que encontramos en este trabajo, pero también una entrega más de una discografía cada vez más coherente e interesante.

Es fácil pensar que todo el trabajo artístico corre a cargo del muy talentoso Ward. De hecho, él ha sido el encargado de producir todos los discos del grupo, pero la única compositora de los temas es Zooey Deschanel. No se puede decir que Deschanel sea una actriz especialmente versátil, pero sabe muy bien cuál es el personaje que puede interpretar… y lo mismo sucede en su faceta como cantante. No tiene la mejor voz del universo, pero sabe muy bien como utilizarla y a que registros recurrir. Como en sus discos anteriores, es inevitable no trasladarse a los años 60 y 70 al escuchar las canciones de este Volume 3. Ahí están los coros con los que abre el disco I got your number, son, un tema que perfectamente podrían haber cantado The Crystals, The Shangri-Las o cualquier otro gran grupo femenino de aquellas décadas, o las letras tan llenas de dramatismo como cierta ingenuidad de I could’ve been your girl, Shadow of love o Never wanted your love. Estos homenajes al pasado -no hay que olvidar que la actriz y el cantante comenzaron a trabajar juntos cuando descubrieron su mutua admiración por la obra de Phil Spector y George Martin- se evidencian a través de las habituales versiones que completan los discos de She & Him. En este caso recuperan Baby, un tema poco conocido de Ellie Greenwich, y el conocido baladón Hold me, Thrill me, Kiss me, así como Sunday Girl, una canción de Blondie.

En resumen, con temas como London, dedicado al más lluvioso y gris Londres, She & Him consiguen que parezca fácil algo tan complicado de lograr en el mundo de la música como es la sencillez.

Lista UK: Número uno para Disclosure

El dúo británico Disclosure ha conseguido el número uno en la lista inglesa de discos más vendidos gracias a su debut, Settle. Con colaboraciones de, entre otros, AlunaGeorge, Jessie Ware o Eliza Doolittle, este éxito no hace más que confirmar que la música electrónica vive un gran momento comercial. Además de Disclosure, podemos encontrar en el top 20 británico distintas propuestas del género gracias a los últimos trabajos de Daft Punk, Rudimental, Ellie Goulding o Calvin Harris.

Por apenas una diferencia de siete mil copias, Queens of the Stone Age, otro de los grupos emblemáticos del rock alternativo de los 90 y de los pocos que se mantienen en buena forma artística, se quedan en el segundo puesto con …Like Clockwork. En la octava plaza nos encontramos con la tercera novedad de la semana: Don’t forget who you are, el segundo trabajo de Miles Kane. Nos tendremos que conformar con él hasta que llegue -si llega algún día- el segundo disco de The Last Shadow Puppets.

Otra novedades de la semana son:Super Collider, de Megadeath, en el 22; The hurry and the harm, de City and Color, en el 32; Feel, de Sleeping with sirens, en el 36; Desire Lines, de Camera Obscura, en el 39; Error 500, de Mutation, disco de Ginger Wildheart en el que participan miembros de grupos como Napalm Death o The Sisters of Mercy, en el 47; Immunity, de Jon Hopkins, antiguo teclista de Imogen Heap, en el 63; The Benevolence Of Sister Mary Ignatius, del grupo de uno de los miembros fundadores de Madness, The Lee Thompson Ska Orchestra, en el 78; Inspiration: A Tribute to Nat King Cole, del veterano músico de jazz George Benson, en el 80; y Love Undercover, de Jake Skelly (el cantante de The Coral) & The Intenders.

En la lista de sencillos, nos encontramos con que Robin Thicke ha vendido incluso más que en su primera semana, despachando casi 200.000 copias de Blurred Lines. El sencillo del hijo del actor Alan Thicke (conocido por interpretar al padre de la familia Seaver en Los problemas crecen) en el que participan Pharrell y T.I. va camino de convertirse en uno de los mayores éxitos del año. Entre las novedades de esta semana, yo me quedo con la entrada de Kodaline en el 22 con Love Like This.

El primer disco de estos irlandeses, In a perfect world, se edita este 17 de junio.

Pantalla pequeña, música grande. Parte 1.

Ayer finalizó en Estados Unidos la emisión de la tercera temporada de Juego de Tronos, la que millones de espectadores recordarán para siempre por culpa de una boda. Ése es uno de los grandes secretos del éxito de la serie: un guión en el que nunca pasa lo que el espectador espera y/o desea. Pero la producción de la HBO tiene muchos otros méritos, como un equilibrado reparto, un notable acabado técnico y una destacable banda sonora. Su sintonía ya forma parte de la historia de la televisión y de la cultura popular, tanto como sus brillantes títulos de crédito.

