Lista Promusicae: número uno para Vetusta Morla

Vetusta Morla consiguen, por primera vez en su carrera, colocarse en lo más alto de la lista de discos más vendidos con su tercer -cuarto, si contamos Los ríos de Alice, su BSO para el videojuego del mismo nombre- trabajo: La Deriva. Amados y odiados a partes iguales y con idéntico fervor, no parece que las cosas vayan a cambiar con este nuevo disco.

En el número dos nos encontramos con otra novedad: Només d’entrar hi ha sempre el dinosaure, de Els Amics de les Arts. Tú y yo, de David Bisbal; un nuevo volumen de la BSO de Violetta, ahora en concierto; y Sueños Cumplidos, de David Barrull, completan el Top 5. El resto de novedades de la semana se completa con Resituación, de Nacho Vegas, en el 8; Fuego Cruzado, de Sidecars, en el 19; Loud EP2, de la boyband R5, en el 38; y una nueva edición del Gold de Abba en el 97.

En la lista de canciones, Pharrell Williams sigue en el número uno con Happy, seguido de Bailando, de Enrique Iglesias ft Descemer Bueno & Gente de Zona, y Changes, de Faul & Wad Ad vs Pnau. La entrada más destacada de la semana es la de lo nuevo de Amaral, Ratonera, que se coloca en el 11.

Marienbad o las galerías del sueño

El 1 de marzo de 2014 moría el director francés Alain Resnais, autor de una película fundamental para la historia del cine: El año pasado en Marienbad.

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“…O de losas de piedra, por las que yo pisaba una vez más, y por eso pasillos, y a través de esos salones, de esas galerías, de esa construcción de otro siglo, de ese hotel inmenso, lujoso, barroco, lúgubre, donde pasillos interminables suceden a pasillos silenciosos, desiertos, recargados con una decoración oscura y fría de maderas, estuco, paneles con molduras, mármoles, espejos negros, cuadros de tonos negros, columnas, marcos labrados de puertas, hileras de puertas, de galerías, de pasillos transversales que van a dar también a salones desiertos, salones recargados con una ornamentación de otro siglo…”

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Así comienza, con esta voz masculina repetitiva y monótona, un proceso de hipnosis fílmica para penetrar en los pasillos y salones barrocos de Marienbad, Friedrichbad u otro lugar cuyo nombre nunca conoceremos. Entramos en un mundo de arquitectura imposible, un espacio de suelos de mármol, enormes salones y jardines sin flores que se convierte en el gran protagonista de la pantalla. Este hotel barroco, este edificio de otro siglo, llena los fotogramas de una manera no muy distinta a las mansiones arquetípicas del terror gótico y romántico. El año pasado en Marienbad no es una historia de terror como The Haunting, ni un melodrama como Rebeca, películas ambas donde una casa se erige en elemento fundamental de la trama, pero bien podría ser un cuento de fantasmas o una historia de amor. Los habitantes de este espacio, hombres y mujeres elegantemente vestidos, maniquíes eternamente preparados para una fiesta de gala, hieráticos como estatuas vivientes, no están muy lejos de ser espíritus sin memoria, espectros de luz y sombra proyectados a veinticuatro fotogramas por segundo.

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Un hombre y una mujer son los grandes protagonistas de la película, escogidos quizás por azar de entre todos sus habitantes. Las narraciones flotan en el ambiente, pero por alguna razón la cámara se queda con ambos. Él cuenta una historia que ella no recuerda, una historia de amor y pasión transcurrida en ese mismo lugar el año pasado. Una historia que él vuelve a representar una y otra vez para que ella vuelva a ser Ella. ¿O es todo un invento, un artificio? Quizás el problema no está tanto en lo qué pasó, sino en cuando sucedió. Quizás en este espacio onírico no existe el tiempo, así que el año pasado es el año próximo. O todos los años son el año pasado. O todo sucede en el ahora, con la lógica de los sueños y las pesadillas. Todo lo que hacen sus personajes sería una eterna repetición de un recuerdo fingido. Sólo hay una evidencia física de la historia que él narra: una fotografía de ella, una imagen congelada en el tiempo que él le entrega en una de sus primeras citas. Pero más tarde, ella, sola en su habitación, descubrirá en un cajón de su habitación decenas de fotos similares. ¿Una foto por cada historia? ¿Cuántas veces se ha repetido esta ceremonia? ¿Cuántas veces él ha intentado que ella recuerde y que ambos huyan de este lugar de otro tiempo, de ese hotel inmenso, lujoso, barroco, lúgubre…? ¿Será esta ocasión la definitiva? Pero en realidad, cada vez que volvemos a ver la película, cada vez que se inicia la proyección, los personajes siguen atrapados en el mismo lugar. Ninguna ficción puede escapar a su creación. Él, ella y todos los habitantes de El año pasado en Marienbad están condenados a repetirse para la eternidad.

