Archivo por meses: Enero 2009

META VOLANTE

Mañana se termina el mes de enero, y con él los días de jornada intensiva hasta que llegue julio. Al final, he cumplido varios propósitos, como comprar la lavadora nueva, arreglar la cisterna del inodoro o hacer una limpieza en profundidad de la cocina. También he conseguido perder unos tres kilos respecto al tonelaje alcanzado en Navidades y, quitando la pájara que me dio el pasado lunes, voy mejorando mis marcas sobre la bicicleta estática. Me puse al día con varias series de televisión y me he convertido en un adicto a Fama2. Además, el mes se ha cerrado con una ligera subida del sueldo y una agradable bajada de cien euros en la cuota de la hipoteca. No me puedo quejar, el mes de enero ha estado bastante bien.

Lo único que me ha quedado pendiente es lo de pintar la casa. Pero es que yo no sería yo si no dejara alguna cosa por hacer. Mis misiones para Febrero son: pintar la casa, perpetrar una incursión en Ikea en busca de una nueva mesa para el salón y alguna otra chorradita, hacer una limpieza en profundidad del cuarto de baño, renovar plantas y poner macetas en el alfeizar de la ventana, seguir viendo a Raquel y Gines en Fama2 y perder otros tres kilazos. ¿Cuál de estos objetivos no se hará realidad? Hagan sus apuestas, señores.

BILBAO

Hoy he soñado que volvía a Bilbao. Era un Bilbao ficticio, que no tiene nada que ver con la verdadera ciudad, pero ha sido un sueño muy agradable, como un reencuentro con un lugar en el que he sido muy feliz. La última vez que estuve en la villa del Guggenheim fue a finales del 2001, pero durante los 90 fui mucho a la ciudad ya que, gracias a las convivencias que organizaban en Semana Santa las parroquias franciscanas de la zona norteña, me hice amigo de un grupo de bilbainos y bilbainas muy jatorras. En aquellos tiempos sin móviles ni Internet, me escribía cartas con unos cuantos de ellos. Solía ir un fin de semana a Aste Nagusia todos los veranos. Los bares sacaban las barras y los amplificadores a la calle y bailábamos hasta el amanecer en la plaza de España. Fue ahí donde aprendí el significado de la palabra GauPasa. También fue ahí donde terminamos bañándonos en una fuente pública a las siete de la mañana, entre otras inocentes gamberradas.

En Bilbao fue también donde hice mis primeras (y mejores) prácticas profesionales. Fue en el verano de 1996, en el segundo año de carrera. Pasé tres meses en la sección de informativos de Radio Euskadi, redactando noticias, yendo a ruedas de prensa, locutando… Nos llamaban “infectos becarios”, pero currábamos como todo el mundo. Aun recuerdo los nervios y la emoción que sentía por dentro cuando caminaba por el pasillo, con mi noticia imprimida en un folio, para entrar en directo en un boletín informativo y dar la última hora sobre la noticia del día que me correspondiera. Sí, eso es algo que echo de menos (suspiro).

Esos tres meses los pasé alojado en un Colegio Mayor Universitario que, como es lógico, estuvo desierto casi todo el verano. Por las noches, podía pedir al bedel que me pusiera cualquier película de la videoteca y vérmela a solas en la enorme sala de televisión (me acuerdo de haber visto “Vacas”, “El porqué de las cosas”, “León El Profesional” y “El Rey Pescador”). Los lunes, después de ver los dos episodios de Expediente X, me iba a dormir intranquilo. No os podéis imaginar lo que me alegraba de que la puerta de mi habitación diera directamete al rellano de la escalera y no tener que caminar por los largos y oscuros pasillos, donde el Cancer Negro o una siniestra pareja de gémelas podía esperarme a la vuelta de la esquina. La verdad es que podría contar un centenar de batallitas de aquel verano en el que empecé a aprender a ser independiente.

Con el tiempo, y especialmente desde que me vine a vivir a Madrid, mi relación con mis amigos de Bilbao fue disminuyendo hasta desaparecer. También las relaciones de amistad se enfrían con la distancia. Por suerte, siempre quedarán los buenos recuerdos.

REVOLUTIONARY ROAD

Revolutionary Road

Al ver el bonito cartel de Revolutionary Road, bromeé diciendo que habían hecho una secuela de Titanic y que, al final, Leo había conseguido sobrevivir a las aguas heladas. Nada más lejos de la realidad, la película de Sam Mendes está a años luz de la historia de amor almibarado ambientada en el barco más famoso de la historia.

Revolutionary Road es un Drama con mayúsculas, no un melodrama ni una bonita película de amores trágicos. La historia de un matrimonio que tiene que asumir que no son esa pareja especial, diferente al mundo vulgar que les rodea, me revolvió por dentro. Es el gran conflicto de nuestro tiempo: ¿no hacemos realidad nuestros sueños porque estos son imposibles o porque, en realidad, no nos atrevemos a intentarlo? ¿Es una presunción inútil creer que somos especiales? ¿Conformarse con lo que se tiene es rendirse? ¿No conformarse con lo que se tiene es una locura?

