Archivo por meses: diciembre 2009

CHRISTMAS!

Feliz Navidad, Blogosfera.

Disfrutad de estos días y procurad, entre turrones, villancincos y cotillones, tener un momento para vosotros mismos, aunque sea corto.

Besazos! Nos leemos en 2010, el año diez.

LETEO

En la mitología griega, Lete o Leteo (en griego antiguo Λήθη Lếthê, ‘olvido’ u ‘ocultación’) es uno de los ríos del Hades. Beber de sus aguas provocaba un olvido completo. Algunos griegos antiguos creían que se hacía beber de este río a las almas antes de reencarnarlas, de forma que no recordasen sus vidas pasadas.

Lete era también una náyade, hija de Eris (‘Discordia’ en la Teogonía de Hesíodo), si bien probablemente sea un personificación separada del olvido más que una referencia al río que lleva su nombre.

Algunas religiones mistéricas privadas enseñaban la existencia de otro río, el Mnemósine, cuyas aguas al ser bebidas hacían recordar todo y alcanzar la omnisciencia. A los iniciados se enseñaba que se les daría a elegir de qué río beber tras la muerte y que debían beber del Mnemósine en lugar del Lete. Estos dos ríos aparecen en varios versos inscritos en placas de oro del siglo IV a. C. en adelante, halladas en Turios al sur de Italia y por todo el mundo griego.

“Leteo” es también el nombre de mi nuevo juguete en la red de redes. Hola, Tumblr.

LET IT SNOW!

Nieva en Madrid. Lo que hasta hace un año era una noticia novedosa y espectacular, que iba a acompañanda de signos de exclamación, se ha convertido ya en una costumbre. Además, este temporal venía tan anunciado que, cuando me he levantado y he mirado entre las rendijas de la persiana, no me he sorprendido nada al ver los tejados cubiertos de una capa blanca.

Me he puesto el uniforme completo -gorra, guantes y bufanda- para salir a la calle. Los servicios municipales ya habían apartado la nieve de las aceras del centro, así que no he podido disfrutar de la sensación de pisar la nieve y sentir como cruje bajo tus pies. Ya no nevaba, así que también me he perdido ese pequeño placer infantil de caminar entre copos.

Así no se disfruta de los días de nieve. Yo quiero que nieve cuando no tenga que ir a trabajar y teniendo un parque cerca para poder lanzarse bolas de nieve, hacer un muñeco o tirarse por una cuesta en trineo. Como cuando era pequeño, claro.

MÚSICA DOMINGUERA

Se nos acaba la década, pero no las canciones. Sheryl Crow fue una de las reinas de los noventa, pero los ceros no le han sentado demasiado bien. En lo personal, tuvo que superar un cáncer de mama y aguantar a Lance Armstrong, ese señor que sabe ganar pero no perder. En lo profesional, sus dos últimos discos han pasado bastante desapercibidos. Sin embargo, en 2002, publicó “C’mon C’mon”, uno de sus mejores trabajos. “Soak up the sun” fue un gran éxito, pero hoy recupero el segundo sencillo del disco, “Steve McQueen”.

Con esta canción, ganó un Grammy en la categoría de “Best Female Rock Vocal Performance”, el cuarto de su carrera. Por cierto, cuando grabó este videoclip, Crow tenía ya cuarenta años… Ella es de las que no envejece, por lo que se ve.

MANDALA

En el centro de este mundo estoy yo. O estás tú. Rodeado de círculos concéntricos que, de lejos, parecen entrecruzarse, mezclarse, tocarse, cruzarse, mezclarse, confundirse y cofundirse. Pero cuando te acercas, te das cuenta de que sólo era una ilusión óptica. Todo tiene un orden y un equilibrio frágil y delicado, difícil de apreciar si no te detienes a observarlo. A veces más que verlo, lo sientes. Vivimos rodeados de esferas que producen música. Por eso nos gusta escuchar las notas de esa canción o ver las estrellas de noche. O contemplar la Luna. O admirar las imágenes de galaxias espirales alejadas a millones de millones de kilómetros en el espacio y en el tiempo. Todo fluye, de alguna manera u otra. Somos universos dentro de universos. Cosmos en el caos. Supernovas a punto de estallar. Agujeros negros. Asteroides perdidos en el vacío. Pero nunca solos. Nunca somos un punto único en el espacio. Nunca estamos solos. Nunca somos del todo independientes. Somos variables en una función, particulas elementales que se relacionan unas con otras de forma a veces imperceptible, mariposas que agitan sus alas y provocan una tempestad en Tokyo. Somos el centro de nuestras vidas, pero también giramos en torno a muchas otras. Núcleos y electrones simultáneamente.

Contemplar o dibujar un mandala es una forma de relajación. En el suelo de algunos templos hay laberintos. Parecen complicados, pero si los recorres descubrirás que sólo tienen una única entrada y una única salida.

COMER…BEBER…NAVIDAD

El lunes comenzó de verdad la temporada navideña con la fiesta de la empresa. Este año la cambiaron de fecha, vino menos gente y hubo menos discursos. Por lo demás, todo siguió la rutina habitual: canapés en un hotel, copas y baile en otro que está a cincuenta metros. El pincha puso prácticamente las mismas canciones que todos los años, pero da igual, siempre es divertido bailar el Y M C A dibujando con los brazos las letras en el aire. Eso sí, el momento más surrealista, considerando para quien trabajo, fue cuando comenzó a sonar la Salve Rociera, oleoleolé.

Lo mejor de la noche fue echar unas risas con antiguas compañeras que han dejado el trabajo en busca de nuevos horizontes y poder saludar a mi compañera de mesa, a la que no veía desde que dio a luz por sorpresa (por sorpresa porque se le adelantó el niño unas cuantas semanas, no porque no supiera que estaba embarazada). Como todas las madres recientes, estaba radiante. Es curioso, pero últimamente hay varias mujeres a mi alrededor que han dado a luz hace poco o están embarazadas. Debe de ser cosa de la edad. Primero toca ir a bodas, luego llegan los bautizos. O por lo menos, los sms con fotos de bebés sonrosados.

Hoy hemos hecho un lunch en la planta con embutidos, queso, paté y mucho vino. Alguno se ha traido la gaita y otros se han arrancado a cantar y a bailar. Luego ha habido reparto de regalos. Este año no habrá cesta “oficial” del trabajo, pero sí por lo menos una cestita y una botella de rioja. No está mal.

Este fin de semana quedan dos cenas más, y después Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo, cenita con los primos, cenita con la cuadrilla pamplonesa, roscón de Reyes… Menos mal que enero viene en cuesta y haremos algo de ejercicio extra.

TOMBE LA NEIGE

Diego se levanta antes que yo. Se ducha y vuelve al dormitorio a desayunar leche y galletas mientras yo termino de despertarme. Deja el tazón en la cocina y me dice desde el salón que las tejas están blancas. Yo me levanto y miro tras el cristal: el tejado está cubierto de una ligerísima capa de nieve. Le despido con un beso y una sonrisa y me voy a duchar. Antes de entrar al baño, me llega un SMS. Diego me anuncia que está nevando y supone que se debe a que anoche pusimos nuestro árbol navideño de plástico chino. En la calle puede que haga frío, pero no en esta casa.

Y es por cosas como ésta por las que vale la pena que llegue el invierno a la ciudad.

Por eso y porque uno ya tiene la paga de Navidad en el bolsillo.