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Como contemplar un cuadro surrealista de infinitos detalles, cada visionado de El año pasado en Marienbad sirve para descubrir un nuevo plano, un nuevo rincón, un nuevo recoveco de la narración y la forma. En esos jardines de horizontes infinitos, evocadores de los cuadros surrealistas y metafísicos de Chirico, sólo los seres humanos proyectan alargadas sombras en el suelo.

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Hay algo de magia en estas imágenes. Todo parece indicar que hay una respuesta al enigma, pensamos que Resnais nos ha propuesto un acertijo que debemos descifrar. Al fin y al cabo, esperamos que el cine nos cuente historias, pero a veces confundimos las historias con los argumentos, con lo puramente anecdótico, con lo superficial. En Marienbad, un hombre delgado, quizás el marido de ella, o quizás otro contador de una historia diferente, plantea a los demás un juego, un truco donde él siempre gana. Independientemente de quien empiece, el resultado siempre será el mismo. Es el hombre que tiene respuestas para todo, el que corta las alas a la evocación, el que se encarga de dar los datos fastidiosos sobre la verdadera identidad de las estatuas sobre las que los amantes han estado especulando en el jardín. Y en este mundo onírico de pasillos y jardines preferimos que todo permanezca en la ambigüedad, no queremos que la verdad estropee esta fantasía.

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Estrenada en 1961, El año pasado en Marienbad es considerada una de las películas fundamentales de la Nouvelle Vague, un título rupturista e innovador radicalmente diferente a los planteamientos narrativos y estéticos del llamado cine clásico. Más de cinco décadas después, acostumbrados a los videoclips, la publicidad y a todo el cine moderno que ha habido desde entonces, la obra de Alain Resnais nos puede resultar más cercana y en cierta manera más comprensible que para quienes la vieron a principios de los sesenta. Lo que permanece inalterable es la belleza de sus imágenes y el componente evocador de una historia que, en resumen, trata sobre la capacidad que tienen las narraciones de hacernos despertar a la vida.

Lista Promusicae: Bisbal aguanta en el número uno

David Bisbal llevaba cinco años sin publicar nuevo material, pero sus fans no le han dado la espalda: Tú y yo se mantiene en lo más alto de la lista de ventas española por segunda semana consecutiva. Shakira debuta en el segundo puesto con su disco homónimo -definido por su discográfica como “multicultural”, un buen eufemismo de “batiburrilo de estilos”- mientras que consigue colocar Boig per tu, su absurdamente polémica versión del clásico de Sau, en el número uno de la lista de canciones. Empire es el último videoclip de la colombiana.

Después de dos semanas en el número uno, Sueños Cumplidos, el debut del ganador de La Voz, David Barrull, se mantiene en el tres. Malú está en el cuatro con y en el cinco nos sorprende el disco de la ganador de La Voz Kids, María Parrado. Destaca también la subida desde el 64 hasta el octavo puesto del triunfito Pablo López con Once historias y un piano. Kylie Minogue, por su parte, baja del 9 al 29 con Kiss me once.

El resto de novedades de la semana se completa con Bailar en la cueva, de Jorge Drexler, en el 7; L’ansia que cura, de Mishima, en el 9; Sierra y Canadá, el disco electrónico de Sidonie, en el 14; True: Avicii by Avicii, el disco de remixes del DJ sueco, en el 46; May death never stop you, el grandes éxitos de My Chemical Romance, en el 61; y ¡Gracias! 25 años, de Modestia Aparte, en el 84.

En la lista de canciones, además de la versión de Shakira en lo más alto, nos encontramos con el tema original de Sau en el 31. Pharrell Williams está en el 2 con Happy, mientras que el 3 es para Changes, de Faul & Wad Ad vs Pnau, tema que el dúo electrónico francés ha construido sampleando Baby, de Pnau, grupo en el que participa Nick Littlemore, de Empire of the sun.

Destaca la presencia en el 5 de She looks so perfect, de 5 seconds of summer, dispuestos a conquistar el mundo, y la entrada en el 15 de La Deriva, lo nuevo de Vetusta Morla.

