Archivo por meses: Septiembre 2008

I CAN HEAR THE BELLS

Ayer, por la noche, si uno prestaba atención y escuchaba en silencio, podía oir, por encima del ruido del tráfico y de la ciudad, un rumor sordo y lejano. Era el ruido de Wall Street desplomándose, la economía estadounidense engullida por agujero negro de suprimes y pelosis. Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando.

Yo bajé la persiana que da a América y me acosté en el dormitorio con vistas a Europa. Me metí en la cama y antes de dormirme en mi mente tintineaban como campanas de boda miles de monedas de euro entrechocándose las unas con las otras.

Las campanas seguían sonando en mi mente cuando, como un novio acompañado por su madrina, mi madre y yo hemos llegado esta mañana al notario con quince minutos de adelanto. Algunos de los propietarios ya estaban ahí, y mi ya excasero no ha tardado en llegar. Hemos arreglado un asunto de última hora y nos hemos sentado a esperar. Ha llegado el del banco, el último invitado. Y por fin, el gran sacerdotiso investido en su traje de notario. Sentados en torno al altar, hemos escuchado las lecturas, hemos firmado nuestros votos y han recibido sus cheques. Mi madre estaba nerviosa y orgullosa y yo, cuando los dueños se han ido con su dinero y el notario con sus papeles y nos han dejado solos, he hecho una pequeña danza de la alegría.

CARRERA DE OBSTÁCULOS

Ahora mismo cuando me preguntan que qué tal estoy o cómo me va la vida, todo lo que puedo responder es algo así como “pisopisopisopisopìsopiso”. Tengo unas ganas locas de firmar mañana todos los papeles que haya que firmar y poder respirar relajadamente. Después ya llegarán otro tipo de problemas, pero ahora mismo lo que quiero es liberarme de tensiones, de tener que solucionar papeleo, de tener que decidir qué seguro contratar, de tener que ir a ver al del banco cada día (le he visto más veces en estas semanas que a algunos amigos míos) y de tener que discutir con mi madre en el papel de avalista exigente y asegurarle que no, que la casa no se va a caer y que no, que no me han timado.

Lo único bueno es que, dentro de veinticuatro horas, si no hay sorpresas en el último momento, me habré convertido en propietario y podré sonreir, satisfecho, porque, una vez más, habré vencido al monstruo de la Burrrocracia cual Fernando Alonso conduciendo de noche en Singapur.

VIERNEZZZZZ

Anoche fui al Roxy Club, en el Top of the Pops, a ver pinchar a los Chicos Malos, de los que cada día soy más fan, sobre todo después de ver sus coreografías al son de las Nancys Rubias. Me gusta toda la música que ponen, conozca las canciones o no. A ver si tienen suerte y les llaman para pinchar en los Grandes Templos de la Modernidad Pop.

Aunque anoche le comentaba a Joserra que en un par de años la estética poppie va a dejar de ser retro para ser simplemente obsoleta y retomaremos el estilo minimalista de los 90. O el atormentado-sucio-grunge, que hace un par de noches estuve viendo fotos de mis años universitarios y aquello parecía el festival de la franela, las camisas de leñador, los vaqueros rotos y las botas de monte. ¿Botas de monte para ir a clase? ¿Es que la facultad estaba en medio de un barrizal, o en lo alto de los Pirineos? No, simplemente molaba.

El problema es que está muy bien hacer un jueves universitario de vez en cuando, pero los años no perdonan y los viernes se hacen cada vez más duros. No veo la hora de salir del curro y dormirme una buena siezzzzta.

NEVER MISS A BEAT

En estos días, justo un par de semanas antes de mi cumpleaños, publican nuevo disco grupos como OBK, Nena Daconte, James Morrison o los Kaiser Chiefs. En efecto, no te equivocas si piensas que esto no es una indirecta sutil. Pero tampoco voy a decir directamente que “quiero regalos”, aunque sí que los quiero. A no ser que tenga un arranque de sinceridad como el que ha tenido Simon Rix, bajista de los Kaiser, en una entrevista que publica hoy El País:

-“Sin Franz Ferdinand no estaríamos aquí.”

Reconocerlo os honra, chicos. Ahora, si pudieráis explicarnos para qué contratastéis como productor a Mark Ronson… porque, la verdad, en el sencillo de presentación no se nota demasiado su toque (sí, ese que ha hecho triunfar a Amy).


PD. ¿Soy sólo yo o alguien más piensa que Youtube cada día funciona peor?

UNA HISTORIA VERDADERA

La última mañana que estuve en casa de mis tíos en NY con mis amigos, mi tía quiso que nos hiciéramos una foto en el jardín todos juntos. Así que nos pusimos todos en fila, ensayando nuestras mejores sonrisas y poses. Y entonces mi tía dice, con toda naturalidad:

-No os pongáis así, que tapáis a Antonia.

Mi amiga Sonia lucha por combatir un ataque de risa loca mientras Joserra la pellizca en el brazo para que se controle. Entre alucinado e indignado, yo sólo soy capaz de preguntar:

-¿¿¿AntoniA!!!

-Sí, la fuente, se llama Antonia. O al menos ese nombre tenía en la tienda cuando la compramos.

Los tres nos giramos, y en efecto, hay una especie de venus de pieda adornando el estanque del jardín. Mis amigos estuvieron riéndose a mí costa durante días. Por mi parte, os aviso de que si alguna vez veis anunciada por ahí la actuación de Antonia Fontana, será que he decidido dejar mi trabajo para triunfar en el mundo drag.

COMO PASAR LA NOCHE SIN ENCENDER LA TV

Durante estos días estoy repasando mi colección completa de mp3 acumulados en el ordenador desde la invención de las redes P2P, comprobando que todos los nombres estén bien escritos, borrando algunos repetidos y descubriendo llamativas ausencias (que la mula se encarga de corregir). Supongo que cuando termine el repaso, ya tendré almacenadas prácticamente todas las canciones antiguas que conozco y que me gustan.

Anoche fue el turno de Shania Twain, Shanice, Sheryl Crow y Shirley Bassey. Mientras escuchaba hits del calibre de “Copacabana”, me dedicaba a echarle un vistazo al número de la revista Details que compré en el JFK al volver de Nueva York. Me leí las primeras cien páginas. Lo de leer, en realidad, es un decir, porque como toda buena revista americana las primeras páginas están dedicadas exclusivamente a publicidad. Que si Gucci, que si Dior, que si Armani, que si Nautica, que si Versace, que como puede ser modelo JonK con esas cejas, que qué cara de adolescentes desnutridos tienen algunos modelos y modelas… El anuncio que más me gustó fue uno de esa especie de Cortefiel yanqui llamado Banana Republic, porque la foto es bonita y porque WillC no tiene pinta de haber acabado la EGB anteayer y no pone morritos dramáticamente intensos.

Sonriendo en la República Bananera

Después de estas distracciones tan masculinas (la verdad, sólo me faltó exfoliarme el cutis, ponerme rulos en el pelo e irme a acostar con una mascarilla en la cara para completar la noche) me fui a la cama antes de lo habitual, aunque tardé en pillar la posturita más de lo que acostumbro. Siempre termino levantándome con la sensación de no haber dormido lo suficiente.

NOTICIAS QUE ROMPEN

El Banco ha dicho: “Sí, quiero”.