Lista UK: Taylor Swift consigue su primer número uno

La estadounidense Taylor Swift ha decidido conquistar el mercado internacional y para ello ha sacado el disco más pop de su carrera. La apuesta ha empezado a dar sus frutos y Red se ha colocado en lo más alto de las lista británica, convirtiéndose en el primero de sus trabajos en conseguirlo. Hay que reconocer que We Are Never Ever Getting Back Together es un tema que acaba conquistado por su pop simple y adolescente.

En el top10 hay otras tres novedades: en el cuarto puesto, Chapman Square, del grupo de pop-rock sosito Lawson; en el sexto, Bad Intentions, del rappero Dappy; y en el séptimo, Songs From The Movies And More, del veterano cantante melódico irlandés Daniel O’Donnell. Es curioso como la lista británica suele funcionar a base de entradas fulgurantes que descienden vertiginosamente en pocas semanas: Bat for Lashes, por ejemplo, ha bajado en una sola semana de la sexta posición a la trigésimo sexta. Por eso resulta más interesante ver las semanas que lleva un disco en la lista para valorar su verdadero éxito: ahí están las 59 semanas que acumulan Ed Sheeran con +; las 92 del 21 de Adele; las 53 del Mylo Xyloto de Coldplay; las 52 del Ceremonials de Florence + The Machine; las 97 de Jessie J con Who You Are; o las 20 que lleva ya Amy McDonald con Life in a beaitiful light.

El número uno en la lista de sencillos es para la balada Beneath Your Beautiful, en la que Labrinth ha contado con la colaboración de Emeli Sandé.

Con esta canción y con la edición especial de Our Version of Events en el segundo puesto de la lista de discos, Emeli Sandé se dispone a cerrar un 2012 en el que se ha convertido en la estrella femenina del año.

Bon Iver en Vistalegre: Expresionismo Abstracto

Como en tantas ocasiones, conocí a Bon Iver gracias a Diego, que me incluyó Skinny Love en un recopilatorio casero. Como en otras tantas ocasiones, al principio no le presté demasiada atención a la canción hasta que la redescubrí por mí mismo. Creo que fue al saber cómo había nacido ese tema cuando me fije más en ella y en el resto de For Emma, forever ago. Algo me fascinó en la idea de un disco grabado por una sola persona, recuperándose de una mononucleosis y dos rupturas (una amorosa y otra con la banda con la que Justin Vernon había tocado hasta entonces, DeYarmond Edison), en una cabaña perdida de Wisconsin, a lo largo de un invierno. El frío, la soledad, el aislamiento, la calma… eran sólo algunas de las sensaciones que me transmitía esa colección de nueve canciones. Después llegaron el EP Blood Bank y Bon Iver, Bon Iver. Escuchar este segundo disco es para mí como contemplar una obra de Rothko. Al principio, es algo hermético, que no terminas de comprender, pero poco a poco empiezas a descubrir decenas de matices y de sensaciones que terminan resultando tan relajantes como emocionantes.

Esperaba con ganas poder ver a Bon Iver en directo y por fin, el mismo domingo en que también tocaban en Madrid Scissor Sisters, Vetusta Morla y DJ Shadow, llegó el momento. Uno puede imaginar que un concierto de Bon Iver debe de ser algo tirando a lo acústico y lo intimista, pero el ambiente en Vistalegre pocas horas antes de las nueve recordaba más a los momentos previos a la actuación de una estrella de rock: chicos barbudos y chicas rubias apretujados delante de un escenario decorado con telas de saco de arpillera que colgaban de lo alto. Las armonías vocales de las dulces chicas de The Staves hicieron el rato de espera más llevadero hasta que, por fin, llegó la hora esperada y Justin salió al escenario acompañado de un octeto de músicos. Cuando arrancaron con Perth, descubrimos que el concierto iba a ser potente y espectacular, más cercano, en efecto, al rock que al folk. Si en disco, Bon Iver me suena a Rothko, en directo puedo decir que me hizo pensar en Pollock, más enérgico y crudo, pero igualmente emocionante.

