Lista UK: Número 1 para Plan B

Mientras que Florence + The Machine suma su tercera semana consecutiva en lo más alto de la lista de sencillos con Spectrum, la lista británica de discos estrena esta semana nuevo número uno: Ill Manors, el tercer disco de Plan B. Después de experimentar con el soul más clásico en su excelente disco conceptual, The Defamation of Strickland Banks, Ben Drew vuelve al sonido del hip hop más urbano y combativo en un trabajo que sirve también como banda sonora para su debut como director cinematográfico, una historia coral ambientada en la zona londinense de Forest Gate estrenada en Reino Unido en junio de este año con bastantes buenas críticas. Ill Manors, la canción que da titulo tanto al disco como a la película, es un buen testimonio musical de lo que significaron los disturbios callejeros de Londres ocurridos el año pasado.

Otras entradas de la semana en la lista británica son The Gaslight Anthem en el 2 con Handwritten, Jennifer Lopez en el cuarto puesto con su recopilatorio de grandes éxitos y Joss Stone en el sexto con The Soul Sessions, Vol 2, la secuela de su exitoso disco de debut.

¡Hagamos un kiki!

Magic Hour es, seguramente, el disco más irregular de la carrera de Scissor Sisters. Sin embargo, tiene momentos brillantes y canciones que van ganando con las escuchas como este Let’s Have a Kiki, tema del que la banda acaba de hacer un videoclip tan simple como divertido, en el que Ana Matronic se convierte en la estrella principal. Atentos también a Del Marquis y su pandereta.

¿Y que es un kiki, exactamente? A Kiki is a party for calming all your nerves, una fiesta para calmar todos tus nervios. Y la verdad es que Jake Shears y sus compañeros no parecen estar nerviosos por los malos resultados comerciales de sus últimos discos y van a seguir haciendo su pop colorista y divertido durante mucho tiempo.

Canciones para un verano: Holiday

Holiday no fue el primer sencillo de Madonna (antes había publicado Everybody y Burning Up), pero sí fue su primer éxito. Compuesta por dos miembros de Pure Energy, un semidesconocido grupo de música disco, y ofrecida a la cantante por su productor y novio de entonces, John “Jellybean” Benitez, la canción se convertiría en la primera aparición de Madonna en el top20 del Billboard, además de ser su primer éxito internacional. Sin embargo, nadie podía imaginar que aquel otoño de 1983 comenzaba el largo reinado en las listas de la mayor estrella femenina que haya dado el pop.

Casi treinta años después, Holiday conserva su encanto naïf y sigue siendo igual de pegadiza. Escucharla es trasladarse a los años ochenta. Y al igual que Madonna, este blog se va unos días de vacaciones. Nos vemos en una semana.

Sam Sparro se pierde de regreso al paraíso

En la primavera de 2008, Sam Sparro nos sorprendió a todos con Black and Gold, un tema de aires ochenteros que combinaba electrónica con el pop más elegante de aquellos años. Comercialmente, la canción fue un éxito, además de conseguir una nominación al Grammy a Mejor Grabación Dance. El disco de debut del australiano, una combinación de funk, electrónico y gotas de soul clásico, también funcionó bastante bien en Reino Unido y varios países europeos.

Es por esto que me extraña el poco interés que ha despertado el segundo disco de Sam Sparro, Return to Paradise, publicado el mes pasado sin que aquellos que compraron su debut hayan parecido enterarse. Con un videoclip de aires retro, Happiness ha sido el primer sencillo del album.

Sam Sparro ha dicho que este disco está influido por la música que se hacía entre 1978 y 1984 y que su intención era hacer una mezcla ecléctica de sonidos disco y dance. La intención se nota en los arreglos de algunos temas como We Could Fly o Closer, pero en muchas ocasiones, como en la propia Happiness, recuerda más a música de baile de los noventa y muy pocas veces suena a algo actual. Esta indefinición temporal y estilística acaba perjudicando al conjunto del disco. Aun y todo, contiene temas como Heart Like Us que nos permiten conservar algunas esperanzas de que algún día Sparro pueda demostrar que Black & Gold fue algo más que una afortunada casualidad.

Lista Promusicae: El verano ya llegó

El verano ya ha llegado a la lista de ventas española, que seguirá sumergida en un profundo letargo hasta que pase el calor. Pablo Alborán sigue siendo el artista que más copias vende en nuestro país, seguido de Adele. La entrada más fuerte es la de 3am, el disco de Cali y el Dandee, en el 17. Después aparecen en el 61, Burning, de Sara Pi, una artista que combina jazz, soul y música brasileña; English Songs for Kids 2, de Peter & Jack, en el 97; y Some Nights, de Fun, en el 99.

