Archivo por meses: Enero 2011

BIENVENIDA

Ayer por la mañana una de mis mejores amigas ingresó en el hospital para dar a luz a su primera hija. Como la niña venía de nalgas y no pudieron darle la vuelta, el parto por cesárea estaba programado desde hace una semana para primera hora de la mañana. Alrededor de las nueve, yo ya empezaba a estar nervioso y esperaba recibir noticias en cualquier momento. Es el primer bebé que nace en nuestra pandilla universitaria, por lo que ya lo consideramos como una especie de sobrina a la que mimaremos cuando sea oportuno.

A media mañana, Facebook nos anunciaba el nacimiento de Olivia y nuestros perfiles se llenaron de mensajes de bienvenida. Alguno no pudo resistirse a hacer referencia al nombre que comparten la niña y la protagonista de cierta serie de televisión… con divertidas consecuencias.

Por la tarde pude hablar por teléfono con el padre y la madre. Estaban los tres en la habitación del hospital. La voz de ella sonaba cansada, pero inmensamente feliz. “Es la niña más bonita del mundo”, me dijo. Esta tarde iré a conocerla.

LAST REQUEST

Lo normal en este blog es comentar el programa el día siguiente de la emisión de una gala de Operación Triunfo. Hoy lo voy a hacer, pero creo que va a ser la última vez que lo haga. Anoche pude comprobar que OT es un zombie, un muerto viviente por el que no se preocupan ni sus máximos responsables, un mastodonte que agoniza en la parrilla sin rumbo, sin sentido, sin ritmo, con normas que cambian a cada segundo sin que nadie entienda el porqué, con una puesta en escena digna de una función de fin de curso y donde sólo la presentadora y los concursantes intentan dar el cien por cien de sí mismos… sin conseguirlo.

He leído ya en varios sitios que la franja de edad que va de los veintipocos a los treintaytantos está dejando de ver masivamente la televisión. Parece que las cadenas ya nos dan por perdidos. Sin embargo, nosotros seguimos consumiendo televisión y puede que hasta estemos consumiendo más televisión que nunca. Simplemente, la vemos de otra manera: descargada de la red, comprada en packs de DVDs, en streamings variados o intentando disfrutar de las supuestas ventajas de la TDT como la VOS y los subtítulos. Seguramente veríamos también programas como Operación Triunfo si se adaptaran a los nuevos tiempos: en UK, “Factor X” sigue siendo un fenómeno de masas, tema de conversación en la pausa del café en los trabajos y proveedor de multitud de titulares para los tabloides, mientras que en USA, “American Idol” sigue reuniendo a millones de estadounidenses delante del televisor cada noche.

Lo que no pueden pretender los responsable de Operación Triunfo es hacer un programa de tres horas y media de duración supuestamente centrado en la búsqueda de talentos musicales donde las actuaciones parecen ser la parte menos importante. Basta con ver cualquier reality de temática absurda de la MTV para darse cuenta de que están infinitamente mejor montados, diseñados y estructurados que una gala de OT. El programa debería durar unas dos horas como mucho y volver al modelo de las primeras ediciones: actuaciones de los concursantes precedidas de videos sobre su trabajo semanal en la Academia para después pasar a las nominaciones y, si quieren que el programa dure hasta la una y media de la madrugada, todo el reality que quieran. El espectador sólo se traga la parte reality si conoce algo a los concursantes, si siente curiosidad por ellos, si se identifica con los triunfitos o los odia profundamente.

Pero del mismo modo que la industria musical de este país ha decidido que los discos son un producto de lujo que no va a bajar su precio, parece que las televisiones han optado por abandonar cualquier innovación, no arriesgar y apostar por un público maduro cuya principal fuente de entretenimiento ha sido siempre la TV. Al fin y al cabo, ¿quién va a hacer frente a su monopolio? ¿Intereconomía?

AUTOAYUDA

-Desde que no trabajo ahí, lo que más valoro es la sensación de haber recuperado el control de mi propia vida.

Yo me sonreí.