Lista UK: Número 1 para Sam Bailey

La última ganadora de Factor X fue Sam Bailey, una londinense de 33 años, madre de dos hijos y embarazada del tercero. Ahora, pocos meses después de su victoria y con un disco oportunamente lanzado para coincidir con el Día de la Madre, su primer disco se coloca en el número uno de la lista británica. The Power of Love es una colección de versiones que incluye hasta un dueto con Michael Bolton. A pesar de haber vendido más de 70.000 copias y de ser el primer disco de un ganador del concurso en llegar al número uno desde que Alexandra Burke lo hiciera en 2009, no parece que Bailey vaya a conseguir traspasar las fronteras del Reino Unido a diferencia de otros factoritos como Leona Lewis, James Arthur o One Direction.

George Michael aguanta en el número dos con Symphonica mientras que en el tres nos encontramos con la segunda novedad de la semana: Going Back Home, el disco que han grabado conjuntamente Wilko Johnson, guitarrista de Dr. Feelgood, y Roger Daltrey, cantante de The Who. El resto de novedades se completa con la reedición de Goodbye Yellow Brick Road, de Elton John, por su 40 aniversario, en el 12; el disco homónimo de Shakira en el 14; May death never stop you, de My Chemical Romance, en el 15; Supermodel, de Foster the People, en el 26; un grandes éxitos de los Everly Brothers en el 28; el recopilatorio The Classics, de Tonny Bennett, en el 35; Escape From The Shadow Garden, de Magnum, en el 38; Odludek, disco en solitario del lider de Doves, Jimi Goodwin, en el 39; Live in Amsterdam, de Beth Hart y Joe Bonamassa, en el 49; Teeth Dreams, de Hold Steady, en el 50; True – Avicii by Avicii, remix del disco del DJ sueco, en el 61; Singles, de Future Islands, en el 63; Renegade, el primer trabajo del piloto de motociclismo retirado James Toseland, en el 65; una reedición de Piledriver, disco de Status Quo, de 1972, en el 90; y Gravitas, el decimocuarto disco en la carrera de los veteranos del rock progresivo Asia, en el 92.

En la lista de sencillos la banda australiana de pop-rock adolescente, 5 seconds of summer, se colocan directamente en lo más alto con She looks so perfect.

En la parte baja de la lista nos encontramos con los sencillos de presentación de los nuevos trabajos de varios artistas: Empire, de Shakira, en el 61; Fever, de Black Keys, en el 68; y Whispers, de Passenger, en el 70.

Pol Rossignani & Tony Tornado DJ: Control

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En España podemos hacer temas bailables que no tienen nada que envidiar a lo que se hace más allá de nuestra fronteras y el cantante Pol Rossignani y el DJ Tony Tornado se han encargado de demostrarlo con Control, su primera colaboración. En la linea progressive de los grandes DJs del norte de Europa, pero con un toque del Euro Dance que tanto nos gusta reivindicar, Control promete convertirse en un rompepistas.

El single saldrá a la venta en mayo en todas las plataformas digitales, incluyendo las versiones de Control en español e italiano, así como varios remixes y una versión acústica. ¿Vuelve el espíritu de las raves?

Lista UK: George Michael vence a Kylie Minogue

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Con una diferencia de 20.000 copias, George Michael se ha impuesto a Kylie Minogue en lo más alto de la lista británica. Kiss me once se tiene que conformar con la segunda plaza mientras que Symphonica, disco grabado durante la gira 2011/2012 en el que George Michael canta temas propios y ajenos al estilo “crooner”, se convierte en el séptimo número uno en la carrera de su intérprete.

El resto de novedades de la semana se completan con In the arms of an angel, del finalista de la última edición de Factor X, Nicholas McDonald, en el 6; Going to Hell, del grupo de la actriz Taylor Momsen, The Pretty Reckless, en el 8; Home, del componente de Westlife Kian Egan, en el 9; Sex And love, de Enrique Iglesias, en el 11; Recess, de Skrillex, en el 13; Louder, de Lea Michele, en el 16; Lost in dream, de War on drugs, en el 18; The Collection, recopilatorio de grandes éxitos de Belinda Carlisle, en el 24; Oh what a life, de American Authors, en el 26; The art of celebration, de Rend Collective, en el 28; Engelbert calling, del veterano Engelbert Humperdinck, en el 31; Happiness is, de Taking Back Sunday, en el 53; Night time my time, el debut de Sky Ferreira, en el 73; el disco en vivo de Elvis Presley, Recorded live on stage in Memphis, en el 74; My krazy life, de Yg, en el 76; y Live 1976-1998, Tonight is the night, de Rod Stewart, en el 82.