Sam Mendes ha hecho una película brillante, de las que no se olvidan en cuanto se encienden las luces de la sala. Kate Winslet está maravillosa, pero Leonardo DiCaprio no se queda atrás. Personalmente, creo que es la mejor actuación que le he visto hacer hasta la fecha. Sólo algún personaje secundario que verbaliza en voz alta lo que está contado de forma más o menos implícita hace que la película pierda algo de sutileza, pero es un defecto menor en un conjunto casi perfecto. Bajo su luminosa apariencia, detrás de los bellos decorados, de las casas perfectas, de los desayunos exquisitos, se esconden frustraciones, secretos, amargura y muertes en vida. En este sentido, Revolutionary Road puede recordar a películas como Las horas, Pleasentville o Lejos del Cielo. Los años 50, que en el imaginario colectivo estadounidense son algo así como una Edad de Oro entre la posguerra y los tumultosos años sesenta, no eran ese paraiso de casas con electrodomésticos a la última y felices madres de familia. Y lo que es válido para esa época es igualmente válido para el siglo XXI.

WHITE WINTER HYMNAL

El Reino Unido ha puesto el cartel de “Rebajas”. Ahora por un euro y cinco centimos te dan una Libra, y se rumorea que, en pocas semanas, la Libra y el Euro pueden costar lo mismo. Algo me hace pensar que, al final, lo de la moneda europea no ha sido tan mal invento. Yo ya he aprovechado para surcar el Amazonas británico y disfrutar de sus gangas. Entre otros, me he comprado el disco de pop medieval de Fleet Floxes, y he reconocer que el hecho de que la portada del disco me parezca de las más bonitas que se han hecho últimamente ha influido mucho.

Fleet Foxes

La portada es un detalle de una pintura de 1559 de Bruegel el viejo, titulada “Proverbios Holandeses”. El grupo la escogió porque, aunque a primera vista parece una escena bucólica, está repleta de escenas extrañas: hombres que cagan monedas en el río, otros que están esculpiendo una oveja viva, gente en llamas… Les gustaba que fuera tan engañosa en su primera impresión, y que detrás de esa apariencia de tranquilidad se escondiera el caos.

BLOWING IN THE WIND

Este fin de semana comenzó el jueves. Como ya os habréis enterado, Proudstar y Tony Tornado debutaron como DJs en el Polyester y yo estuve ahí. Pero antes vi como ese ser asqueroso y despreciable llamado Iván ganaba la décima edición de Gran Hermano. No lo entiendo, no lo entiendo. Por cierto, Diario de Navarra destacaba que esa sabandija con apariencia humana había quedado segundo en la edición de Mister Navarra de 1999 y que había trabajado en varios locales de la noche pamplonesa. Debéis de saber que Diario de Navarra valora la información en función de su navarrismo y no es raro ver titulares del tipo “Ningun navarro entre los muertos en el terremoto de China” junto a otros del tipo “Hallada patata con forma de foca en Azagra”. Todo es verídico. Y yo también debería haberme presentado a Mister, es fácilmente deducible que el jurado era ciego.

Pero vamos a lo importante, que fue el Viaje en el Tiempop al que nos invitaron Proud y Tornado. Aquello fue una reunión de esta parte de aquí de la blogcosa: Soliloco, Adidas & Cia, Jgts y su entourage… Vi a Shhh después de varios meses y he de decir que el corte de pelo le ha sentado muy bien, además de otras cosas que no voy a contar, que esto no es la Pagina Seis. También conocí en persona a los guapos Fido y Dan. Estuvimos hasta las tres bailando Pop de todos los tipos y tamaños. En resumen, todo un éxito para los nuevos DJs.

El viernes Miguel y yo nos fuimos a Pamplona a pasar el fin de semana. Conseguimos llegar a la capital del Viejo Reyno antes que la ciclogénesis explosiva, pero por la noche casi sale volando media ciudad por los aires hasta el País de Oz. Afortunadamente, no hay nada como el hogar y no tuvimos que buscar el camino de baldosas amarillas. El sábado mi hermano se dedicó a estudiar y yo me lei las Crónicas Birmanas de Guy Delisle. Ahora no sé si leerme “El Cisne Negro. El impacto de lo altamente improbable”, de Nassim Nicholas Taleb, o volver a la literatura de ficción. Pero es que la realidad real es tan apasionante…

El domingo tuvimos comida familiar en casa aprovechando la visita semestral de nuestra tía neoyorquina. Gulas con gambas, patatas fritas y huevo, salmón con salsa de espárragos y pastelitos de poste. Pesar 75 kilos para el verano es cada vez un objetivo más difícil de alcanzar. Pero me gustan los desafíos, así es mucho más divertido. Esta tarde me propongo batir mi propio record sobre la bicicleta estática.