Es curioso como los nombres de los compositores que trabajan para televisión apenas son conocidos por el gran público por muy famoso que llegue a ser su trabajo. El hombre detrás de la música de Juego de Tronos es Ramin Djawadi, compositor de raíces iraníes por parte paterna y nacido en Alemania en 1974. Discípulo de Hans Zimmer, su primer trabajo para la gran pantalla fue la banda sonora de Blade: Trinity, aunque su partitura cinematográfica más exitosa haya sido la de la primera entrega de Iron Man, por la que fue candidato al Grammy. Para la pequeña pantalla ha trabajado también en series como Prison Break, FlashForward o Person of Interest. Por las dos primeras ha recibido sendas nominaciones al Emmy, pero no así por su trabajo para Juego de Tronos, a pesar de haber sabido crear, además de un memorable leit-motif, un ambiente musical diferenciado para los distintos entornos y personajes que aparecen en la serie. También se ha encargado de componer las canciones que suenan en la misma. Una de ellas, The Rains of Castemere, ha sido grabada por The National… aunque, curiosamente, ha sido el batería de Coldplay, Will Champion, quien ha aparecido en la serie como miembro integrante de la banda que tocaba ese tema en una de las escenas fundamentales de la temporada.

No ha sido el único cameo musical que hemos podido ver en Juego de Tronos. Gary Lightbody, cantante de Snow Patrol, aparece durante unos segundos cantando The bear and the maiden fair junto a un grupo de jinetes en el tercer episodio de esta última temporada… a pesar de que la versión de la banda sonora corre a cargo del grupo estadounidense de indie rock The Hold Steady.

Lista Promusicae: Y otra vez Pablo Alborán en el número uno.

Daft Punk sólo han aguantado una semana en lo más alto de la lista de discos más vendidos en España. Random Access Memories baja al número cuatro mientras que Pablo Alborán vuelve al uno con Tanto, seguido por Alejandro Sanz con La música no se toca y la banda sonora de Violetta-La música es mi mundo. La entrada más alta de la semana corresponde a Els amics de les arts con Tenim dret a fer l`animal – En directe, disco en directo grabado por la banda en la sala Razzmatazz de Barcelona que se coloca en el 12.

El resto de novedades de la semana son: Wrote a song for everyone, de John Fogerty, en el 19; A pie de calle, de Aldeskuido, en el 43; The devil put dinosaurs here, de Alice in Chains, en el 56; Coming from reality, el segundo disco de Rodriguez, el artista redescubierto por Searching for Sugar Man, en el 63; Cave Rave, de Crystal Fighters, en el 86; y Volume 3, de She & Him, en el 94.

En la lista de canciones Daft Punk sí que siguen en el número uno con Get Lucky. La entrada más fuerte de la semana es la de I love it, de las suecas Icona Pop, en el 26. Este tema en el que ha colaborado Charli XCX se ha ido convirtiendo lentamente en un éxito internacional durante los últimos meses.

El gran despropósito

“¿Gatsby? ¿Qué Gatsby?” se pregunta Daisy Buchanan en los primeros minutos de la adaptación cinematográfica que Baz Luhrmann ha hecho del clásico de Scott Fitzgerald. Seguramente, esa misma pregunta se hagan los que hayan leído el libro e incluso los que sólo conocen su argumento o su prestigio. ¿Qué Gatsby es éste? ¿Qué nos quiere contar Luhrmann con este despliegue de música, decorados y efectos digitales? ¿Qué tipo de película es El Gran Gatsby?

The Great Gatsby

Es muy fácil trazar paralelismos entre El Gran Gatsby y Moulin Rouge!, el mayor triunfo comercial y artístico en la carrera del director australiano. Ambas comparten el toque iconoclasta, multireferencial y anacrónico que Luhrmann ha convertido en su sello de identidad autoral, así como una serie de recursos narrativos. Las dos películas se estructuran como un largo flashback en la que uno de los protagonistas recuerda una historia de un pasado glorioso y mítico desde un presente oscuro y gris. Esta estructura le permite a Luhrmann utilizar y abusar de la voz en off de un narrador relegado a ese papel: ni al final de Moulin Rouge!, ni al final de El Gran Gatsby, contar esa historia ha tenido utilidad alguna para sus narradores. Los parecidos no terminan ahí: mientras que en una se trataba de transformar el Paris de 1900 y el Moulin Rouge en un escenario mítico, aquí se trata de hacer lo mismo con el Nueva York de los años 20, algo que es evidente en los vertiginosos planos aéreos entre los rascacielos de la urbe y en el intento de convertir las grandes fiestas de Gatsby en un universo propio, exagerado y marcado por el horror vacui. Donde en Moulin Rouge! se bailaba el can can mezclado con versiones de Madonna y Nirvana, aquí se bailan el charleston y el foxtrot mezclados con versiones de Beyoncé, temas de Lana del Rey y la Rhapsody in Blue de George Gershwin.