En la lista de sencillos, el DJ Duke Dumont consigue el segundo número uno de su carrera con I got U, tema que samplea el My love is your love de Withney Houston.

Entre las novedades de la semana nos encontramos también a Example, en el 13 con Kids Again, o a Paolo Nuttini, en el 43 con Better man.

25 años de “Like a Prayer”

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Hace 25 años medio planeta estaba escandalizado porque Madonna acababa de estrenar un videoclip que algunos asociaciones religiosas llegaron a calificar de “blasfemo”. Bailes entre cruces en llamas, estigmas en las manos, santos negros que cobran vida para enrollarse con Madonna, una letra llena de dobles sentidos e insinuaciones sexuales… La polémica estaba servida.

Lo que estaba claro es que Like a Prayer suponía un distanciamiento con todo lo que había hecho Madonna hasta entonces, tanto musical como estéticamente. Con el pelo moreno, dejando claras sus raíces italianas, su cuarto disco iba a ser el más intimista y personal en lo que llevaba de carrera. Coproducida por Madonna y Patrick Leonard, Like a Prayer fue la primera canción que se grabó del disco, en otoño de 1988, y sería la que marcara su desarrollo. Con los treinta recién cumplidos, Madonna atravesaba una etapa de crisis personal (fracasos cinematográficos, el divorcio con Sean Penn) y todo ello acabaría reflejándose en el disco con el que alcanzó la madurez artística y que terminaría convirtiéndola en la Reina del Pop.

Un buen ejemplo de esta voluntad de querer ir más allá es el corte que cierra el disco, Act of Contriction, en el que Madonna “reza” para pedir perdón por sus pecados sobre una pista distorsionada de Like a Prayer -al más puro estilo experimental de Radiohead- y la guitarra de Prince, coproductor del tema. Prince es también coproductor y coautor del dueto Love Song, el tema más sexual del disco y un cierto adelanto de los caminos seguidos por Madonna en Erótica. El tema incluye la estrofa “time goes by so slowly for those who wait/those who run seems to have all the fun”, versos que reaparecerían década y media después en Hung Up.

Cuando la polémica causada por el videoclip de Like a Prayer parecía olvidarse, llegó un nuevo escándalo entre las mentes bienpensantes con el estreno del de Express Yourself, en el que la cantante aparecía desnuda y encadenada en una cama. Dirigido por David Fincher, con el modelo Cameron Alborzian de coprotagonista, un presupuesto de 5 millones de dólares y la película Metrópolis como inspiración (de ahí es la cita que lo cierra), Express Yourself es el videoclip y el tema de ritmos bailables y mensaje feminista que toda aspirante a diva del pop sueña hacer algún día. Sí, Lady Gaga, estamos pensando en ti…

Cherish sería el tercer sencillo de Like a Prayer, un tema inspirado musicalmente en el pop de los años sesenta, cercano en espíritu a lo que ya había hecho Madonna con la canción True Blue. Alejándose un poco de la polémica causada por sus dos videoclips anteriores, Madonna escogió al fotógrafo Herb Ritts para dirigir el de Cherish, una obra en blanco y negro y generosas dosis de anatomía masculina al más puro estilo de su autor.

Oh Father fue el cuarto sencillo del disco. La balada, acompañada de un bello videoclip dirigido una vez más por David Fincher, no repitió el éxito de sus predecesores, pero se ha ido convirtiendo en uno de los temas más reivindicados de la carrera de Madonna. En ella hace una especie de ajuste de cuentas con su padre, liberándose de su autoridad y poder. No es el único corte de Like a Prayer de carácter autobiográfico: Promise to try habla de la muerte de su madre, acaecida cuando Madonna tenía cinco años, mientras que Till death do us appart gira en torno a su fracasado matrimonio con Sean Penn.

Keep it together, un tema funk sobre la importancia de mantener a la familia unida, fue el último sencillo de Like a Prayer en Estados Unidos, un privilegio que en Europa tuvo Dear Jessie, canción de aires infantiles e instrumentación que algunos críticos consideran deudora de los Beatles dedicada a la hija pequeña de Patrick Leonard y reflejo, quizás, de las ansias de Madonna por ser madre.