-Pero no te rías, hombre.
-No, no me río. Bueno, sí, un poco, es que me ha hecho gracia escuchar una frase tan paulocoelhesca en el mundo real.
-Claro, ahora te ríes, pero luego la leeré en tu blog.
-Es posible, porque en mi blog hablo muchas veces de lo importante que es sentir que uno lleva las riendas de su existencia.
-Pues eso.

Aunque, luego, en el fondo, somos pequeños juguetes del destino.

RETORNOS Y DESPEDIDAS

Anoche Telecinco estrenó una nueva edición de “Operación Triunfo”. Debido al fracaso de la anterior edición -recordemos que Mario, el ganador, aun no ha publicado su disco y que el resto de concursantes de esa edición están en paradero desconocido (algunos en Vinilo, el grupo del programa de Maria Teresa Campos, Diana de Burgos formando parte del trío Venus…)-. yo daba por hecho que el programa estaba ya muerto y enterrado. Pero se ve que los zombies están de moda y el reality musical ha vuelto a nuestras pantallas sin que se sepa muy bien por qué.

Sin que se sepa muy bien por qué, porque anoche la gala brilló por su mediocridad generalizada y por el poco entusiasmo mostrado por casi todos los participantes en la misma. Faltó épica televisiva y espectáculo, faltó agilidad en el guión, la realización cometió fallos, los vídeos de presentación de los concursantes parecían improvisados, Pilar Rubio cometió errores garrafales y, en general, los responsables del formato dieron la impresión de contentarse con cubrir el expediente en vez de hacer un buen programa. Es una pena, porque el formato aun podría dar mucho más de sí.

Todo esto se hace más llevadero si los concursantes hacen buenas actuaciones y el repertorio musical tiene cierto interés. Sin embargo, ya fuera por nervios o por falta de talento, los números musicales de anoche fueron en su mayor parte mediocres, por no decir malos. Si hubiera que destacar a algún concursante me quedaría con Jefferson, el concursante con voz femenina; un pseudoheavy al estilo de Victor llamado Naxxo; Silvia Román, que se animó a cantar “Me & Bobby McGee” con más ganas que afinación; y Roxío, que me convenció con su interpretación de “Black Horse & The Cherry Tree”, de KT Tunstall.

El comienzo de esta edición coincide también con la decisión de Portalmix de eliminar de su web los antiguos foros donde los seguidores más acérrimos del programa nos juntábamos a discutir sobre el mismo… y donde terminábamos manteniendo conversaciones sobre cualquier otro tema. Durante la primera edición conocí ahí a varias personas, algunas de las cuales han terminado siendo grandes amigos y amigas. Y más tarde, durante la quinta edición del concurso, fue a través del Foro de Daniel Zueras como Diego llegó a mi vida… Hacía ya tiempo que dejé de frecuentar los foros y las páginas de Portalmix, pero saber que todas esas conversaciones, todos esos momentos, han sido borrados para siempre de la red de redes me produce cierta pena y nostalgia.

ESCANDINAVIA Y EL MUNDO

Fue mi hermano el que hace ya tiempo me introdujo en el mundo de los webcomics a través de Ehtio! Desde entonces he ido añadiendo algunos más a mi lista de favoritos, aunque hay que decir que por cada uno interesante suele haber una decena de webcomics anodinos, mediocres o simplemente, malos. Mi último descubrimiento se llama “Scandinavia & The World”. Aquí están los personajes principales.

Suecia, Dinamarca y Noruega

Suecia, Dinamarca y Noruega

De izquierda a derecha, Suecia, Dinamarca y Noruega. No son un sueco, un danés y un noruego, sino representaciones antropomórficas de los países. A través de ellos, Humon, una dibujante danesa, nos ilustra sobre las relaciones entre los países escandinavos, los países de su entorno y el resto del mundo, riéndose de los tópicos sobre todos ellos. Algunas tiran analizan determinados momentos de la historia.

Que vienen los nazis

Que vienen los nazis

Otros giran en torno a situaciones de la actualidad, como el caso de las caricaturas de Mahoma…

Dinamarca, ese artista

Dinamarca, ese artista

…o los conflictos generados debido al deshielo del Polo Norte, la apertura de nuevas rutas comerciales y la posible explotación de depósitos petrolíferos.

¿Quién quiere casarse con mi Polo Norte?

