MÚSICA DOMINGUERA

Aunque el tiempo ha demostrado que era un temazo, “What is love?” y otras canciones del estilo tenían una mínima consideración crítica. En otras palabras, eran lo peor de lo peor. A principios de los noventa, cuando el grunge era lo que estaba de moda, hacer música de baile era sinónimo de superficialidad e intrascendencia. Pero como siempre, había excepciones. The Beloved, un dúo británico de música pop y electrónica, eran una de ellas. “Sweet Harmony”, publicada a principios de 1993, fue su mayor éxito.

El videoclip, en el que el cantante de la banda, Jon Marsh, aparece rodeado de un grupo de mujeres, todos desnudos, causó cierta polémica entre los espectadores más pacatos. En una entrevista, los miembros de The Beloves, dijeron que no había ningún componente sexual en el vídeo. Es más, lo definieron -acertadamente- como “a-sexual”. En realidad, transmite más una sensación de pureza e inocencia que de sensualidad.

EL ÚLTIMO VIERNES

Y así, casi sin avisar, ha llegado el último viernes de las vacaciones. Como era de esperar, al final no he hecho ni la mitad de cosas que me había propuesto para estos días libres. Pero, a cambio, he hecho otras que no tenía planeadas, como seguir aprendiendo a tirarme de cabeza al agua, comer rosquillas caseras hechas por la abuela de Diego, ver los trece primeros episodios de “Glee” y leer varios libros. Alguno resultó ser un rollo, así que mejor destaco los dos que más me gustaron: “Bilbao-New York-Bilbao”, de Kirmen Uribe, y “Nocilla Experience”, de Agustin Fernández Mallo (que me ha gustado más que “Nocilla Dream”). Ambos tienen en común una estructura narrativa aparentemente caótica en la que historias, anécdotas, datos, citas y evocaciones se suceden las unas a las otras sin una continuidad evidente. Pero cuando los terminas de leer, descubres que todo tenía un sentido y que el viaje a través de sus páginas ha sido ligero y enriquecedor. Es curioso, pero a veces, al leerlos, tenía la sensación de estar leyendo un blog o de navegar a través de la red, yendo de enlace en enlace. Internet es la nueva literatura.

AL CAER LA TARDE

Caía la tarde en el Pirineo. En el parque nuevo del pueblo, inaugurado apenas un mes y medio antes, mi madre y mi tía hablaban de distintos asuntos relativos a la casa de la abuela y las cosas que en ella se guardan mientras yo trasteaba con mi cámara de fotos digital. Era la típica conversación sobre qué hacer con sus vestidos, con sus manteles, con todos los objetos que se acumulan en torno a una persona durante su vida. De repente, tras un momento de silencio, mi madre reflexionó en voz alta:

-Yo creo que mamá decidió que ya había llegado su momento de irse. Que se había cansado de que la vida fuera una lucha continua. Sólo así me explico el cambio tan fuerte que dio en aquella media hora que se quedó sola con la monitora. Decidió tumbarse en la cama y esperar.

Y con 92 años, uno puede irse de la vida cuando quiera y con la cabeza bien alta, pensé yo en silencio. Tratando de contener las lágrimas, dirigí mi cámara hacia las montañas. El pueblo ya estaba en sombras, pero el sol aun iluminaba las cumbres, tiñéndolas de rojo.

MÚSICA DOMINGUERA

Era el verano de 1993 y yo quería bailar. En los 40 y en la MTV sonaban canciones de grupos como Ace of Base, 2 Unlimited, Doctor Alban, Double you o Culture Beat. Pero entre todos ellos, hoy me quedo con “What is love?”, el primer éxito de Haddaway.

A principios de los noventa, el eurodance era el estilo de música más comercial y accesible para el gran público. “What is love?” fue uno de los mayores éxitos del género, consiguiendo el número uno en varios países europeos y asiáticos y llegando a alcanzar el puesto undécimo en la lista del Billboard. Haddaway consiguió repetir el éxito de su debut con su segundo sencillo, “Life”, pero no así con las canciones y discos que vinieron después. En 2005 participó en el reality británico “Hit Me Baby One More Time”, un programa donde antiguas estrellas del pop competían entre sí, junto a otro artistas como Gloria Gaynor, Belinda Carlisle, Baccara, Tiffany, Sinitta, Rozalla, Sabrina, The Real Thing, Chesney Hawkes o Ultra Nate. El ganador fue Shakin’ Stevens.

UN LARGO FIN DE SEMANA

Estos días de vacaciones en Madrid están siendo como un largo fin de semana. Da igual qué día de la semana sea, todos parecen un sábado soleado y tranquilo con una rutina placentera. Me acuesto tarde, me levanto cuando el cartero comercial decide que ya es hora de despertarme con un timbrazo. Flauta me recibe con maullidos al salir de la habitación para pedirme su desayuno. Si no hay atún, me mira mal durante un momento y luego pasa el resto del día dormitando. Yo me dedico a cumplir mis propósitos veraniegos, que consisten básicamente en poner un poco de orden en la casa y hacer limpieza en profundidad…

…pero en seguida me dedico a otras actividades importantes, como la navegación por Internet, el visionado de series y DVDs que llevaban demasiado tiempo en la estantería o excursiones al gimnasio. En resumen, me dedico a perder el tiempo conmigo mismo. O más bien es culpa del tiempo, que en vacaciones pasa mucho más rápido que el resto del año.

TODOS LOS ANIMALES PEQUEÑOS Y GRANDES

Moscas, mosquitos y mariposas. Una araña de patas largas que se pasea sobre la toalla. Tábanos que me atacan por la espalda. Renacuajos atrapados en un bote de plástico. Renacuajos liberados de un bote de plástico. Una rana en la hierba. Cuervos negros que salen volando de una huerta. Un escarabajo en una boñiga. Limacos que cruzan los caminos dejando un rastro de baba. Caracoles encerrados en sus casas. Buitres que vuelan en lo alto del cielo. Vacas que me miran cuando les hago fotos. Un tritón se desliza tranquilamente por el fondo del arroyo y se esconde bajo las rocas. Cigarras y saltamontes que frotan sus patas traseras y llenan el campo de sonidos. Pájaros que hacen sus nidos bajo el alero del frontón. Zapateros en el río. Luciérnagas que se encienden entre la hierba cuando oscurece y llueven estrellas fugaces. Ovejas que cruzan la carretera y hacen parar a los coches. Cabras que buscan sal entre las piedras de un puente. Una yegua seguida por dos potrillos delante de las ruinas de una borda. Truchas que desafían la corriente. Peces que nadan entre mis pies cuando entro en el río. Murciélagos que revolotean en la noche. Un perro que me ladra desde detrás de la alambrada. Un gato atrapado en una chimenea. Y lagartijas, muchas lagartijas tomando el sol.

En Madrid, un sapo enorme se baña en la piscina. Lo sacó del agua y lo dejó entre los arbustos. Él se aleja mientras yo empiezo a sentir un cierto picor en la mano, como si hubiera tocado una ortiga. Pero no me han salido verrugas.

MÚSICA DOMINGUERA

Tengo ganas de fiesta,
de que acabe el invierno,
de volver a nadar en el mar,
de soñar un verano
en el que fuimos novios
y poderle cambiar el final.

(“El bello verano”, Family)

V A C A C I O N E S