Sin embargo, utilizando los mismos elementos, los resultados no podrían ser más dispares. Mientras que Moulin Rouge! es un espectáculo audio-visual fascinante, El Gran Gatsby es una película rotundamente fallida. El toque fantástico y anacrónico le puede sentar muy bien a un musical protagonizado por personajes arquetípicos dominados por pasiones mayores que ellos mismos, pero no funciona cuando se trata de contar una historia dramática donde los personajes necesitan ser algo más que una acumulación de tópicos. El hada verde no puede convertirse mágicamente en la luz verde que ilumina la casa de Daisy. En ningún momento de El Gran Gatsby tiene uno la sensación de estar viendo actuar a unos personajes creíbles y comprensibles. Tobey Maguire, Joel Edgerton y la prácticamente debutante Elizabeth Debicki deambulan por la película como si fueran elementos más del atrezzo, mientras que Carey Mulligan aporta su encanto particular a una Daisy Buchanan a la que, en el fondo, nunca llegamos a entender, mientras que Leonardo DiCaprio es víctima del sinsentido con el que Luhrmann ha dirigido y escrito esta película. DiCaprio, generalmente un buen actor, parece un principiante en escenas tan ridículas como la merienda en casa de Nick en la que se reencuentran Daisy y Gatsby.

Aparte de los indiscutibles méritos de su dirección artística, su vestuario y su banda sonora, sólo hay una virtud que podría salvar a El Gran Gatsby del olvido: el film de Luhrmann es, seguramente, la primera gran mala película de la década, una película que se puede volver a ver aceptando todos sus excesos y despropósitos como una travesura voluntaria de su autor… aunque sospecho que éste no era el caso.

Lista UK: número 3 para Laura Marling

Daft Punk repiten en el número uno británico por segunda semana consecutiva con Random Access Memories, mientras que Rod Stewart se mantiene firme en la segunda plaza con Time. La entrada más fuerte de la semana es la de Laura Marling, que consigue colocar su cuarto disco en la tercera posición. Once I was an eagle es otra entrega de canciones tan profundas como emocionantes por parte de la artista británica.

En el octavo puesto debuta London with the lights on, el disco de debut de la girlgroup Stooshe, mientras que en el 22 aparecen uno de los grandes nombres del rock de los 90, Alice in Chains, con The Devil Put Dinosaurs Here, el quinto disco de su carrera y el segundo desde que volvieron a reunirse en 2005 con un nuevo cantante. En el 25 se estrenan Black Star Riders, banda formada por antiguos miembros de Thin Lizzy, con All hell breaks loose, mientras que en el 36 entra la reedición del clásico de Wings, Wings Over America, y en el 63 la reedición de Warrior on the edge of time, disco de 1975 de la banda de “Space Rock” Hawkwind. False idols, el décimo disco de estudio de Tricky, consigue entrar en el 66; Cold Spring Fault Less Youth, del dúo electrónico Mount Kimbie, está en el 72; Wrote a song for everyone, el disco en el que John Fogerty repasa los clásicos de Creedence Clearwater Revival junto a artistas como Kid Rock, Foo Fighters o Jennifer Hudson, se coloca en el 75; y Cave Rave, de Crystal Fighters, sólo consigue debutar en un decepcionante puesto 87. La última novedad de la semana es un nuevo grandes éxitos de John Denver, The Real John Denver, en el 97.

En la lista de sencillos, con casi 200.000 copias vendidas en una semana, Blurred Lines, de Robin Thicke, se coloca en el número uno. Un vídeo sencillo lleno de modelos, un tema pegadizo y la colaboración de un Pharrell que parece haberse convertido en una garantía para el éxito son las claves de este tema.

Las otras entradas importantes de la semana son la del sencillo de adelanto del segundo disco de Jessie J, Wild, en el que cuenta con la colaboración de Big Sean y Dizzie Rascal, en el 5, así como la de Live it up, de Jennifer Lopez con Pitbull como acompañante por tercera vez, en el 17.