¿Quién quiere casarse con mi Polo Norte?

Y por supuesto, temas tan importantes como Eurovisión.

Eurovision Party

Eurovision Party

Aparte de unas cuantas risas, “Scandinavia & The World” me ha servido para saber algunas cosas más sobre los países del Norte de Europa y sobre como se ven ellos a sí mismos. De momento, me declaro fan de Noruega.

REPASO CINÉFILO ANUAL

Volver la vista atrás es bueno a veces y en el caso de los repasos anuales es incluso mejor. Hoy toca repasar lo que ha dado de sí el séptimo arte en pantalla grande. Durante el 2010, he ido al cine en 33 ocasiones. Menos que otros años, aunque tampoco tengo la sensación de haber dejado escapar muchas películas que hubiera querido ver (“Scott Pilgrim”, “Skyline”, “Io sono l’amore” o “Two Lovers” serían algunas de éstas). El cine estadounidense lleva años más dedicado en producir blockbusters y películas en 3D, mientras que el cine español no ha tenido un buen año: los directores consagrados en los 90 empiezan a entrar en franca decadencia y apenas surgen nombres nuevos y propuestas interesantes. Si no fuera por Belén Rueda, Mario Casas y las películas producidas por la televisiones, no sé qué sería de nuestro cine…

Pero vamos a lo interesante, la lista personal y sin ningún rigor crítico de experiencias cinematográficas más satisfactorias del año.

10. Tiana y el sapo. El retorno de Disney a la animación tradicional no tiene nada que envidiar a los mejores clásicos de la casa.

9. Bon Appétit. Una agradable y sencilla película española que es un excelente ejemplo de lo que podríamos llamar “cine europeo”. Además, el director fue compañero mío en la ECAM.

8. Un hombre soltero. El debut como director de Tom Ford es una hermosa película en la que el acabado, a veces, impide advertir los matices ocultos bajo la fotografía, la dirección artística y la bella partitura de Abel Korzeniowski. Colin Firth va a ganar este año el Oscar que le hubiera correspondido por su trabajo en esta película.

7. An Education. Otra película de apariencia humilde, pero que a través de una historia sencilla (¿casarse o irse a la universidad?) habla de cosas mucho más profundas. Carey Mulligan se llevó la candidatura al Oscar a la Mejor Actriz, pero el resto del reparto no se quedaba atrás: Alfred Molina, Peter Sarsgaard, Dominic Cooper, Rosamund Pike, Olivia Williams, Emma Thompson… y los prerrafaelitas.

6. Kick-Ass. Seguramente, la película más guay y friki del año. Al menos de las que he visto.

5. Ciudad de vida y muerte. Esta gran producción china ganó la Concha de Oro en el Festival de Cine de San Sebastián. Cuenta la epopeya de la ciudad de Nanjing, ocupada por el ejército japonés antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, una página de la historia poco conocido en Occidente. A través de un relato coral que retrata tanto a invasores como invadidos, la película resulta verdaderamente escalofriante.

4. The Hurt Locker. La triunfadora en la última edición de los Oscars es una película brutal sobre la guerra y el alma de los soldados. No hace falta decir mucho más.

3. Un profeta. Esta película francesa dirigida por el interesante Jacques Audiard narra cómo un ratero de tres al cuarto se convierte en todo un jefe de la mafia sin salir de la cárcel. Una cinta directa y contundente, que respira autenticidad por los cuatro costados, con un guión más que redondo.

2. La red social. El nacimiento de Facebook es sólo la excusa que han usado David Fincher y Aaron Sorkin para contar la tragedia de un hombre que traiciona a sus amigos para convertirse en el rey del mundo. O en el ser más solitario del planeta. O quizás en realidad nunca los consideró sus amigos. Dentro de unas décadas, “La red social” será un útil documento para los historiadores que quieran conocer esta época que estamos viviendo.

1. Toy Story 3. Contra mis pronósticos, la tercera parte de “Toy Story”, el primer largometraje de Pixar, es una película casi perfecta, una historia de aventuras pero también una reflexión sobre el paso de la infancia y la madurez que divierte y emociona a partes iguales. Contiene, además, algunos de los planos más hermosos y fascinantes que haya visto este año en la gran pantalla… y también algunos de los personajes más terroríficos.