Porque ése es el material básico con el que está construida la música de Bon Iver, las emociones puras. Supongo que, por eso, a la hora de enfrentarse a una canción como Woods, Justin Vernon prefiere ocultarse entre las sombras de un escenario que estuvo sumergido en la penumbra casi toda la noche, iluminado por focos rojos y verdes y un centenar de bombillas a modo de candelabros repartidos entre los músicos, y esconder su voz detrás de efectos electrónicos y loops. Hacerlo así es la única manera de protegerse y no sentirse desnudo delante de miles de personas. Es por eso también que hacer una crónica del concierto resulta algo trivial, porque es imposible describir en palabras la emoción que transmiten en directo canciones como Holocene, Creature Fear, Blood Bank, Michicant, Calgary o esa Skinny Love coreada por todos los asistentes. Tras un bis en el que sonaron The Wolfes (Act I and II) y For Emma, concluyó un estupendo concierto el que perdonamos algunos errores de sonido (aunque imagino que coordinar a un grupo de nueve excelentes músicos que cambian continuamente de instrumentos sin que haya errores debe de ser un trabajo tremendamente complicado), así como la ausencia de Lump Sum y algún otro tema de su primer disco. Se hace imprescindible que Bon Iver edite algún disco o DVD en directo para poder verlo y escucharlo una y otra vez.

Historias del niño de madera

Antes de ser un niño de madera, Woodkid se llamaba Yoann Lemoine y era un niño que había nacido en 1983 en Lyon. Un día su padre le regaló un lápiz y el niño comenzó a dibujar sin parar. El pequeño Yoann fue creciendo y descubrió a pintores como Hopper, Sargent o Rothko y a directores de cine como Kazan, Mallick, Gondry o Tarkovsky. Combinando su pasión por el cine y el dibujo, Lemoine estudió ilustración y animación en la escuela Emile Cohl de su ciudad natal, completando su formación en el Swindon College de Londres. Poco después empezó a trabajar a las ordenes de directores como Luc Besson y Sofia Coppola mientras comenzaba a hacer sus primeros proyectos personales. Su debut como director de videoclips fue para Yelle (Ce Jeu) y después vendrían trabajos para Moby (Mistake), Katy Perry (Teenage Dream), Lana del Rey (Born to Die y Blue Jeans) o Drake (Take Care).

Cuenta la leyenda, también conocida como Wikipedia, que Yoann Lemoine estaba trabajando en un rodaje en Estados Unidos cuando el veterano cantante folk Richie Havens le regaló un banjo. Fue en ese momento cuando Lemoine decidió compartir con el mundo sus canciones y convertirse en Woodkid. En marzo de 2011 publicó su primer EP, Iron, acompañado de un espectacular videoclip en blanco y negro en el que participa la modelo Agyness Deyn.

En una entrevista, Woodkid confiesa que compone sus canciones como si fueran pop, pero que quiere que suenen de un modo completamente diferente. Por eso en ellas no recurre a baterías, guitarras o bajos, sino que prefiere utilizar toda la fuerza de una orquesta y emplear percusiones no convencionales como el taiko, un tambor japonés de gran tamaño. Por supuesto, Woodkid utiliza todo el talento como director de Yoann Lemoine para acompañar su música de imágenes impactantes e igualmente poderosas.

Después de publicar su segundo EP, Run Boy Run, en mayo de este año, Woodkid está trabajando en el que será su primer disco. Se llamará The Golden Age y es uno de los discos de los que esperamos grandes cosas en 2013.

Lista UK: un nuevo número uno para Calvin y Florence

La lista de discos más vendidos en Reino Unido nos sorprende con la entrada directa a lo más alto del debut del jovencísimo Jake Bugg. Sorprende que con apenas 18 años este chico de Nottingham recupere las esencias del rock y folk más clásicos y sesenteros, con aires a Bob Dylan y The Beatles, y haya conseguido triunfar comercialmente en su país.

Leona Lewis ha tenido que conformarse con el tercer puesto para su tantas veces retrasado Glassheart. Si las ventas de Echo ya fueron algo decepcionantes, no sé qué se puede esperar de este disco. Otra artista surgida de The X Factor, Rebecca Ferguson, reentra al quinto puesto con la reedición de Heaven. El sexto puesto es para Bat for Lashes y su The Haunted Man, mientras que Diana Krall entra en el 21 con Glad Rag Doll. Ambas han dado que hablar con las portadas escogidas para sus últimos lanzamientos.

Una de estas portadas ha sido diseñada por un camionero

Otra chica interesante, Martha Wainwright, se coloca en el 58 con Come Home to Mama, mientras que Placebo consiguen colocar en el 65 su EP B3. El pobre Mika desciende, en su segunda semana en la lista, hasta el puesto 90, así que habrá que consolarse con el éxito en la lista de sencillos de otro de los artistas favoritos de este blog.

Como ya sucedió con el remix que hizo para Spectrum, la nueva colaboración entre Calvin Harris y Florence + The Machine ha conseguido ocupar el puesto más alto de la lista británica. Sweet Nothing es el quinto sencillo que conocemos ya de 18 Months, el esperado tercer disco de Harris que -por fin- se publica el próximo 29 de octubre, y es el primero de ellos en alcanzar el número uno (los cuatro anteriores se quedaron en el dos).