Pray for spanish eyes, un nuevo guiño de Madonna al mundo y los sonidos latinos, fue lanzada como sencillo promocional en algunos mercados, pero la vida comercial de Like a Prayer terminó, quizás antes de tiempo, casi exactamente un año después de su publicación y quince millones de copias vendidas en todo el mundo. En marzo de 1990, Madonna lanzaba Vogue como adelanto de I’m breathless, su siguiente trabajo. El éxito descomunal del tema, unido al de su iconica gira mundial, el Blond Ambition Tour, convertirían a Madonna en la mayor estrella femenina de la música pop, además de confirmarla como una intérprete que había alcanzado su madurez artística, sobreviviendo a unos ochenta que había ayudado a definir y encarando unos años noventa en los que nos ofrecería algunos de los momentos musicales más interesantes de su carrera.

Lista UK: Elbow consiguen su primer número uno

A pesar de su fama y de haber ganado el premio Mercury en 2008 con The Seldom Seen Kid, Elbow nunca habían conseguido ocupar el puesto más alto en la lista de discos más vendidos en el Reino Unido. Para conseguirlo, ha tenido que llegar su sexto trabajo: The Take Off and Landing of Everything.

En el número dos aparece la segunda novedad de la semana: A perfect contradiction, de Paloma Faith. El anterior número uno, Girl de Pharrell Williams, se encuentra en el número 3. El resto de novedades se completa con Love Letters, el cuarto disco de Metronomy, en el 7; Timeless, colección de grandes éxitos de Dr. Hook, en el 11; Lost Forever/Lost Together, de Architects, en el 16; Rebel with a cause, de Ghetts, en el 23; Sweet Disarray, de Dan Croll, en el 26; No strings attached, de Room 94, en el 28; The Classic, de Joan as police woman, en el 44; Ooh La La – An Island Harvest, una reedición revisada del material publicado en los 70 por Ronnie Lane and Slim Chance, uno de los fundadores de Small Faces, en el 51; Neontwang, de Twang, en el 57; No mythologies to follow de la danesa MØ, en el 58; Glow, de Tensnake, en el 88; y New Gods, de Whitered Hand, en el 93.

En la lista de sencillos entran directamente al número 1 el dúo canadiense Dvbbs en unión con el DJ de Miami Borgeous y Tinie Tempah con el tema Tsunami (Jump).

Otras novedades destacadas de la lista son I’m a freak, de Enrique Iglesias ft Pitbull, en el 4; How I feel, de Flo Rida, en el 8; Nasty, de Pixie Lott, en el 9; Into the blue, de Kylie Minogue, en el 12; Cannonball, de Lea Michele, en el 56; y Our Time, de Lily Allen, en el 86.

25 años de “101″

101 Depeche Mode

Reducidos actualmente a un mero complemento de los lanzamientos en DVD y BluRay de las giras de los artistas, los discos en directo parecen un recuerdo de otras épocas del pop y del rock. Quizás su último período dorado fue cuando se pusieron de moda los conciertos acústicos en formato “unplugged” de la MTV, pero en los 70 y los 80 había un momento en que todo artista que se considerara importante acababa publicando un disco en directo en condiciones. Era una manera de dejar un testimonio de la madurez artística adquirida por la banda o solista en cuestión, además de acercar su sonido en vivo al público en un tiempo en que ni las giras ni los medios de comunicación llegaban a todas partes. Discos como Frampton Comes Alive, de Peter Frampton, o At Folsom Prison, de Johnny Cash, han acabado convirtiéndose en trabajos esenciales de estos artistas, mientras que en otros casos la grabación en vivo ha terminado superando en fama a la versión de estudio, como sucede con No Woman No Cry, el himno de Bob Marley. Hoy celebramos el 25 aniversario de la publicación de uno de los mejores discos en directo -y el favorito de quien escribe esto- de la historia: 101, de Depeche Mode.