MÚSICA DOMINGUERA

Otra de las consecuencias de mi adicción a “Fama 2” es que me acabo aprendiendo las canciones que bailan las parejas. Y luego me encuentro con que Beyoncé es la nueva estrella de mi LastFM. He de reconocer que las últimas canciones que he escuchado de su disco me gustan bastante. Supongo que “Radio” acabará siendo single y tendrá un video oficial. Este no lo es.

TITULARES ACADÉMICOS

Ayer se anunciaron las candidaturas a los Oscar y he de decir que, a primera vista, me gustan más que las del año pasado. Todos los medios han destacado que Penélope Cruz ha conseguido su segunda nominación después de “Volver”, esta vez en la categoría de Mejor Actriz Secundaria, por “Vicky Cristina Barcelona”, la película de Woody Allen que, quizás, no es tan mala como pensé en un primer momento. Si gana el premio, será Javier Bardem quien le dé la estatuilla, en lo que se puede considerar un orgasmo de amor y lujo para la prensa rosa y los tabloides.

Pero de las candidaturas podemos extraer muchos otros titulares:

-“El Curioso Caso de Benjamin Button” tiene trece nominaciones. La Academia ignoró casi por completo a otras películas de David Ficher como “Zodiac”, “El club de la lucha” y “Seven”, ¿ha llegado la hora de reconocer su talento?

-“Slumdog Millionaire” (que no sé como se llamará en España, pero seguro que algún distribuidor ya ha sugerido el título de “Un millonario muy perro”) opta a diez premios. También es la primera vez que Danny Boyle es candidato al premio a mejor director. Sí, está claro, vuelven los noventa. Por cierto, la novela en que se basa la película es bastante mediocre.

-“Milk”, con ocho candidaturas, “The Reader”, con cinco, y “Frost/Nixon”, con otros cinco, completan el quinteto de nominadas a la mejor película.

-Stephen Daldry ha dirigido tres largometrajes en su carrera: “The Reader”, “Las horas” y “Billy Elliot”. Por los tres ha optado al Oscar a mejor dirección. Roh Howard, candidato por “Frost/Nixon”, ya lo ganó por “Una mente maravillosa”. Gus Van Sant fue finalista en esta categoría por “El indomable Will Hunting” y ahora vuelve a serlo por “Milk”.

-El Snif/Grrr de las nominaciones es que “Wall-E” no opta a Mejor Película, aunque sí a otros seis premios: Largometraje de Animación, Sonido, Efectos de Sonido, Banda Sonora, Canción y Guión Original. A este premio también optaron en su momento “Ratatouille”, “Los increibles”, “Buscando a Nemo” o “Toy Story”. Este año sí que se lo llevan. En Pixar pueden estar orgullosos de sus guionistas.

-El JaJa de las nominaciones es que “El caballero oscuro” no opta a la Mejor Película, aunque sí a otros ocho premios. Nadie duda de que Heath Ledger se llevará el Oscar a Mejor Actor Secundario, aunque siempre puede haber sorpresas. Sería gracioso que se lo llevara Robert Downey Jr. por “Tropic Thunder”. Candidatos postmortem ha habido unos cuantos a lo largo de la historia, empezando por James Dean (en dos ocasiones) y terminando por Massimo Troissi, por ejemplo.

-Entre los candidatos a Mejor Actor está Richard Jenkins, conocido por dar vida (o muerte, más bien) a Nathaniel Fisher en “A dos Metros Bajo Tierra”.

-Brad Pitt y Angelina Jolie son también candidatos. ¿Será la primera vez que un matrimonio de actores opta a los premios en la misma edición? ¿Alguien lo sabe? ¿Wikipedia?

-Este año no hay una película indie estrella a lo “Juno” o “Pequeña Miss Sunshine”. Quizás la que más se parezca sea “Frozen River. Melissa Leo, su protagonista, opta al Oscar a la Mejor Actriz, siendo prácticamente la única desconocida entre un montón de nombres conocidos y habituales en la ceremonia.

-Meryl Streep ya suma 15 candidaturas al Oscar. Por su parte, Kate Winslet ya suma seis y parece que este año, por fin, se llevará la estatuilla a casa.

-Las derrotadas en las nominaciones han sido películas como “Australia”, que sólo opta al premio al Mejor Vestuario, o “Revolutionary Road”, la secuela de “Titanic” firmada por Sam Mendes, que se ha tenido que conformar con tres nominaciones. “Quantum of Solace” o “Speed Racer”, a pesar de sus originales efectos especiales, tampoco figuran en la lista. Pero sí “Wanted” o “Hellboy 2”.

-Dentro de seis meses nos costará recordar quiénes fueron los nominados, pero ahora mismo tenemos tema de conversación para unas cuantas semanas.