Swedish House Mafia bajan del número uno al dos; Psy se mantiene en el tres con Gagnam Style y Rihanna aguanta en el cuatro con Diamonds. Adele está en el quinto puesto con Skyfall, confiando quizás en que el estreno de la película le dé un empujoncito hasta el número uno.

Veinte años de “Erotica”

A finales de los ochenta, Madonna se había convertido en la estrella femenina más grande que haya dado la música Pop y parecía que nadie iba a poder pararla durante los noventa. En 1990 triunfó con Vogue, hizo su gira más icónica, el Blond Ambition World Tour y terminó el año publicando The Immaculate Collection, su primer recopilatorio de grandes éxitos, que incluía el polémico Justify My Love y que de momento ha vendido treinta millones de copias (seguro que la cifra seguirá aumentando con los años). A principios de 1992 estrenaba Ellas dan el golpe, película en la que interpretaba un papel secundario pero que, a diferencia de sus pasadas incursiones en el cine, fue un éxito comercial en Estados Unidos. Madonna cantaba una (sosita) balada para la banda sonora, These used to be my playground, su décimo número uno en la lista de sencillos del Billboard. Todo parecía sonreirle hasta que hace veinte años, un 20 de octubre de 1992, salía a la venta su quinto disco, Erótica, y el público y parte de la crítica no tardaron en decir que Madonna estaba acabada.

"Acabada"
“Acabada”

El lanzamiento de Erotica coincidió con la publicación de Sex, el libro de relatos eróticos ilustrado con fotografías de Steven Meisel. Ambos eran las primeras producciones de Maverick, el sello discográfico fundado por Madonna en abril de 1992 para tener control absoluto sobre su obra (y que después publicaría los discos de Alanis Morissette, entre otros artistas) y parecían seguir el camino abierto por Justify My Love tanto en lo temático y lo musical para seguir explorando el sexo en todas sus vertientes.

Susurrando “My name is Ditta. I’ll be your mistress tonight”, Madonna abría el disco con la canción que le daba título, un atmosférico tema que, escuchado veinte años después, se revela como una de las propuestas musicales más arriesgadas y menos convencionales que haya firmado la cantante. Con producción de Shep Pettibonne y André Betts, el resto del disco es una colección de temas dance con una marcada influencia de los sonidos house (Fever) y new jack swing (Bye Bye Baby) que imperaban en el momento, además de aproximaciones al hiphop (Did you do it) y algunas de las mejores baladas que jamás haya cantado Madonna (Bad Girl, Is this life). Pero hablar de sexo de una forma explícita, sin prejuicios y sin miedo a explorar sus lados oscuros hizo que gran parte del público generalista le diera la espalda: Ni el disco ni ninguno de los sencillos que se extrajeron del mismo consiguieron ser número uno en los principales mercados discográficos, ocupados en aquel momento por la explosión comercial del grunge y el éxito multimillonario de Withney Houston con la banda sonora de El Guardaespaldas. Ni siquiera el segundo sencillo publicado, la pegadiza Deeper and Deeper, un tema capaz de mezclar el disco setentero con el house de los noventa y una guitarra flamenca, fue capaz de animar las ventas de Erotica.

En total, Erotica apenas vendió cinco millones de copias, muy lejos de los veinticinco millones de True Blue o los 15 millones de Like a Prayer. Sin embargo, como suele suceder con los discos menos comerciales de Madonna, Erotica ha terminado siendo considerado uno de sus trabajos más interesantes, un disco que muestra a una Madonna tan desnuda en el exterior como en el interior, con un sonido oscuro y una manera cruda y directa de hablar del sexo infinitamente más sincera y auténtica que la imagen sexual que han cultivado artistas femeninas posteriormente. Erotica es un disco que suena a sexo real, sucio y susurrante, lejos de la sexualidad domesticada y comercial de, por ejemplo, Britney Spears o Christina Aguilera. Y no olvidemos que Erotica es también el disco que contiene Rain.

Rain sería el último sencillo extraído de Erotica, publicándose en julio de 1993. Tanto musical como estéticamente -con un videoclip dirigido por Mark Romanek y con la participación como actor del músico japonés Ryuichi Sakamoto), esta envolvente balada parecía poner fin a la exploración de Madonna por el mundo sexual y un anticipo de hacia donde iba a encaminar sus pasos en los años siguientes. No olvidemos que la “acabada” Madonna no estaba lejos de conseguir que un sencillo suyo fuera siete semanas seguidas número uno en el Billboard (Take a Bow), ganar el Globo de Oro a la mejor actriz (Evita) y, por supuesto, publicar Ray of Light.