We Are Young ha sido una de las canciones de mayor éxito de lo que llevamos de año y todo un triunfo comercial para Fun (y también para Janelle Monáe), una banda estadounidense de rock alternativo cuyo primer disco había pasado bastante desapercibido y que seguramente nunca imaginó lo que iba a pasar con este tema cuando se editó en septiembre de 2011. Al principio no llamó mucho la atención hasta que fue cantada en Glee en diciembre. Después fue incluida en un anuncio emitido durante la Super Bowl. ¿El resultado? Seis semanas en lo más alto del Billboard, más de cinco millones de copias perdidasvendidas en USA y número 1 en medio mundo. Seguramente, haber tenido un éxito tan grande termine siendo un lastre para la banda, ya que difícilmente podrán volver a igualar estas cifras de ventas.

Volviendo al tema de nuestras listas, en la de canciones tenemos un nuevo número 1: Tacatá, de Tacabro. Si no es la peor canción del año, se le parece bastante (“Dale mamasita, con tu tacatá”). ¿Los culpables? Romano & Sapienza, un par de DJs italianos aliados con el cubano Martínez Rodríguez. ¿La solución? ¿Huir del país? Imposible, Tacatá también ha sido número 1 en Francia, Austria, Dinamarca, Israel, Polonia o Suiza… El mal gusto no conoce fronteras.

Lista UK: Florence consigue su primer número 1 en la lista de sencillos.

Esta semana la lista británica de discos presenta varias novedades en su top20. Hay nuevo número uno para Write it on your skin, el tercer trabajo del cantautor inglés Newton Faulkner y nuevo número dos para el debut de Frank Ocean, Channel Orange, mientras que en el cuarto puesto aparece Is your love big enough, el primer disco de Lianne La Havas, en el noveno entra el cuarto disco de The View, Cheeky for a reason, y en el decimosexto, Trespassing, del triunfitoidolito Adam Lambert. De entre tanta novedad, me quedo con el R&B envolvente de Frank Ocean.

Aunque Florence + The Machine habían conseguido ser número uno en la lista de discos con sus dos trabajos publicados hasta la fecha, les faltaba reinar en lo más alto de la lista de sencillos. Lo han conseguido esta semana gracias al remix que Calvin Harris ha hecho de Sprectrum. El resultado es una combinación de lo mejor de ambos. La versión del disco viene acompañada de un videoclip dirigido por David LaChapelle y John Byrne que, efectivamente, es tan grandilocuente e intenso como os estaréis imaginando (¿Kate Bush? ¿Annie Lennox? ¿Quiénes son esas?)

En el 37 aparece No Hope, el poco estimulante adelanto del que será el nuevo trabajo de The Vaccines, mientras que Lana del Rey sólo ha conseguido entrar en el 95 con The National Anthem.

Amores minúsculos

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Amores Minúsculos es el primer trabajo en solitario de Alfonso Casas, a quien descubrí hace dos años como dibujante de la interesante novela gráfica Marica Tú. En esta ocasión, Casas es autor tanto del dibujo como del argumento de una obra en la que se entrelazan pequeños amores que se escriben en minúsculas pero que acaban siendo tan emocionantes -y seguramente mucho más verdaderos- que las épicas historias de amor de los clásicos románticos y los grandes melodramas. Amores minúsculos es la historia de Jaime, un aspirante a novelista que vive esperando a que le pase algo, un algo que llegará en forma de Eva, una de esas chicas especiales que sólo se encuentran una vez en la vida y de las que nunca sabes si desaparecerán con la misma facilidad con la que aparecieron. Pero también es la historia de Nacho, quien se pasa las tardes dibujando en una plaza de Barcelona a los que caminan por ahí, especialmente a un chico rubio por el que se siente atraído aunque no sepa nada de él. Y también es la historia de Laura, una contable que tiene una cita con un cantante-actor-DJ (¿quién no conoce a alguno de estos?), empeñada en descubrir si hay algo debajo de ese montón de nada, una relación en la que nunca quedará claro quién es el seductor y quién el seducido.

Amores minusculos

En los agradecimientos del libro, Casas reconoce que vendió la idea a la editorial con lo que denomina “una horrible descripción”: con un toque de Isabel Coixet y un puntito del constumbrismo de Murakami. En realidad, tampoco andaba tan desencaminado. Amores Minúsculos se mueve continuamente entre lo detallista y el minimalismo, relatando y retratando lugares cotidianos y familiares donde cosas que parecen tan insignificantes como un desayuno continental o un puñado de clips se cargan de contenido emocional. Lo mismo se puede decir del estilo del autor, que sabe dibujar con claridad lo esencial de sus personajes prestando a la vez una atención minuciosa a los entornos y paisajes que les rodean: en este caso, una Barcelona gótica perfectamente reconocible para el lector.

Lo único malo de Amores Minúsculos es que si te pasa como a mí, te lo leerás de una sentada en un par de horas. Lo bueno es que siempre puedes volver a abrirlo por la primera página para disfrutarlo de nuevo.