Publicado el 13 de marzo de 1989, 101 es un disco doble que recoge el concierto que Depeche Mode dieron en el estadio Rose Bowl de Pasadena, California, el 18 de junio de 1988. Era el punto final de la gira mundial de presentación de su anterior trabajo, el exitoso Music for the Masses -seguramente su mejor disco hasta esa fecha-, y en una clara demostración de lo acertado del título, más de 60.000 personas fueron a verles actuar aquella noche. Era el concierto número 101 de aquella gira y se nota que la banda estaba en plenitud de facultades: sintetizadores y voces suenan energéticas y brillantes en un repertorio que comenzaba a rebosar de grandes temas. Ahí están, entre otras muchas, Never let me down again, People are people, Behind the wheel, Pleasure Little Treasure, Strangelove, la intimista Somebody a cargo de Martin Gore o Just Can’t Get Enough, su primer éxito. Es un completo repaso a lo mejor del repertorio de una banda que había nacido con el auge del synthpop, pero que había conseguido sobrevivir e ir más allá de la moda de los sintetizadores y que estaba a punto de entrar en los 90 regalando al mundo dos obras maestras como Violator y Songs of Faith and Devotion. Especialmente brillante es el último corte, una versión en vivo de Everything Counts que ha acabado superando en fama a la grabación en estudio de este sencillo de Construction Time Again publicado en 1983. Todo lo mejor de los Depeche Mode de aquel momento está recogido en este videoclip.

Además del disco, 101 es también una película sobre ese concierto en Pasadena. Dirigido por D.A. Pennebaker, autor de documentales protagonizados por Bob Dylan, The Plastic Ono Band, Jimi Hendrix o David Bowie, 101 refleja los entresijos de la gira de Depeche Mode intercalados con el viaje en autobús de un grupo de fans de la banda para verles actuar y con actuaciones en directo del grupo. Grabado de una forma realista y natural, sin nada de glamour, consigue plasmar perfectamente y con mucha credibilidad la vida en la carretera de Depeche Mode y la cotidianeidad de los fans. Curiosamente, el concepto inicial de la banda respecto a la película era reflejar como encajaba su música en los ochenta, una idea que Pennebaker desechó por considerarla infilmable. Sin embargo, 25 años después, 101 parece por momentos una cápsula del tiempo donde se recogen modas, estilismos, objetos y actitudes que nos retrotraen directamente a la década de los excesos y las grandes giras en estadios.

Cualquiera que haya ido a un concierto de Depeche Mode habrá podido comprobar que la banda domina el directo como pocas. La presencia carismática de Dave Gahan en el escenario, el talento musical de Martin Gore, el afinado trabajo de Andy Fletcher y Alan Wilder tras los teclados, la entrega de un público que sigue a la banda con devoción y al que se le siente presente durante todo el disco con sus rugidos y su griterio… Gracias a 101, todo lo que sucedió aquella ya lejana noche de 1988 en la que Depeche Mode parecieron el mejor grupo del mundo permanecerá para siempre en el tiempo.

Lista UK: Número uno para Pharrell Williams

Aunque Pharrell Williams lleva muchos años trabajando como productor de éxito para muchos artistas, seguramente el gran público le ha ido descubriendo durante los últimos meses gracias a su participación en temas como Get Lucky o Blurred Lines. G I R L, su segundo disco en solitario, ha conseguido entrar directamente a lo más alto de la lista británica, vendienco casi 70.000 copias en su primera semana. Alicia Keys, Justin Timberlake, Miley Cyrus, JoJo, Kelly Osbourne, Daft Punk o Timbaland son algunos de los nombres invitados que participan en este disco definido como “feminista” por el propio Pharrell.

Halcyon, de Ellie Goulding, y Bad Blood, de Bastille, completan la parte alta de la lista. Las novedades de la semana son: Mastermind, de Rick Ross, en el 11; Man on the rocks, el retorno al pop-rock de Mike Oldfield, en el 12; Is there anybody out there, el debut de A Great Big World, en el 16; English Ocean, de Drive-By Truckers, en el 34; TV on français, de We Are Scientist, en el 36; Vibrate, el recopilatorio de Rufus Wainwright, en el 39; Atlas, de Real State, en el 43; el disco homónimo de Blood Red Shoes en el 49; Helios, el cuarto disco de The Fray, en el 51; y Eagulls, de Eagulls, en el 86.

En la lista de sencillos, el número uno es para My Love, tema dance del DJ londinese de 20 años Route 94 con Jess Glyne como vocalista. Happy, de Pharrell Williams, está en el 2; y Rather Be, de Clean Bandit y también con la voz de Jess Glyne, aguanta en el 3.

Tres son las novedades más destacadas de la semana: Air Balloon, penúltimo sencillo de Lily Allen, en el 7; Magic, adelanto de lo nuevo de Coldplay, en el 10; y Cucurucu, del cantautor Nick Mulvey, en el 26.