Amaral en La Riviera: Estrella de Rock

Después de grabar su disco doble Gato Negro, Dragón Rojo, Amaral concluyeron su contrato con EMI y decidieron hacer el camino de vuelta hacia la independencia, produciendo ellos mismos el que es su sexto disco de estudio, Hacia lo Salvaje, publicado en su propio sello. Quizás sentirse liberados de las imposiciones de una gran multinacional les ha permitido ser más ellos mismos que nunca y hacer un disco más intenso, directo y oscuro que sus anteriores trabajos. Esta evolución se nota claramente en su directo: basta comparar cómo Estrella de Mar deja de ser una etérea canción de pop electrónico en su versión grabada para transformarse en una canción rockera, contundente y casi sucia, una metamorfosis que también experimentan otros temas de su repertorio como No sé qué hacer con mi vida, cantado por una sinuosa Eva Amaral enroscada al micrófono.

Eva ya lo había dejado claro al inicio del concierto: había llegado el momento de poner fin a la gira de presentación de Hacia lo Salvaje, así que tocarían las doce canciones del disco “y otras cosas”. Fue precisamente la canción que da título al disco con la que arrancó el concierto, seguida de Esperando un resplandor, El Universo sobre mí y Kamikaze. Tanto los temas nuevos como los viejos fueron coreados por igual: hubo momentos en que toda la Riviera cantaba al unísono junto a Eva, en una especie de sing-along colectivo. Daba la impresión de que en vez de en una sala de fiestas estábamos en un gran estadio escuchando a los zaragozanos.

No faltaron otros clásicos de la banda como Días de Verano, Como Hablar o Moriría por Vos. A estas alturas Amaral tiene un repertorio suficientemente amplio como para que un concierto suyo no decaiga en ningún momento, canciones que uno podía considerar quemadas a golpe de radiofórmula y que en directo vuelven a revelarse como pequeñas joyas entre el rock y el folk. Entre las sorpresas que nos dio la banda estuvo la interpretación de Tardes a cargo de Juan y las versiones de Have you ever seen the rain de Creedence Clearwater Revival y un homenaje a Chavela Vargas, Rogaciano. También hubo guiños a otros clásicos durante el bis: Sin ti no soy nada se fundió por momentos con el Only the Lonely de Roy Orbison y Revolución con el Heroes de David Bowie. Cuando suba la marea puso fin a más de dos horas de concierto que dejaron claro por qué Amaral son de los pocos grupos de este país que han vendido millones de copias sin haber perdido ni un ápice de credibilidad.

Lista UK: Malas noticias para Mika y para Adele.

La lista británica de discos más vendidos ha visto esta semana como Mumford & Sons vuelven al número uno. Babel se ha convertido ya en uno de los diez discos más vendidos este año en las islas, con unas ventas de alrededor de 275.000 copias… y lo que les queda. En el segundo puesto debuta Halcyon, de Ellie Goulding, cuyo Lights, sencillo de su primer trabajo, sigue siendo un inexplicable éxito superventas en Estados Unidos. Long Wave, el disco en el que el líder de la ELO, Jeff Lyne, hace versiones de algunos de los temas que le marcaron durante su infancia, debuta en el 7 (hay dos discos de grandes éxitos de la Electric Light Orchestra en el Top 10, por cierto). All Time Low se colocan en el 9 con Don’t Panic; los estupendos Tame Impala entran al 14 con Lonerism;y Kiss aparecen en el 21 con el vigésimo disco de su carrera, Monster. Tenemos que bajar hasta el 24 para encontrarnos con el tercer disco de MIKA, el muy recomendable The Origin of Love. En España ha conseguido entrar al puesto undécimo, mientras que en Francia, país donde le adoran, fue número uno.

Adele ha vendido en nueve días 176.000 copias de Skyfall, pero no ha conseguido ser el sencillo más vendido esta semana. Sacarlo a la venta un viernes es lo que se lo ha impedido, al dividirse las ventas en dos semanas diferentes… cosa que ha beneficiado a Swedish House Mafia. El trío de DJs escandinavo, que ha anunciado que se separará cuando complete su actual gira, consigue su primer número 1 en la lista inglesa gracias a Don’t you worry child.

¿Qué mas encontramos entre los 100 sencillos más vendidos en UK? Pues que Leona Lewis consigue el noveno top10 de su carrera con Trouble, colocándolo en el séptimo puesto; que el maravilloso Woodkid aparece en el 57 con Run Boy Run; y que en el 66 debuta el mismísimo Michel Telo con su Ai se eu te pego. Terror.