Otros títulos destacables de este año: “Poesía”, una emocionante cinta surcoreana; “Shutter Island”, un thriller con todo lo peor y lo mejor de Martin Scorsese; “Te quiero, Philip Morris”, comedia o drama fallido a pesar de los brillantes trabajos de Jim Carrey y Ewan McGregor; “Origen”, entretenimiento veraniego aparentemente complejo y realmente vacuo a cargo de Christopher Nolan; “Up in the air”, interesante reflexión sobre la actual crisis económica y de valores que vivimos a través de la crisis de madurez de su personaje principal; o “Canino”, marciana película griega de estilo minimalista que narra un cuento de terror surrealista.

El título de peor película del año va para “Agnosia” o como desperdiciar un notable esfuerzo de producción en una historia que hace aguas por todos los sitios. Y del trabajo de Eduardo Noriega mejor no decir nada… “Come Reza Ama” tampoco se queda muy lejos del título, con su espiritualismo barato de suplemento dominical.

El año que viene, más.

…AND SO THIS IS CHRISTMAS

Creo que si contara con detalle todo lo que he vivido, sentido y pensado durante esta semana de vacaciones, podría escribir una novela de mediano tamaño. Sospecho que, en realidad, si lo contara todo con detalle, cualquier semana de mi vida sería suficiente para llenar un libro. Desgraciadamente (o no), me enseñaron que lo importante a la hora de escribir era ir a lo esencial y no he conseguido liberarme de esa absurda manía.

La cena de Nochebuena y la comida del día de Navidad las hicimos en la antigua casa de mis abuelos. Contando a mayores y menores éramos dieciocho personas. Antes de sentarnos a la mesa, entre un momento en la cocina. A solas me acordé de como el año anterior mi abuela aun estaba con nosotros y pensé en como la cocina era su pequeño reino, donde, en el fondo, siempre era ella la que mandaba y tenía la última palabra… aunque sus hijas luego no le hicieran caso. Hay platos que ya nunca podré volver a saborear.

La nieve cayó sobre la ciudad los primeros días de vacaciones. También cayeron la temperatura y los termómetros. Protegido por abrigo, guantes, gorro y bufanda, paseé por un parque para vez la superficie del estanque congelada. Una capa de hielo de cinco centímetros de espesor ocultaba el agua. Me gustan esos días de invierno en los que el aire parece cortarte los pulmones, me dan la sensación de estar vivo y con mis sentidos alerta.

“Tu madre no debería preocuparse por eso, sino por que seas feliz”, me dijo una de mis primas cuando les conté que iría acompañado a la boda de mi hermano. Todos lo sabían ya, pero no de forma oficial. Agradecí mucho esos palabras. Creo que no fui el único en hacerlo.

Como ni mi hermano ni yo íbamos a estar en casa el 6 de enero, adelantamos la Noche de Reyes a Nochevieja. Colocamos nuestros zapatos -impolutos, claro- en el recibidor y pusimos ahí los regalos antes de cenar. Cuando sonaron las campanadas de la Puerta del Sol y nos comimos los doce gajos de mandarina correspondientes (el origen de esta costumbre familiar es otra historia), abrimos los regalos. No fui consciente en su momento, pero este año compré menos regalos que el pasado y puede que recibiera menos que otras veces. Será cosa de la crisis y de la necesidad de ahorrar por lo que pueda pasar en el futuro cercano, pero la ilusión de abrir paquetes envueltos en papel de colores sigue siendo la misma. Entre otras cosas, mi hermano me regaló un tebeo de zombies y el nuevo disco de Kings of Leon.

Debería estar acostumbrado ya, pero hay días en que estar separado de Diego me cuesta más que otros. A veces es inevitable sentir que está más lejos de lo que uno quisiera. Por eso me alegró volver a Madrid y pasar una última noche con él antes de que volviera a Londres. Intercambiamos regalos. Después, cortando el plástico que sujeta una etiqueta, él se cortó el dedo con un cuchillo. Salía mucha sangre. Curamos la herida con agua oxigenada, gasas y esparadrapo.